Ayuso, durante la entrega de los Premios Siete Estrellas del Deporte de los años 2024 y 2025
Las 1.123 cámaras que Ayuso instalará en 142 pueblos en Madrid: servirán para leer matrículas y vigilar
El plan regional combina lectores de matrículas y vigilancia conectada en localidades de menos de 20.000 habitantes.
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Proteger el entorno rural no solo implica garantizar el bienestar de sus vecinos, sino también dotar a las pequeñas localidades de las infraestructuras necesarias para que no queden desconectadas del resto de la región.
Bajo esta premisa, la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una doble estrategia destinada a los municipios de menos de 20.000 habitantes: un ambicioso plan de seguridad basado en videovigilancia de última generación y la garantía de acceso a servicios bancarios básicos.
El pilar principal de esta iniciativa se centra en la seguridad ciudadana y la movilidad.
La Administración autonómica destinará 17 millones de euros durante los próximos cinco años para desplegar 1.123 cámaras en 564 puntos de control distribuidos por los 142 municipios con menor densidad poblacional.
Esta infraestructura, cuya instalación comenzará en el segundo semestre de 2027, forma parte del programa Pueblos con Vida y busca ofrecer apoyo tecnológico a los efectivos sobre el terreno.
El objetivo no es sustituir la presencia de los agentes, sino proporcionarles herramientas precisas para incrementar su capacidad de respuesta ante incidencias o emergencias.
En su fase inicial, la red se articulará mediante dispositivos provistos de lectores de matrículas. Esta tecnología facilitará el monitoreo de los vehículos que transitan por los accesos y vías principales de localidades donde las distancias entre núcleos urbanos pueden dificultar la vigilancia tradicional.
La gestión de los datos se adaptará a la realidad de cada ayuntamiento: en las poblaciones con Policía Local, la supervisión quedará a cargo de sus propios efectivos; en aquellas sin cuerpo propio, la información se integrará directamente con los servicios de emergencia y el Centro de Coordinación Municipal (CECOM) de Madrid 112.
Posteriormente, y tras obtener la autorización del Ministerio del Interior, el sistema podrá ampliarse a labores de videovigilancia general a cargo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para prevenir delitos y velar por el uso pacífico del espacio público.
La iniciativa coincide en el tiempo con las demandas del Sindicato Unificado de Policía (SUP) y la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que calculan que en la región hacen falta alrededor de 3.500 agentes adicionales (1.500 policías nacionales y 2.000 guardias civiles) para cubrir las necesidades actuales de plantilla.
La Comunidad asumirá íntegramente los costes de los dispositivos, el mantenimiento y la nube donde se custodiarán las imágenes.
Apuesta por la inclusión financiera
De forma complementaria al refuerzo de la seguridad, la Comunidad de Madrid se ha convertido en la primera autonomía en garantizar la cobertura bancaria en la totalidad de sus municipios.
A través del mismo programa regional, se prevé la instalación de 61 cajeros automáticos en localidades de menos de 5.000 habitantes que carecían de sucursal física.
Cajero automático instalado bajo la premisa de "Pueblos con vida"
Hasta la fecha ya se han desplegado 25 de estos dispositivos, registrando más de 6.000 operaciones y movilizando más de 780.000 euros hasta septiembre, con un promedio de 129,70 euros por retiro.
La medida responde a la alta dependencia del dinero en efectivo en el medio rural, donde según el Banco de España representaba en 2025 el medio de pago preferido para el 72% de los vecinos.
El despliegue ha priorizado zonas vulnerables o afectadas por contingencias recientes, como la comarca de la Sierra Oeste tras los incendios del último verano —en municipios como Valdemaqueda, Zarzalejo o Villamantilla—.
Una vez completada la red de 61 terminales, la previsión es que se movilicen cerca de 30 millones de euros al año, de los cuales la mitad repercutirá directamente en el comercio local, la hostelería y los servicios de proximidad.
Con esta doble batería de medidas, la Administración regional busca asentar las bases de un modelo que combine innovación tecnológica y equidad territorial.
En un momento en que la despoblación y la falta de infraestructuras amenazan el futuro de los núcleos más pequeños, la integración de redes de seguridad hiperconectadas junto a servicios financieros esenciales supone una apuesta firme por igualar la calidad de vida entre los grandes cascos urbanos y los pueblos de la sierra madrileña.