Sufrirás recesiones y caídas en la bolsa. Si no entiendes lo que va a pasar, no estás listo” (Peter Lynch).

Ha surgido miedo nuevamente en la comunidad inversora por si hubiera una burbuja en la IA comparable a la puntocom. El dilema se debe a los acuerdos circulares entre gigantes tecnológicos (proveedores financiando a clientes) y al enorme capex que se efectuará hasta finales de la década en centros de datos.

Dudo mucho que directivos tan reputados como Zuckerberg, Pichai, Nadella o Jassy no sepan lo que hacen. ¿Qué probabilidad hay de que analistas que observan desde la barrera tengan mejor perspectiva que ellos sobre el capex óptimo? Cero.

Comencemos analizando cuáles son las compañías que más ponderan en las carteras de los superinversores. Si sumamos las dos clases de acciones de Alphabet, podemos comprobar que la matriz de Google es la firma más relevante, suponiendo el 4,13% del conjunto de los portafolios de los titanes de la inversión.

La siguen Berkshire Hathaway (sumando las dos clases de acciones), Amazon (que avanza un puesto), Microsoft y Meta (Facebook). No parece que los que más saben estén huyendo de la IA:

Bill Ackman es un exitoso inversor activista cuyo episodio más conocido fue su apuesta en corto de 1.000 millones de dólares contra Herbalife en 2012 acusando a la empresa de ser un esquema piramidal. Esta batalla generó una dura confrontación con Carl Icahn, que tomó la posición contraria.

Ackman ha reducido un poquito de casi todo para reinvertirlo con mucha fuerza incrementando en Amazon y entrando con una potente posición nueva en Meta. La tecnología supone un 55% de la cartera:

Daniel Loeb ha ejecutado multitud de movimientos, ha aumentado su posicionamiento en Nvidia y ha entrado en firmas muy interesantes como Alibaba, Spotify, Progressive y Thermo Fisher Scientific:

David Tepper ha estado muy activo y sigue muy posicionado en el sector tecnológico. En esta ocasión, ha aumentado en Google, Micron Technology, Meta, Taiwan Semiconductor y Microsoft:

Li Lu, el “Warren Buffett chino”, es conocido por su amistad con el difunto Charlie Munger. Fue uno de los líderes estudiantiles de las protestas de la Plaza de Tiananmén de 1989. Tras exiliarse de China, se educó en EEUU y fundó su propia firma de inversión, Himalaya Capital.

En el cuarto trimestre, casi no realizó movimientos (bastante habitual en él), muestra de su clara mentalidad de largo plazo. Google supone casi el 44% de su cartera:

Pat Dorsey ha estado activo con las acciones growth y en esta ocasión ha recortado de todo un poco para aumentar en ASML y entrar en Live Nation (compañía líder en el mundo de eventos en directo). La tecnología pondera un 40% sobre el total:

Aunque la tecnología solía ser el sector principal de Terry Smith, se mostró preocupado por una posible burbuja de la IA hace unos meses en una entrevista. De hecho, ha ido reduciendo peso ahí para reinvertir en el magnífico sector salud (el principal de su cartera hoy).

Terry Smith (al igual que Chris Hohn) es uno de los referentes del brillante estilo de inversión quality. Su peor evolución reciente se manifiesta en los movimientos en rojo en casi todas las posiciones, que revelan la pérdida de volumen de su fondo de inversión y la lamentable impaciencia de los inversores minoristas:

¿Y qué decir de “papá”? El vehículo de inversión del mejor inversor value de la historia ha pasado de tener la mitad de su patrimonio en Apple a situar dicho porcentaje en el 22% con objeto de generar liquidez para futuras nuevas inversiones.

Buffet es proclive a comprar firmas que repartan dividendos, así acumula caja sin diluirse y luego efectúa nuevas compras:

En esta ocasión, ha incrementado en Chevron y Chubb, y ha llamado la atención su incursión en The New York Times:

Bitcoin (ETF), Google, oro (ETF), Microsoft y Booking suponen conjuntamente casi el 60% de la cartera de Harvard. El grueso del portafolio es tecnología:

Harvard

Harvard

Druckenmiller incrementó su participación en Amazon y Google. Su apuesta con más fuerza es el sector salud aprovechando la rebajas y el enorme potencial:

¿Y en qué invierte el “ídolo” de los conspiranoicos, George Soros? Destacan Microsoft, Danaher, MercadoLibre (el Amazon de Iberoamérica) y Google:

La iglesia mormona (Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) posee una cartera de inversiones valorada en más de 100.000 millones de dólares, de los cuales el 60% está asignado en bolsa. Este portafolio está gestionado por Ensign Peak Advisors.

El público se enteró de la existencia de esta cartera en 2019 cuando un exempleado de Ensign Peak presentó una denuncia por irregularidades, ya que, al carecer de actividades benéficas, no debería tener un estatus exento de impuestos.

Su operativa más concurrida (muy habitual entre todos los grandes inversores institucionales) son las “Siete Magníficas”:

Ensign Peak

Ensign Peak

Os deseo una feliz semana llena de energía recordando esta famosa cita de Peter Lynch: “Todo el mundo tiene capacidad intelectual para ganar dinero en bolsa, pero no todo el mundo tiene estómago”.