Montaje de personas vendiendo su casa a través de la modalidad de vivienda inversa

Montaje de personas vendiendo su casa a través de la modalidad de vivienda inversa

Madrid Total

El boom de la vivienda inversa en España: te quedas en tu casa tras venderla, pero con un plus por muerte prematura

Este modelo ha registrado incrementos del 61% del interés de la demanda detectada en la Comunidad de Madrid.

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Las claves

La demanda de vivienda inversa en España ha crecido un 757%, con Madrid concentrando el 61,2% de las operaciones.

La vivienda inversa permite vender la propiedad y seguir viviendo en ella, con un pago extra si el vendedor fallece antes o se va antes de lo previsto.

Este producto está dirigido a mayores de 65 años y ofrece ventajas fiscales, como la exención en el IRPF al vender la vivienda habitual.

El interés por transformar la vivienda en liquidez sin dejar el hogar crece en un contexto de envejecimiento demográfico y necesidad de complementar ingresos en la jubilación.

El interés por la vivienda inversa se ha disparado en nuestro país un 757% y Madrid está en el centro de ese crecimiento.

Esta modalidad concentra ya el 61,2% de la demanda detectada y registra valoraciones medias de las propiedades superiores a los 858.000 euros, según datos analizados por Almagro Capital, especializados en el mercado residencial sénior.

Pero bien, ¿qué es la vivienda inversa? Es una nueva modalidad por la que cualquier persona puede vender su piso y quedarse viviendo allí hasta que se muera, como ocurre con la nuda propiedad. ¿Y cuál es la diferencia? En este caso, el comprador le dará al vendedor un plus si se va antes de lo fijado en el contrato o en caso de muerte. 

La vivienda inversa permite a una persona mayor acceder al ahorro acumulado en su vivienda habitual mediante la venta del inmueble y la firma simultánea de un contrato vitalicio, de forma que puede seguir viviendo en su casa.

Pedro, vecino del barrio de Salamanca, conoció la vivienda inversa "por gente que eran antiguos del Banco Vitalicio", que le explicó hace años las posibilidades de la nuda propiedad y la hipoteca inversa.

Según cuenta, "nos pareció bien, yo creo que somos de los primeros clientes, sino el primero". En su caso, se trataba de su vivienda habitual, un piso en propiedad en un edificio residencial del madrileño barrio de Salamanca.

"Vienen a casa, la miden, preguntan qué tipo de domicilio es, te dan un dinero al principio, durante unos años figura como alquiler y luego ya venta, pero siempre es igual, el mismo régimen”.

Él y su mujer siguen viviendo en el piso "en usufructo… hasta que fallezcamos los dos", y define esta opción como "una solución muy buena para gente que no tenga obligaciones de tipo herencia porque permite "recuperar el dinero que has capitalizado realmente" en la vivienda a lo largo de la vida.

Propietarios sénior

Propietarios sénior Rawpixel Freepik

El volumen anual de personas interesadas en este tipo de soluciones a nivel nacional ha pasado de una media de 166 casos al año entre 2017 y 2019 a una de 1.423 entre 2023 y 2025, un incremento del 757%.

El mercado potencial asociado a las oportunidades analizadas supera los 5.257 millones de euros, una cifra que refleja el creciente interés por fórmulas que permiten transformar patrimonio inmobiliario en liquidez sin renunciar al uso de la vivienda.

"Estamos viendo cómo la vivienda inversa deja de ser una solución poco conocida para convertirse en una opción cada vez más presente entre propietarios sénior que quieren obtener liquidez sin renunciar a seguir viviendo en su casa", señala Felipe de los Ríos, socio de Almagro Capital.

“La hipoteca inversa es muy poco rentable para el cliente porque te dan muy poco dinero, el tipo de interés es muy alto y, a lo largo del tiempo, la deuda se acumula", advierte de los Ríos.

En el esquema de vivienda inversa, "te vamos a dar más dinero que la hipoteca inversa, pero tú sí vas a perder la propiedad de la casa, es decir que la vendes ahora y te aprovechas de las ventajas de vender en vida", como la exención en el IRPF para mayores de 65 años que venden su vivienda habitual.

A efectos prácticos, Felipe de los Ríos sostiene que la nuda propiedad y la vivienda inversa se parecen mucho, pero desde la consultora Almagro la presentan como 'una nuda propiedad mejorada': si una casa vale 1 millón de euros, "una hipoteca inversa te puede dar 300.000 euros y una nuda propiedad te va a dar 600.000".

En el caso de la vivienda inversa el propietario recibe esos 600.000 y, además, "desde el primer día sabe que tendrá un pago adicional" en caso de fallecer antes de lo previsto o decidir dejar el piso para irse con un hijo, a una residencia o a otra vivienda.

Cómo funciona

Ese pago extra se articula mediante un calendario: la persona recibe una cantidad inicial y mantiene un derecho económico adicional que se va reduciendo a lo largo de los años: "Si a los cinco años fallece o decide dejar la casa de manera voluntaria, le quedarían, por ejemplo, 150.000 euros", ejemplifica de los Ríos.

"Mientras la persona viva lo esperado, a efectos prácticos se asemejan mucho. Si vive poco, la vivienda inversa es mucho mejor porque le damos esa garantía y  flexibilidad si cambia de parecer y quiere irse a otro sitio".

En cuanto a los requisitos, el consultor subraya que el producto está pensado para mayores de 65 años, precisamente aprovechando la exención fiscal.

El avance de este tipo de soluciones se produce en un contexto de envejecimiento demográfico, mayor longevidad, planificación fiscal y necesidad de complementar ingresos o reforzar la liquidez en la jubilación.

Vivienda en venta en Madrid

Vivienda en venta en Madrid Alberto Ortega Europa Press

En este esquema, la vivienda gana protagonismo como activo patrimonial para propietarios mayores que buscan afrontar esta etapa con mayor tranquilidad financiera sin abandonar su hogar.

¿Hipoteca o vivienda inversa?

La principal diferencia es que la hipoteca inversa es un préstamo y la vivienda inversa es una venta. En la hipoteca inversa el propietario sigue siendo dueño de la vivienda y recibe un dinero a cuenta de su casa, generando una deuda que normalmente se liquida cuando fallece o se vende el inmueble.

En otros países existen fórmulas muy similares a la vivienda inversa, que también permiten a los mayores transformar su casa en liquidez sin dejar de vivir en ella.

En Reino Unido destacan los home reversion plans: el propietario vende todo o parte de la vivienda a una entidad, cobra un capital único o una renta y mantiene un contrato de 'alquiler' vitalicio que le permite seguir en su casa hasta que fallece o entra en dependencia.

En Francia, Italia o Bélgica se ha consolidado la llamada nuda propiedad, donde la persona mayor vende la propiedad pero conserva el usufructo de por vida, de modo que puede seguir ocupando el inmueble mientras utiliza el dinero obtenido para complementar su pensión.

En Estados Unidos han ganado terreno los esquemas de sale‑leaseback residencial, en los que el propietario sénior vende la vivienda a valor de mercado, recibe todo el capital y firma a la vez un contrato de alquiler para seguir residiendo en ella el tiempo que desee.