Personal sanitario atendiendo a un paciente ingresado.

Personal sanitario atendiendo a un paciente ingresado. E.P

Observatorio de la sanidad

El mundo sufre una escasez de sanitarios: faltan 34,4 millones a pesar de haberse triplicado su número en 30 años

El número mundial de trabajadores de la salud pasó de 41 a 122 millones.

El 70% de la fuerza de trabajo sanitaria es mujer.

Más información: España es el sexto país de la UE con más médicos por 100.000 habitantes

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Las claves

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El número de profesionales sanitarios casi se triplicó entre 1990 y 2023, alcanzando los 122,1 millones a nivel mundial.

A pesar del aumento, aún faltan 34,4 millones de sanitarios para garantizar una cobertura sanitaria universal moderada.

El déficit es especialmente grave en regiones como el sur de Asia y el África subsahariana, donde la densidad de sanitarios es muy baja.

Las mujeres representan el 68,9% de la plantilla sanitaria mundial, aunque predominan en profesiones con menos salario y oportunidades de liderazgo.

Entre 1990 y 2023, el número de profesionales sanitarios a nivel global estuvo cerca de triplicarse, alcanzando los 122,1 millones. Aun así, siguen haciendo falta 34,4 millones más para garantizar una cobertura sanitaria universal moderada.

Es la conclusión de un estudio realizado por el prestigioso Instituto para las Métricas y Evaluación en Sanidad (IHME, por sus siglas en inglés) y que acaba de ser publicado en la revista médica The Lancet Public Health.

Se trata de un análisis de 20 categorías de trabajadores sanitarios (médicos, enfermeras, dentistas, farmacéuticos, técnicos auxiliares, etc.) en 204 países y territorios.

En 1990, cuando la población mundial era de unos 5.300 millones de personas, había unos 40,9 millones de sanitarios. En 2023 (recién superado el umbral de 8.000 millones de habitantes del planeta) la cifra había aumentado en más de 81 millones, hasta los 122,1.

Las enfermeras son el colectivo más numeroso: 33,2 millones en el último recuento, creciendo nada menos que 18,9 millones en estas tres décadas.

Los médicos contabilizan 15,1 millones, un aumento de 8,7 millones desde 1990. Tras ellos se encuentran 7,6 millones de trabajadores de salud comunitarios, 6,8 millones de farmacéuticos y técnicos de farmacia y 6,1 millones de dentistas y auxiliares, entre otros.

Sin embargo, para lograr una cobertura sanitaria universal suficiente para no poner en aprietos financieros a ningún paciente, independientemente de donde se halle, harían falta 34,4 millones más, un aumento del 28% respecto a la cifra actual.

Desglosando este número, serían necesarias 23,9 millones de enfermeras y matronas, 7,1 millones de médicos, 1,8 millones de dentistas y 1,6 millones de farmacéuticos, estima este trabajo.

Claro que existe una gran variabilidad en la densidad de profesionales sanitarios según la región. El sur de Asia y el África subsahariana son las regiones con un mayor déficit de sanitarios.

Por ejemplo, Chad y Madagascar tienen poco más de 3 enfermeras por cada 10.000 habitantes, frente a las 171,7 de Bélgica o las 161,4 de Estados Unidos.

Annie Haakestad, profesora asociada de Métricas en Salud del IHME y autora senior del estudio, indica en un comunicado que "los trabajadores sanitarios son la base de cualquier sistema de salud. A pesar de que la fuerza de trabajo sanitaria global se ha expandido de forma dramática, harán falta muchos millones más de médicos, enfermeras, matronas, dentistas y farmacéuticos para asegurar que la gente de cualquier lugar puede acceder a servicios sanitarios esenciales".

Sanidad universal moderada

Los hallazgos del trabajo "proporcionan a los países umbrales mínimos para planificar las necesidades de trabajadores para fortalecer los sistemas de salud hacia una cobertura de salud universal".

El estudio estima que, para conseguir una cobertura universal moderada, es necesario tener una ratio 23,8 médicos, 64,5 enfermeras, 5,2 dentistas y 5,6 farmacéuticos por 10.000 personas.

Según los datos recopilados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), nuestro país cuenta con 44 médicos, 60 enfermeras y 12,3 farmacéuticos por cada 10.000 habitantes.

Las medias de los países miembros de la organización son de 39 médicos, 90 enfermeras y 8,6 farmacéuticos. Es decir, que nuestro país supera ampliamente el umbral mínimo de médicos y farmacéuticos, pero está ligeramente por debajo en el de enfermeras.

De hecho, un informe sobre la oferta y necesidad de enfermeras publicado el año pasado por el Ministerio de Sanidad estimaba que es necesario aumentar en 100.000 el número de estas profesionales (es decir, un 50% respecto a las 293.600 existentes actualmente) para alcanzar los ratios europeos.

Según esos mismos cálculos, a la tasa de crecimiento actual serían necesarios entre 22 y 29 años para alcanzar la media de la UE en número de enfermeras.

Desigualdad de género

El trabajo publicado en The Lancet Public Health también desagrega los datos por sexo.

Las mujeres han representado el 71,4% del aumento de profesionales sanitarios entre 1990 y 2023 y, en la actualidad, suponen el 68,9% de la plantilla mundial.

Pero la distribución es dispar: mientras que suponen el 80,7% de los profesionales de enfermería y el 89,5% de los trabajadores comunitarios, son menos de la mitad de los médicos, farmacéuticos y dentistas.

En estas dos últimas categorías, además, es más probable que trabajen como técnicas o auxiliares.

Megan Knight, investigadora del IHME que ha liderado este estudio, apunta en un comunicado que "las mujeres han transformado la fuerza de trabajo a lo largo de las tres últimas décadas, pero continúan concentrándose en profesiones que, generalmente, ofrecen menos salarios y menos oportunidades de liderazgo".

Por tanto, "construir sistemas de salud más fuertes requerirá no solo expandir la fuerza de trabajo, sino también crear oportunidades equitativas para el avance profesional, liderazgo y ambientes laborales seguros y motivadores".