Captura de pantalla de un vídeo del momento.
Los manifestantes de la Puerta del Sol frenan un desahucio a pocos metros de la acampada: "Han echado a la policía"
La Policía Nacional realizaba un desahucio en la calle Navas de Tolosa 5 hasta que ha llegado una masa humana que ha conseguido hacer que se fueran.
Más información: El desahucio de Maricarmen lleva a 'okupar' Sol 15 años después del 15-M: "Dónde está el Gobierno progresista"
Los manifestantes que acampan en la Puerta del Sol han frenado el desahucio de Olga, que estaba previsto que se produjera este martes a pocos metros de la plaza en la que el Sindicato de Inquilinas ha montado su asentamiento. Más concretamente en el número 5 de la calle Navas de Tolosa, a escasos 450 metros del Kilómetro 0.
"Han echado a la policía", cuenta una testigo a EL ESPAÑOL. En masa, los manifestantes se han acercado a los agentes y sin violencia los han ido intimidando hasta que los han hecho retroceder y boicotear el desahucio.
El incidente se ha producido justo antes de que empezara la rueda de prensa del Consejo de Ministros y haber pactado el Gobierno nacional dos decretos 'Maricarmen'.
Según informan, el 14 de octubre a las 9:30 horas volverán a intentar cumplir con la orden judicial de desahuciar a Olga.
Una semana de movilizaciones
La acampada surgió después de la marcha por la vivienda del sábado y este martes ya ha acumulado tres noches a la intemperie. Todo arrancó con el desahucio de Maricarmen. Cuando se supo que había un acuerdo para que pudiera regresar a su casa, las reivindicaciones cogieron fuerza.
El lunes llovió, pero por la tarde siguieron llegando tiendas y el campamento se hizo más grande. El domingo se calculaba que había entre 200 y 300. Este martes por la mañana son muchas más.
Lo aprobado en el Consejo de Ministros
El Ejecutivo ha sacado hoy adelante dos reales decretos-ley con medidas de choque contra la emergencia de vivienda, y ha solicitado un pleno extraordinario del Congreso para que los convalide este viernes. Sin mayoría en la Cámara no seguirán vigentes, y esa mayoría pasa por contar con Junts.
La medida que más se ha visto es la prórroga automática de los contratos de alquiler, una exigencia que el Sindicato de Inquilinas llevaba siete días planteando. Tiene un límite: solo ampara a quien ya vive en el piso.
Cuando cambia el inquilino, el propietario puede fijar el precio que quiera.
Los acampados consideran que lo aprobado debe ser, como mínimo, un paquete que alargue los contratos vigentes y acabe con los alquileres precarios de corta duración. Lo ocurrido hoy en Navas de Tolosa demuestra que el movimiento no se queda en la plaza: mientras el Congreso decide, sus integrantes están dispuestos a intervenir en situaciones concretas.