“Quejarse no es una estrategia. Tienes que trabajar con el mundo como te lo encuentres, no como te gustaría que fuera”. Jeff Bezos.

Durante años, el debate sobre la inteligencia artificial estuvo dominado por el temor a una sustitución masiva de trabajadores por máquinas. Sin embargo, los datos cuentan una historia muy diferente.

Apollo Global Management revela que el impacto inicial de la IA no se traduce en despidos masivos, sino en un fenómeno económico mucho más silencioso y profundo: la compresión salarial.

Utilizando datos de uso real (logs de interacción) en lugar de meras proyecciones teóricas, su estudio reciente demuestra que las empresas están capturando los aumentos de productividad de la IA frenando el crecimiento de los sueldos.

Veamos los puntos clave y los gráficos más determinantes del informe que explican esta nueva realidad económica.

Este gráfico clasifica la literatura sobre la IA en cuatro cuadrantes. La mayoría de los estudios previos se basaban en lo que la IA podría hacer (cuadrante teórico). Este informe se sitúa en el cuadrante de uso real logrado, utilizando el índice económico de Anthropic para medir qué están haciendo realmente los trabajadores con herramientas como Claude. Es el paso de la especulación a la medición científica:

Gráfico.

Gráfico. Gustavo Rivero.

El mapa de la incertidumbre profesional: al comparar diversas medidas de exposición a la IA, a medida que aumenta la exposición de una ocupación, también crece el desacuerdo entre los expertos.

Mientras es fácil predecir que un fontanero tiene baja exposición, en profesiones como contabilidad o derecho, las estimaciones varían drásticamente, lo que indica que el impacto de la IA es complejo y difícil de predecir con modelos genéricos:

Gráfico.

Gráfico. Gustavo Rivero.

Frente a las visiones apocalípticas, el informe cuantifica que 5,9 millones de trabajadores en EEUU (el 3,7% de la fuerza laboral) están actualmente en ocupaciones de “alta exposición”:

Gráfico.

Gráfico. Gustavo Rivero

El dato clave: las ocupaciones con alta exposición a la IA han experimentado un crecimiento salarial un 6,7% más lento que las no expuestas desde 2023. Lo crucial es que no se detectaron efectos significativos en el volumen de empleo, lo que confirma que la IA está afectando al precio del trabajo, no a su cantidad.

La IA no afecta a todos por igual. Los trabajadores en el cuartil de ingresos más bajos han sufrido una reducción del 10,7% en su crecimiento salarial, mientras que para los trabajadores de salarios más altos (cuarto cuartil), el efecto es estadísticamente nulo.

Esto sugiere que los puestos de alta dirección y mayor especialización están mejor posicionados para absorber los beneficios de la IA sin ver perjudicados sus emolumentos.

El análisis por tipo de ocupación muestra resultados sorprendentes. Las ocupaciones de servicios (como trabajadores sociales o conserjes) han visto caer su crecimiento salarial relativo en un 24,3%. En contraste, los trabajos manuales o de “cuello azul” no muestran efectos significativos, ya que la IA aún tiene dificultades para penetrar en tareas físicamente intensivas.

Este panel comparativo demuestra que la mayoría de los modelos teóricos sobreestiman el impacto de la IA. Por ejemplo, en ocupaciones como contables y auditores, los modelos de expertos predecían una exposición cercana al 1,0 (máxima), pero el uso real detectado por Anthropic es de apenas 0,35. La adopción real está siendo más lenta y específica de lo proyectado:

Gráfico.

Gráfico. Gustavo Rivero.

¿Qué profesiones están utilizando más la IA en su día a día? Los programadores de computadores lideran la clasificación con una puntuación de 0,75, seguidos por los operadores de atención al cliente (0,70). En el caso de los programadores, esto ya se ha traducido en una caída salarial real del 6,1% entre 2022 y 2024:

Gráfico.

Gráfico. Gustavo Rivero.

La evidencia de 2026 marca el inicio de una nueva fase en la investigación económica: el paso de las predicciones a los hechos observados. La conclusión es clara: la IA es una herramienta de productividad que, en la práctica, está siendo utilizada por las empresas para moderar los costes laborales en lugar de para prescindir de personal.

El reto para los políticos no será gestionar el desempleo masivo, sino abordar el estancamiento de los niveles de vida de millones de trabajadores cuyas funciones están siendo rápidamente asistidas (y económicamente devaluadas) por la tecnología.

Gráfico.

Gráfico. Gustavo Rivero.

Adáptate cuanto antes y abraza la IA, pero sin obsesionarte. Mark Twain solía decir: “He tenido demasiadas preocupaciones en mi vida y muchas nunca sucedieron”.