Tu estado de ánimo es tu destino” (Heródoto).

Esta semana, el Fondo Monetario Internacional ha actualizado sus proyecciones en su informe trimestral de perspectivas de la economía mundial. El organismo ha revisado a la baja el crecimiento global para 2026.

En la actualización de abril, sitúan el crecimiento del PIB mundial en +3,1% para 2026 (vs. +3,3% estimado en enero) y +3,2% para 2027 (sin cambios vs. enero). Revisan al alza la inflación global hasta +4,4% en 2026 (vs. +3,8% anterior) desde +4,1% en 2025. Además, destacan que, en un escenario adverso, el crecimiento mundial caería hasta +2,5%, mientras que la inflación aceleraría hasta +5,4%.

Los motivos detrás de esta revisión a la baja incluyen la tensión comercial, la incertidumbre geopolítica —especialmente por el riesgo de una recesión global si el conflicto con Irán empeora— y un ajuste en las expectativas de productividad ligadas a la IA a corto plazo.

España es, entre las potencias desarrolladas, la nación con mejores perspectivas después de Estados Unidos:

De esta infografía, podemos deducir que, en el sumatorio de los años 2025, 2026 y 2027, el mundo habrá crecido un 10,02%; los países ricos, un 5,50%; y los emergentes y subdesarrollados, un 13,03%:

Destaca sobremanera Asia emergente, ya que en dicho periodo habrá crecido casi un 15,98%. La eurozona sigue en el furgón de cola:

Los desequilibrios mundiales por cuenta corriente están aumentando de nuevo, impulsados por los altos déficits en Estados Unidos y el exceso de ahorro en China. El uso de aranceles y políticas industriales es ineficaz y costoso para corregir estos saldos, ya que sólo funcionan si reprimen el consumo.

La solución real sólo llegará mediante ajustes macroeconómicos internos: EEUU debe reducir su gasto fiscal y las economías con superávit, como China, deben fomentar el consumo doméstico para evitar una crisis financiera global.

A pesar de las perturbaciones comerciales y la incertidumbre política, el año pasado concluyó con un panorama positivo. El sector privado se adaptó a un entorno empresarial cambiante, mientras que los factores compensatorios fueron la reducción de los aranceles estadounidenses con respecto a lo anunciado inicialmente, el razonable apoyo fiscal y las condiciones financieras favorables, junto con fuertes aumentos de productividad y el auge tecnológico:

La guerra en Oriente Medio ha frenado este impulso. El cierre del estrecho de Ormuz y los graves daños a instalaciones críticas en una región fundamental para el suministro mundial de hidrocarburos plantean la posibilidad de una crisis energética si continúan las hostilidades:

En un escenario severo de interrupción energética prolongada, el crecimiento mundial podría desplomarse hasta el 2%, mientras que la inflación escalaría por encima del 6%, revirtiendo la tendencia de desinflación de los últimos años:

En resumen, esto es lo que espera el FMI tras su última actualización de perspectivas económicas:

La guerra y la fragmentación comercial lastran el PIB, la IA agéntica surge como el motor potencial que podría elevar los estándares de vida si se logra una adopción masiva y ordenada.

No tengo dudas de que viviremos una era gloriosa gracias a la inteligencia artificial. Alejémonos del ruido y pongámonos manos a la obra: la habilidad es lo que eres capaz de hacer, la motivación define lo que haces y la actitud determina qué tan bien lo haces.