José Luis y Valentina en la residencia Amavir de Coslada.

José Luis y Valentina en la residencia Amavir de Coslada. I.G.

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Las residencias de Madrid se convierten en campamentos: 270 niños y sus abuelos, como José Luis y su nieta Valentina

El grupo Amavir lleva 15 años organizando 'De acampada con mis abuelos'. Este verano se celebrará en 19 centros de toda la región.

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Las claves

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Unos 270 niños de entre 6 y 12 años participan en campamentos intergeneracionales en 19 residencias de mayores de la Comunidad de Madrid.

La iniciativa 'De acampada con mis abuelos' fomenta la convivencia y el intercambio entre generaciones mediante juegos, talleres y actividades conjuntas.

Este tipo de campamentos mejora el ánimo y la participación de los mayores, además de favorecer la conciliación familiar y enseñar valores a los niños.

La Comunidad de Madrid respalda este programa dentro de su Plan de Envejecimiento Activo, que incluye más de 100 medidas para promover la autonomía y el bienestar de los mayores.

Normalmente, las residencias de mayores son lugares tranquilos. Pero durante una semana en verano eso cambia por completo. Las risas y las carreras de los niños sustituyen la vida pausada de sus abuelos.

Así, estas dos generaciones tan opuestas comparten juegos, actividades y tiempo juntos en unos campamentos intergeneracionales que se celebran en 19 centros de la Comunidad de Madrid.

La actividad se llama 'De acampada con mis abuelos' y lleva 15 años realizándose en las residencias de Amavir de toda España. En Madrid, ya son ocho años, como explica Patricia Hernández, la directora del centro que tiene el grupo en el municipio madrileño de Coslada, en declaraciones a este medio durante la visita de este lunes de la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila.

En esta iniciativa participan durante esta última semana de junio un total de 270 niños de entre 6 y 12 años de las residencias del grupo en la región -17 de ellas con plazas de titularidad pública-. Pueden ser tanto familiares de residentes como de trabajadores.

Una de las emocionadas participantes que han llegado a primera hora de este lunes para empezar una semana llena de juegos es Valentina. La pequeña de 10 años es natural de Alcalá de Henares y lleva participando junto a su abuelo, José Luis Torres, desde hace dos años.

"El juego que más me gusta todos los años es el del quién es quién", dice la menor tras acabar una de las actividades del día: la terapia con perros. El otro equipo del campamento, mientras tanto, ha realizado una dinámica en grupo con un paracaídas.

Aunque lo que más ilusión le hace, asegura, es poder hacer todo eso con su abuelo. "Es lo que más me gusta de venir aquí, estar con él", añade.

Una de las actividades del campamento intergeneracional.

Una de las actividades del campamento intergeneracional. I.G.

Él, camionero retirado de 74 años, es del propio municipio de Coslada. Valentina es la mediana de sus tres nietos, junto con el hermano mayor de la pequeña y su primo menor, que realiza otro campamento diferente.

"Para mí es una alegría muy grande poder tener aquí a mi niña", afirma José Luis.

"Son más participativos"

Los menores estarán hasta el viernes. Todos los días, desde la hora del desayuno hasta la de la merienda, compartiendo numerosas propuestas con los mayores.

Algunos ya se conocen aunque no sean familiares, como es el caso de Valentina con otra de las compañeras de residencia de su abuelo, Encarna.

La consejera de Familia, Ana Dávila, durante la actividad de la terapia con perros en el campamento.

La consejera de Familia, Ana Dávila, durante la actividad de la terapia con perros en el campamento. CAM

Entre las actividades que realizarán durante estos días también se encuentran talleres de elaboración de helados y chapas, juegos tradicionales, sesiones de lectura, manualidades, olimpiadas intergeneracionales, concursos de cocina e, incluso, una fiesta del agua.

"A nivel terapéutico, conseguimos que residentes a los que a lo mejor les cuesta más participar a lo largo del día a día, cuando vienen los pequeños, son mucho más participativos, más proactivos y se nota que anímicamente también están mucho mejor", explica la directora del centro.

Además, esta iniciativa contribuye a favorecer la conciliación de la vida laboral y familiar. Así, Dávila ha explicado que constituye una herramienta eficaz para combatir la soledad no deseada. Y para los más jóvenes, supone una oportunidad de aprender valores como el respeto, la empatía, la solidaridad y la responsabilidad.

En palabras de la consejera, este tipo de actividades "favorecen el intercambio y el enriquecimiento mutuo, además de fomentar el envejecimiento activo". "Es una iniciativa de gran valor que cuenta con todo nuestro apoyo y agradecimiento", ha añadido.

100 medidas

El apoyo a esta iniciativa por parte de la Comunidad de Madrid es parte de uno de los principales ejes del Plan de Envejecimiento Activo y Prevención a la Dependencia del Gobierno regional.

Se puso en marcha el año pasado con un total de 100 medidas, que suman 400 millones de euros anuales, dirigidas a garantizar que el aumento de la esperanza de vida vaya acompañado de más salud, autonomía, seguridad jurídica y oportunidades de desarrollo personal.

En este sentido, el Ejecutivo autonómico realiza otras actividades destinadas al mismo objetivo: la participación intergeneracional. Entre las actuaciones más destacadas figura la celebración del Día de los Abuelos (cada 26 de julio), una jornada con actividades lúdicas y culturales.

También se organizan encuentros entre residentes y escolares con motivo del Concurso de Jardines y Huertos y se desarrollan programas innovadores como 'Cartas desde Francia', mediante la cual jóvenes franceses intercambian correspondencia con residentes de centros de mayores.

Otra de las propuestas es 'Tu historia de verdad importa', un proyecto en el que voluntarios recogen los testimonios y vivencias de los mayores, contribuyendo a preservar su memoria y poner en valor su experiencia vital.