Imagen de archivo de pastillas.

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Observatorio de la sanidad

De Lilly a AbbVie: las farmacéuticas se lanzan a la compra de psicodélicos para tratar enfermedades mentales

El entorno regulatorio es cada vez más favorable.

Trump ha ordenado acelerar las revisiones de ciertos tratamientos.

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Las claves

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Grandes farmacéuticas como Eli Lilly, AbbVie y Otsuka están invirtiendo miles de millones en la adquisición de empresas y fármacos psicodélicos para tratar enfermedades mentales graves.

El activo más destacado es la mebufotenina benzoato, un spray nasal psicodélico en fase avanzada para la depresión resistente, que podría generar hasta 2.000 millones de dólares en ventas.

La esketamina de Johnson & Johnson, aprobada en 2019, ya ha conseguido ventas millonarias y resultados clínicos positivos como tratamiento innovador para la depresión resistente.

Se espera que el mercado de psicodélicos terapéuticos alcance los 12.000 millones de dólares en 2034, impulsado por un entorno regulatorio más favorable y avances clínicos recientes.

Tras años de estigma social y científico, hoy en día, los psicodélicos se están convirtiendo en una de las sustancias más codiciadas por los laboratorios. Este tipo de fármacos están abriendo una vía para tratar enfermedades mentales graves.

Cada vez son más las grandes multinacionales que se están lanzando a este mercado. La más reciente ha sido Eli Lilly, que ha anunciado la compra de la biofarmacéutica AtaiBeckley por un valor de 3.800 millones de dólares (3.289 millones de euros al cambio actual). Se trata de la mayor operación de la historia del sector psicodélico y la primera incursión de Lilly en este campo.

El activo estrella que principalmente interesa a la compañía es la mebufotenina benzoato, un spray nasal psicodélico en fase avanzada de desarrollo para la depresión resistente al tratamiento. El tratamiento tiene una acción rápida y un efecto potencialmente sostenido durante meses.

Andrew Tsai, analista de Jefferies, estima que dicho producto podría generar ventas de más de 1.000 a 2.000 millones de dólares si tiene éxito en pruebas avanzadas. AtaiBeckley espera resultados iniciales de los ensayos a principios de 2029.

Según RBC Capital Markets, la adquisición de AtaiBeckley "constituye una extensión estratégica coherente de la franquicia de neurociencias de Lilly".

El banco de inversión estima que la operación reforzará el posicionamiento de la empresa en los tratamientos de enfermedades mentales gracias a este activo que ya se encuentra en fase 3.

A ella se suma, que AbbVie adquirió hace unos meses el fármaco experimental bretisilocina (un innovador fármaco psicodélico para la depresión mayor) de Gilgamesh Pharmaceuticals por un valor de hasta 1.200 millones de dólares (1.038 millones de euros).

La bretisilocina -que se encuentra actualmente en fase 2 de desarrollo clínico- está destinada al tratamiento de pacientes con trastorno depresivo mayor (TDM) de moderado a grave.

Este fármaco de última generación está diseñado para ayudar a abordar los retos de desarrollo actuales observados con los compuestos psicodélicos clásicos.

Se suma a ella la compra de la farmacéutica japonesa Otsuka de la empresa de biotecnología Transcend Therapeutics, centrada en psicodélicos para el trastorno de estrés postraumático, por 700 millones de dólares (alrededor de 605 millones de euros).

De hecho, Otsuka firmó en 2025 un acuerdo con la Universidad de Keio (Japón) para crear la infraestructura clínica y regulatoria necesaria para la introducción y administración de psilocibina y terapias psicodélicas en Asia. Tiene acuerdos firmados con Compass Pathways (desde 2020) para desarrollar la psilocibina sintética dirigida a la depresión resistente.

Con todo, la reciente transacción del gigante farmacéutico (Lilly) valida el potencial del sector de los psicodélicos terapéuticos, con un mercado que podría alcanzar los 12.000 millones de dólares en ingresos para 2034, superando al mercado de los antidepresivos tradicionales.

RBC Capital Markets considera que el entorno regulatorio es cada vez más favorable y reduce las inquietudes relacionadas con la propiedad intelectual.

Por ejemplo, el pasado mes de abril, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó a los reguladores sanitarios estadounidenses acelerar las revisiones de ciertos tratamientos psicodélicos y aumentar la financiación federal para la investigación en el campo.

Por último, la casa de análisis recuerda que el mercado de la depresión resistente a los tratamientos sigue estando en gran medida desatendido, lo que, en su opinión, refuerza el potencial comercial de los principales activos adquiridos.

Éxitos

Algunos éxitos ya se pueden contabilizar. La esketamina (cuyo nombre comercial es el Spravato) de Johnson & Johnson, generó 1.700 millones de dólares en ventas en 2025, con un aumento del 60% con respecto al año anterior.

Según Visible Alpha, plataforma de análisis financiero y datos de mercado, las previsiones de los analistas para sus ventas a principios de la década de 2030 han aumentado un 25%.

La esketamina se ha convertido en un tratamiento innovador autorizado para la depresión resistente que recibió la autorización de comercialización por parte de las autoridades reguladoras en 2019.

También, se han publicado buenos resultados clínicos recientemente.

El pasado mes de junio, Definium Therapeutics -biofarmacéutica enfocada en el desarrollo de tratamientos innovadores para trastornos mentales- anunció resultados positivos para su comprimido a base de LSD para la depresión en un ensayo 3.

Compass Pathways también publicó a principios de este mes datos de ensayos de fase avanzada para una formulación de hongos alucinógenos, que muestran que su tratamiento para la depresión podría ofrecer efectos más duraderos que las opciones existentes.

De hecho, la FDA le ha otorgado recientemente la designación de terapia Innovadora, una vía que acelera su desarrollo clínico y prioriza su futura revisión regulatoria.