El vicepresidente de economía Carlos Cuerpo empieza a ponerse en plan electoral.

No le será fácil porque su ascenso dentro del gobierno responde a un mecanismo que descubrí en mis experiencias políticas.

Los líderes políticos llegan a la presidencia del gobierno rodeados de compañeros de partido, “animales políticos”. Los primeros Consejos de Ministros suelen estar cuajados de ellos; los que le ayudaron a subir la empinada cuesta de la política.

Un ejemplo en el caso de Sánchez son el exministro Ábalos o la exvicepresidenta Montero. Ahora fuera del gobierno, uno por asuntos penales y la otra electorales.

Pero la capacidad técnica de los “políticos” no siempre responde a las exigencias de sus nuevos cargos ministeriales o de otro tipo.

El inicio del llamado “síndrome de la Moncloa” que acaba aislando al presidente de los que tienen instintos político

Lo que he observado con el tiempo es que, poco a poco, aparecen otro tipo de personajes en los altos cargos de gobierno. Son los técnicos. Muchos de ellos no han tenido que sufrir las “cornadas” de la política, ni las maniobras internas de los partidos.

Algunos de esos técnicos, durante el tiempo en que los “políticos” se han bregado en luchas internas del partido y externas, se han dedicado a “formarse”. Muchos entran en cuerpos especializados de la Administración o se desarrollan en la empresa privada o la universidad.

Con el tiempo el presidente de gobierno observa como sus colaboradores “técnicos” le resuelven problemas operativos. Además, no suelen ser problemáticos, sus criterios políticos se pliegan sin dificultades a los del presidente.

En consecuencia, poco a poco, los “técnicos” se van ganado la confianza del “jefe” y ascendiendo en la estructura de gobierno. Un jefe que se va alejando de sus antiguos compañeros políticos. Se van aislando en ese proceso de lo que fue su activo político.

Ese suele ser el inicio del llamado “síndrome de la Moncloa” que acaba aislando al presidente de los que tienen instintos político.

¿Es Carlos Cuerpo, el nuevo vicepresidente económico uno de estos técnicos, o no?

La pregunta en temas económicos sería: ¿Es Carlos Cuerpo, el nuevo vicepresidente económico uno de estos técnicos, o no?

Habría que analizar sus decisiones y apariciones en público para clasificarlo definitivamente.

Este mismo lunes hizo una declaraciones televisivas aprovechando la salida de la Semana Santa.

En ellas defendió con eficacia técnica la situación económica.

Los números de desempleo del SEPE y de afiliación a la Seguridad Social del mes de marzo de este año son favorables. Descenso de los primeros (23.000) y aumento de los segundos (211.500) acercándose a los 22 millones de afiliados.

Lo mismo respecto el déficit público. El vicepresidente alardeó que hay superávit primario, es decir descontando los intereses de la deuda pública.

También que el crecimiento económico español está por encima de los países desarrollados. En 2025 creció el doble que la media de ellos. Son respuestas cantadas.

Sin embargo, no dijo que la clase media y trabajadora está asfixiada por los impuestos y la carestía de la vida. Tampoco que la deuda pública del Estado aumenta en valores absolutos y, por tanto el montante de los intereses transforma el superávit primario en déficit público.

El vicepresidente refuerza el discurso frente a los problemas derivados de la guerra de Irán. Explica que España está mejor preparada que otros países por su situación económica y energética.

El mensaje “político” es reforzado por la imagen y el tono del vicepresidente.

Calmado y reflexivo sin atacar a los otros partidos y resolviendo las discrepancias internas dentro del Consejo de Ministros de manera perifrástica.

Las suyas con la Ministra de trabajo, Yolanda Diaz, que le llamo “casi mala persona”, las resuelve con una manoletina que despeja las discrepancias a un descabello rápido.

También manda al córner las preguntas comprometidas con el resto de los ministros con una contestación “elegante” ante el hecho de que la aceptación de Cuerpo en las encuestas supera los 5 puntos cuando los demás están muy por debajo. Ante la pregunta sobre este hecho la respuesta fue: “tiene que haber ministros de todo tipo” ¡Toma Ya!

Por tanto apunta maneras “políticas”, aunque su origen es técnico. De hecho parece que sigue sin afiliarse al PSOE, pero se declara identificado con las políticas del gobierno.

¿Será una baza electoral de Sánchez?

** J. R. Pin Arboledas es profesor del IESE.