“Google tiene la mayor ventaja en capacidad de cómputo y datos, por lo que tiene la mayor probabilidad de ser el líder” (Elon Musk).

El mercado parece estar discriminando entre las “Siete Magníficas” y su veredicto es que el supuesto perdedor inicial de la revolución tecnológica se posiciona hoy como el gran ganador de la era de la IA.

Lo cierto es que Google ha sabido reponerse del fuerte golpe que supuso la irrupción de ChatGPT en el panorama tecnológico. Gemini no para de quitarle cuota de mercado mes tras mes y funciona cada vez mejor, alcanzando ya los 750 millones de usuarios activos mensuales. Hay un importante cambio en el modelo de negocio, complementando la publicidad con un fuerte crecimiento en las suscripciones.

Google es de facto el único gigante que integra verticalmente todas las ramas de la IA:

Google es también la segunda empresa que más beneficios empresariales genera de todo el mundo. Las siguientes en la clasificación son todas integrantes de las “Siete Magníficas”. Sólo se queda fuera Tesla:

Este liderazgo en beneficios se refleja en sus cifras históricas: Google superó oficialmente los 400.000 millones de dólares en ingresos anuales por primera vez.

La búsqueda es un éxito en IA: se aceleró un 17% interanual, alcanzando los 63.100 millones de dólares. El consejero delegado Sundar Pichai señaló que el uso de las búsquedas está en su punto más alto, con el lanzamiento de Gemini 3 impulsando un momento expansivo en lugar de la canibalización que los bajistas auguraban. Es un buen recordatorio de que el mercado puede estar completamente equivocado durante mucho tiempo.

Los ingresos totales de YouTube (incluidas las suscripciones) superaron los 60.000 millones de dólares durante todo el año, gracias a una base de suscriptores que ya supera los 325 millones en todos los servicios:

La nube es el motor principal con un crecimiento con respecto al año anterior del 48% hasta los 17.700 millones de dólares (una aceleración considerable desde el 34% interanual del tercer trimestre). El mercado esperaba un crecimiento del 36% en la nube.

La unidad registra actualmente una tasa de crecimiento anual de 70.000 millones de dólares con un margen del 30% en el segmento que demuestra que la infraestructura de IA es un negocio altamente rentable.

La cartera de pedidos de la nube aumentó un 55% intertrimestral, alcanzando los 240.000 millones de dólares. Este crecimiento representa un cambio estructural, ya que los clientes empresariales pasan de experimentar con Gemini a firmar contratos de infraestructura multianuales por miles de millones de dólares.

Además, está el potencial de los TPU (chips propios más baratos y eficientes para no depender de Nvidia) y Anthropic, que ahora incluye el procesamiento de 10.000 millones de tokens por minuto.

Los hiperescaladores están acometiendo unos gastos de capital gigantescos y han generado miedo en el mercado ante la posibilidad de que esas inversiones no sean rentables.

Estas inversiones enormes se ejecutan porque no dan abasto para saciar las solicitudes, no por simples fantasías. Meta lo hace para ser autosuficiente y Amazon, Google y Microsoft, para poder dar servicio a la demanda supercreciente de las empresas.

Además, ¿alguien cree que las cúpulas de los mejores negocios del mundo no saben lo que hacen y quieren inmolarse en términos empresariales? Están claramente creando las “carreteras” de la IA:

Existe el temor de que esta enorme inversión no genere la rentabilidad esperada, similar a lo ocurrido históricamente en los sectores de telecomunicaciones o ferrocarriles, donde la competencia terminó beneficiando sólo al cliente final y no a los márgenes de las empresas.

Sin embargo, el sector de la IA y la nube funcionará a mi juicio como un oligopolio (como Visa o Mastercard), permitiendo mantener márgenes elevados. Sólo unos pocos titanes pueden permitirse semejantes magnitudes y obtendrán una clara rentabilidad a largo plazo sobre estas inversiones.

Por si fuera poco, pueden permitirse autofinanciar el coste con el flujo de caja totalmente (Microsoft) o casi totalmente (el resto):

En las últimas semanas, sólo Apple se ha librado de la quema en bolsa. Casualmente, es la única que se ha quedado fuera de la carrera por la IA. Así que el mercado ha premiado a los inversores con la oportunidad de cazar gangas entre los demás gigantes:

Demis Hassabis, CEO de Google Deepmind y premio nobel de química 2024, dice sobre el futuro de la IA: “Será 10 veces más grande que la Revolución Industrial y quizás 10 veces más rápido”.