Vista desde arriba de la Biblioteca Pedro Salinas, en Madrid (España).

Vista desde arriba de la Biblioteca Pedro Salinas, en Madrid (España). Europa Press

Observatorio de la vivienda

La contaminación baja el precio de la vivienda: por qué las casas de los barrios con más polución de Madrid son más baratas

Un 10% más de contaminación rebaja un 0,65% el precio de la vivienda.

La pérdida de valor aumenta cuando la exposición se prolonga durante meses.

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Las claves

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La contaminación del aire en Madrid influye directamente en el precio de la vivienda, reduciéndolo en los barrios más afectados.

Un aumento del 10% en los niveles de contaminación puede bajar el valor de una casa media en Madrid en unos 1.327 euros.

El efecto negativo sobre los precios es mayor en zonas donde la polución ya es elevada y persiste cuanto más dura la exposición al aire contaminado.

La reducción de la contaminación entre 2019 y 2023 ha incrementado el valor de las viviendas en la capital entre un 1,5% y un 2,9%.

Elegir dónde vivir siempre ha supuesto un equilibrio entre lo que cuesta una vivienda y lo que ofrece el barrio.

La cercanía al trabajo, el transporte público o los servicios suelen inclinar la balanza. Sin embargo, la calidad del aire también empieza a pesar en esa decisión.

La contaminación ha dejado de ser solo un problema de salud para convertirse en una variable económica que influye en el mercado inmobiliario. Allí donde el aire es peor, el precio de las casas baja y comprar puede resultar ser más barato.

Hasta ahora, el impacto de la contaminación se medía casi exclusivamente en términos sanitarios.

Este fenómeno cada año provoca más de 253.000 muertes prematuras en la Unión Europea y reduce la esperanza de vida hasta en dos años, según el informe Ciudades frente al cambio climático. Reducir emisiones para ganar salud, elaborado por Salud por Derecho.

Además, el 97% de la población urbana respira un aire que supera los niveles de partículas finas recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ahora, un estudio del Banco de España demuestra que ese problema, además de afectar en la calidad de vida, también tiene un coste económico.

El organismo concluye que un aumento del 10% en la contaminación reduce un 0,65% el precio de la vivienda, una pérdida que equivale a una bajada de unos 1.327 euros en una casa media de Madrid.

El análisis se basa en más de 106.000 operaciones de compraventa realizadas en la capital entre 2014 y 2020 y muestra cómo la calidad del aire empieza a condicionar el mercado residencial.

Y Madrid ofrece un buen ejemplo de esa realidad. La capital española es una de las grandes ciudades europeas caracterizada por niveles relativamente elevados de polución.

Sus gobiernos trabajan desde 1968, con la primera Ordenanza Reguladora de la actuación municipal, para combatir la contaminación atmosférica.

El boletín municipal de calidad del aire de Madrid correspondiente a junio refleja que el aire en la ciudad fue bueno o muy bueno durante el 62% de las horas del mes.

Sin embargo, un 35% del tiempo la calidad fue regular y un 3%, mala. Plaza Elíptica volvió a registrar el peor dato de dióxido de nitrógeno, con un máximo horario de 116 microgramos por metro cúbico.

Un deterioro ambiental que termina trasladándose al mercado inmobiliario. Los barrios con peores niveles de contaminación pierden atractivo para los compradores y esa menor demanda acaba reflejándose en el precio de las viviendas.

Según recoge el estudio, los barrios del norte y el este de Madrid concentran, en general, la mejor calidad del aire, mientras que zonas céntricas como Recoletos soportan algunos de los niveles más elevados de contaminación.

El efecto persiste

El Banco de España, no obstante, advierte de que el efecto no responde a episodios puntuales. La pérdida de valor aparece cuando la exposición a la contaminación se mantiene durante meses

Los datos muestran una relación directa. Si la contaminación aumenta durante tres meses, el precio cae un 0,065% por cada incremento del 1% en los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2). Si esa situación se prolonga seis meses, el descenso alcanza el 0,099%. Con nueve meses de exposición, la caída llega al 0,125%.

Además, el impacto no es igual en toda la ciudad. En los barrios donde la contaminación ya es elevada, la pérdida de valor es aún mayor, mientras que, en las zonas con mejor calidad del aire, el efecto apenas resulta significativo.

No es casualidad que las áreas próximas a grandes vías de tráfico, como el entorno de Plaza Elíptica, sean también las que más acusan ese descenso del valor de las viviendas.

Y es que cuanto mayor es la exposición a la contaminación, menos están dispuestos a pagar los compradores por una vivienda.

Sin embargo, la investigación también cuantifica el efecto inverso. La reducción del 23,1% de la contaminación registrada en Madrid entre 2019 y 2023 habría elevado el valor de las viviendas entre un 1,5% y un 2,9%, lo que supone una revalorización de entre 3.063 y 5.922 euros para una vivienda media.

Pero el precio no es la única consecuencia. El Banco de España detecta que en las zonas con peor calidad del aire también disminuye el número de compraventas.

Se venden menos viviendas porque parte de la demanda se desplaza hacia barrios con un entorno ambiental más favorable.

Ese menor número de compradores reduce la actividad del mercado en la zona y termina ejerciendo una presión adicional sobre los precios.

Unos resultados que muestran que la contaminación ya no solo afecta al entorno urbano o a la salud de quienes viven en él. También empieza a condicionar el comportamiento de un mercado inmobiliario saturado, en el que la actividad cada vez pierde más fuerza.