Panel de la bolsa de Madrid
El informe anual de Bolsas y Mercados Españoles (BME) correspondiente a 2025 recoge un total de 17 nuevas incorporaciones a cotización, de las cuales solo tres tuvieron lugar en la Bolsa, mientras que las 14 restantes se produjeron en los mercados de crecimiento BME Growth y BME Scaleup.
Estos datos ponen de manifiesto el bajo dinamismo de las bolsas oficiales, una cuestión sobre la que venimos insistiendo, y que contrasta con el buen comportamiento de las compañías ya cotizadas, reflejado en la significativa revalorización de la mayoría de los índices bursátiles nacionales.
Iniciativas como Easy Access, orientadas a mitigar parte de los riesgos asociados al proceso de incorporación al mercado, podrían desempeñar un papel relevante a la hora de revertir esta situación en el corto y medio plazo.
En lo que respecta a las empresas en fase de crecimiento, la lectura es algo más positiva, aunque no exenta de retos todavía vigentes. Así, la mejor evolución en el ritmo de incorporaciones a los segmentos de BME Growth (dirigido a compañías con modelos de negocio ya definidos, pero aún sin el tamaño suficiente para acceder al mercado continuo) y Scaleup, antesala natural del mercado Growth creada en 2024, parece confirmar una mayor predisposición de este tipo de compañías a considerar la bolsa como vía de financiación y como mecanismo para ganar visibilidad.
En comparación con las grandes empresas ya consolidadas, estas compañías muestran una mentalidad más receptiva respecto al papel del mercado de capitales como instrumento para acompañar y sostener su crecimiento, con una menor aversión a la entrada de terceros en su accionariado.
De las 14 empresas que se sumaron en 2025 a BME Growth y BME Scaleup, solo cinco fueron compañías puramente corporativas
Asimismo, el entorno premercado de BME se ha consolidado como una pieza clave dentro del ecosistema, actuando como cantera de futuras salidas a bolsa.
En la actualidad, 32 empresas forman parte de este programa de acompañamiento, diseñado para facilitar su aproximación a los mercados de valores mediante formación, adaptación societaria y preparación para el cumplimiento de los requisitos exigidos.De ellas, 13 se incorporaron al premercado a lo largo del último ejercicio, lo que confirma la existencia de un conjunto relevante de compañías con potencial real de acceso al mercado.
No obstante, detrás de este mejor comportamiento relativo de los mercados de crecimiento prevalecen algunos retos. El primero de ellos está relacionado con la composición sectorial de las incorporaciones.
De las 14 empresas que se sumaron en 2025 a BME Growth y BME Scaleup, solo cinco fueron compañías puramente corporativas, mientras que las nueve restantes correspondieron a socimi, sociedades inmobiliarias especializadas en el arrendamiento de inmuebles. Si a estas se añaden las socimi que cotizan en Portfolio Stock Exchange, se constata un claro predominio de este tipo de vehículos dentro del conjunto de empresas cotizadas.
En segundo lugar, a pesar de una mayor apertura al papel de los mercados de capitales, comparativamente menos empresas encuentran oportunidad y/o encaje en los mismos frente a la financiación privada.
En este sentido, según datos preliminares de SpainCap, solo en 2025 se cerraron en España más de 650 operaciones de inversión por parte de fondos de venture capital, canalizando más de 1.700 millones de euros hacia compañías en fases tempranas de crecimiento.
Por último, y relacionado con este último dato, un tercer elemento crítico es el acceso efectivo a financiación en el momento de la incorporación al mercado. De las 14 empresas que debutaron en los mercados de crecimiento, únicamente tres captaron capital en su salida, por un importe conjunto de 7,72 millones de euros.
En contraste, las ampliaciones de capital realizadas por compañías que ya cotizaban en estos mercados alcanzaron los 627 millones de euros, una cifra que equivale aproximadamente a un tercio de la financiación movilizada de forma privada a través de fondos.
Existe, por tanto, un potencial claramente identificado de empresas en fase de crecimiento para acceder a la bolsa. No obstante, resulta necesario seguir proporcionando los estímulos y el entorno adecuado para que, año tras año, se materialicen un mayor número de operaciones y la bolsa se consolide como un mecanismo de apoyo al crecimiento de cada vez más compañías.
***Irene Peña, profesora de Afi Global Education.