Parte del equipo de la Unidad de Cáncer Colorrectal del Hospital Clínico de Málaga en una intervención con cirugía robótica.

Parte del equipo de la Unidad de Cáncer Colorrectal del Hospital Clínico de Málaga en una intervención con cirugía robótica. Junta de Andalucía

Observatorio de la sanidad

Un estudio advierte del aumento del cáncer colorrectal en adolescentes: se diagnostican más en estadios avanzados

Solo el 20% de los casos tenía antecedentes familiares.

La autora cree que muchos síntomas pasan desapercibidos.

Más información: Por qué ya nadie es demasiado joven para el cáncer colorrectal: las causas del alarmante aumento a partir de los 20 años

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Un estudio de 84 pacientes de hasta 21 años alerta de más cáncer colorrectal en adolescentes y jóvenes, habitualmente diagnosticado en estadios avanzados.

La mayoría de los casos analizados se detectó en estadios III y IV; un tercio recayó y casi la mitad de los pacientes murió por la enfermedad.

Los autores piden vigilar síntomas como dolor abdominal o lumbar, cambios intestinales, pérdida de peso y sangrado rectal, que pueden pasar desapercibidos en estas edades.

El aumento se asocia a múltiples factores, entre ellos dietas poco saludables, sedentarismo, tabaco, alcohol, sobrepeso y obesidad.

La incidencia del cáncer de colon en estadios avanzados estaría aumentando en personas jóvenes, de acuerdo a datos presentados en el reciente congreso de la Academia Americana de Pediatría.

En los últimos años han estado apareciendo diversos estudios que reflejan cómo esta incidencia ha ido creciendo en personas cuya edad no sería un factor de riesgo (menos de 45 años), pero ahora también lo estaría haciendo entre adolescentes y post-adolescentes.

El trabajo examina, retrospectivamente, el historial médico de 84 pacientes de 21 años y menos diagnosticados de cáncer colorrectal entre 2012 y 2023.

Mientras el 20% de los diagnosticados tenían antecedentes directos de cáncer colorrectal en sus familias, la mayoría tenía formas agresivas de la enfermedad, en estadios III y IV.

En la presentación del estudio, los autores han enfatizado la necesidad de vigilar de forma más estrecha la incidencia del tumor en adolescentes y personas jóvenes, teniendo en cuenta síntomas como dolor lumbar y abdominal, cambios en los hábitos intestinales, pérdida de peso o sangrado rectal, signos que, al tener tan baja incidencia este tumor en dicha franja de edad, suelen pasarse por alto.

Erica Arnold, cirujana pediátrica y autora del estudio, ha señalado en un comunicado que "el cáncer colorrectal es, desafortunadamente, haciéndose cada vez más común en adolescentes y jóvenes adultos y representa una enfermedad diferente al cáncer colorrectal diagnosticado en adultos mayores".

"Cuando se diagnostica, normalmente es agresivo, presentándose en estadio avanzado y asociado con altas tasas de recaída y mortalidad".

Vigilancia de los síntomas

La agresividad del tumor y los diagnósticos tardíos desembocan en pobres resultados a largo plazo: un tercio de los pacientes estudiados desarrollaron enfermedad recurrente y casi la mitad murió por el cáncer.

La incidencia de este cáncer en menores de 50 años ha ascendido de forma consistente en las últimas décadas. Un estudio en Estados Unidos entre 2010 y 2019 observaba una subida media anual del 2,16% en esta franja de edad.

En Europa, desde 2004 ha crecido un 7,9% anualmente entre los adultos de 20 a 29 años, y un trabajo en 50 países reveló que, en 27 de ellos, la incidencia del cáncer colorrectal de aparición temprana se estaba incrementando, y lo hacía a un ritmo mayor que en personas mayores.

Precisamente, en este estudio España quedaba fuera de esa tendencia y la frecuencia de los diagnósticos en menores de 50 años se mostraba invariable. Actualmente se está llevando a cabo un estudio con datos de la Red Española de Registros de Cáncer sobre la incidencia del tumor entre los 20 y 35 años, cuyos resultados preliminares sí indican un aumento de los casos.

No hay una explicación única para este aumento, los autores se muestran convencidos de que se trata de algo multifactorial.

Entre estos factores se encuentra el cambio de hábitos dietéticos, con una mayor presencia de grasas saturadas, azúcares añadidos, alimentos ultraprocesados, junto con un bajo consumo de fibra y vegetales.

Además, el tabaquismo, el consumo de alcohol, el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad juegan un papel fundamental en el aumento de casos.