El emperador Octavio Augusto estableció la fecha del 15 de agosto como fiesta del descanso después de las labores del campo y en medio del aumento de temperatura de la primera quincena de agosto. Los italianos llaman a este periodo: ferragosto.
Más tarde, la iglesia católica "bautizó" esa fiesta, como hizo con otras, como las navidades, y la dedicó a la Virgen María.
En España, la tradición inundó pueblos y ciudades, aldeas y metrópolis, de fiestas a las diversas Vírgenes. Se las podría llamar, la Virgen de agosto de manera general.
Sánchez ha decidido mantener la tradición y está descansando en su propio ferragosto.
¡Qué menos! Siendo el presidente de la mayor nación de tradición mariana no puede despreciar a su pueblo creyente y festero.
Si Ceuta vuelve a ser invadida, como han anunciado algunas redes, habría que recurrir a la guerra de Gila
Además, el mismo piensa que se lo merece. Lo que pasa es que las decenas de asesores de Moncloa no le han dado el consejo adecuado.
Con lo aficionado que es al decretazo, se han olvidado del BOE ¡Un error mayúsculo!
Lo mismo que el emperador romano en el año 18 AC, y luego el papa Sergio I en el siglo VII, podría haber publicado el decreto del ferragosto de la era sanchista.
Ese decreto hubiera declarado festivo desde el 10 al 20 de agosto, con el epicentro del día 15.
No sólo que no fuera laborable (salvo servicios esenciales como los camareros), es que sería parecido al Shabat más ortodoxo.
En esa época los medios de comunicación no podrían hablar más que de las fiestas de los pueblos y sus orquestas.
El resto de la información, incluida la política, hubiera quedado prohibida, sobre todo la crítica al Gobierno.
Sólo TVE emitiría programas repetidos de Mañaneros, para mantener la memoria histórica de los males de la derecha. Con diez días sin desinformación se corre el riesgo de crear una laguna en el cerebro de los votantes.
Los pesados del Senado, con mayoría PP, a sus lugares de descanso ¡pobrecitos se lo merecen! Lo mismo en el Congreso, sobre todo Vox y Podemos ¡Qué pinza más incómoda!
La Ministra de Defensa a un campamento de reposo militar ¡Qué es eso de querer informar en una comisión parlamentaria en pleno ferragosto!
Si Ceuta vuelve a ser invadida, como han anunciado algunas redes, habría que recurrir a la guerra de Gila.
"¿Es el enemigo marroquí? ... Que se ponga el rey.
¿Qué cuando van a invadir Ceuta y Melilla? ...
¡Hombre no! ¡En pleno ferragosto no! es una descortesía para españoles y turistas.
¿No podría ser en septiembre? ...
¡Ah! y que coincida con algún partido de futbol de la liga para que el ruido se diluya algo." (0 mejor no decir nada del futbol por si acaso).
Con estas medidas Sánchez podría seguir en la Mareta en la Isla de Lanzarote, sin necesidad siquiera de tener que hablar por videoconferencia.
Bueno, podría enviar una carta a la ciudadanía sobre la importancia del descanso. De paso aconsejar lecturas estoicas para acostumbrarse al sufrimiento que seguirá al ferragosto.
Pero en lugar de preocuparse por todo esto Sánchez se está tomando vacaciones.
Para dar ejemplo ha explicado que ¡hasta ha leído un informe en inglés!
Y es que descansar, según los mejores expertos en ello, es más bien trabajar en algo distinto.
Por eso se dedica a leer ¿por qué no lo hace en el resto del año? Así no se entera de lo que dicen las encuestas:
- Que la población está hasta las narices de tener un Gobierno incapaz de sacar un presupuesto.
- Que se anuncia una mayoría de más de 200 escaños de la oposición.
- Que ha perdido el poco glamour que tenía en Europa.
- Que allí es un apestado.
- Que EEUU e Israel se la tienen jurada y eso es malo para los españoles.
- Que Ceuta es una afrenta insultante a la que no ha sabido responder.
- Que la clase media está harta de la excesiva presión fiscal.
- Que hay sospechas de que quiere manipular las elecciones con la "ley de nietos" y las "regularizaciones".
- ...
Porque Sánchez no sólo está de ferragosto, es que ha metido la cabeza debajo del ala, para no ver la realidad.
** J. R. Pin Arboledas es profesor del IESE.