Elena Jiménez, secretaria general de FEFE.

Elena Jiménez, secretaria general de FEFE. Fotografía cedida a E.E

Observatorio de la sanidad

La patronal, ante el convenio de farmacias: "No hemos dejado de hacer propuestas, cosa que no puedo decir de los sindicatos"

Elena Jiménez, secretaria general de FEFE, charla con este diario.

"Nos han rechazado sistemáticamente todas las propuestas".

Más información: Los sindicatos del convenio de oficinas de farmacias estudian ir a la huelga si la patronal no desbloquea el conflicto

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Las claves

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La negociación del convenio de oficinas de farmacia sigue bloqueada tras casi dos años de diálogo entre la patronal FEFE y los sindicatos.

Las principales diferencias giran en torno a los salarios y la flexibilidad de la jornada laboral, con la patronal proponiendo un aumento salarial del 14% y los sindicatos exigiendo al menos un 16%.

FEFE rechaza las acusaciones sindicales sobre impagos retroactivos y afirma que siempre se han cumplido las subidas salariales estipuladas por ley.

Ambas partes han recurrido al Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje, pero el acuerdo sigue lejos ante la aparición de nuevos temas y posturas enfrentadas.

La negociación del convenio de oficinas de farmacia no está pasando por su mejor momento después de casi dos años de diálogo. Las posturas entre los sindicatos (CCOO, UGT, Cig y Fefane) y la patronal, FEFE, están bastante distanciadas.

"No hemos dejado de hacer propuestas y de mejorarlas, cosa que no puedo decir de los sindicatos", ha indicado Elena Jiménez, secretaria general de FEFE en una entrevista con este diario, quien desmiente que la patronal haya establecido líneas rojas de diálogo como denuncian las organizaciones sindicales.

Jiménez cuenta que desde que se conformó la nueva junta directiva (en octubre del año pasado), han intentado acercar posturas para no dilatar más unas negociaciones que afectan a más de 70.000 trabajadores.

Cabe recordar que el diálogo "ya estaba a medias desde finales de 2024", porque en 2025 era cuando tenía que haber entrado en vigor el nuevo convenio.

Cuando entramos se estuvo revisando el convenio y los sindicatos estaban pendientes de la modificación del horario, entre otras cosas. También, recuerdo que ahí se llegó a un acuerdo de dejar un poco apartada la jornada laboral por si cambiaba la legislación y había que adaptarla en base a la normativa que se aprobase", cuenta.

Jiménez añade que, desde entonces, se han cerrado acuerdos con los sindicatos de todos los aspectos del convenio. "El desacuerdo está concentrado en muy poquitos puntos como es el caso de los salarios o la flexibilidad de la jornada".

Sin embargo, ante la negativa de llegar a un acuerdo en estos puntos, los sindicatos decidieron recurrir al Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA). "Los que nos han rechazado sistemáticamente todas las propuestas han sido ellos", matiza la secretaria general de FEFE.

Salarios

Actualmente, uno de los principales puntos de fricción son los salarios. FEFE propone un incremento salarial del 14% durante toda la vigencia del convenio. Una propuesta que para los sindicatos es totalmente insuficiente, quienes reclaman un aumento de, al menos, el 16%.

Además, acusan a FEFE de negarse a abonar las subidas salariales con carácter retroactivo desde principios de 2025.

Una acusación que la patronal desmiente ya que Jiménez asegura que estas subidas salariales del 2% nunca se han dejado de pagar porque así lo estipula la ley. Esto ocurre porque en periodos de ultractividad el convenio dicta que se debe subir los sueldos siempre que el PIB del año anterior haya crecido por encima del 1%.

"Nunca se ha dejado de pagar y que no se diga eso, porque no es cierto. Lo que ocurre es que, pasando todo este tiempo y viendo este bloqueo por parte de los sindicatos a nuestras propuestas, que en muchos casos han sido sin respuesta de ellos, les dijimos que si seguíamos así no íbamos a poder cargar a una farmacia con los atrasos de todo el año", indica.

En la primera reunión con el SIMA, ambas partes pactaron que se pagaría lo que corresponda en el momento que se firme el convenio.

En la segunda cita ya se entró más en profundidad. "Les dijimos que llegaríamos a un acuerdo de pago, pero que nos tienen que dejar hacerlo de una manera escalonada y que ya hablaríamos cómo porque claro ahora llegar y decirle a una farmacia que tiene que pagar un 2% más de todo el año que ha pasado es complicado. Y es que están dejando de pasar meses y meses y no acaban de llegar a un acuerdo", continúa.

Sin embargo, en la última reunión (la tercera) con el SIMA todo cambió. Esa buena sintonía se rompió debido a que los sindicatos pusieron sobre la mesa otros temas, según Jiménez.

"Nos encontramos con que salen con ideas que no están en la propuesta de temas troncales (jornada laboral, salarios). Nos empiezan a hablar de otras cosas cuando lo que queremos es cerrar los temas troncales que habíamos pactado que son los más controvertidos y los que tanto nos están costando para intentar llegar a un preacuerdo como habíamos acordado", precisa.

Jiménez indica que cada vez está siendo más complicado negociar con las organizaciones porque cada día "llegan con algo nuevo".

Así, precisa que la patronal no puede aceptar planteamientos que no sean compatibles con la realidad económica de miles de oficinas de farmacia. "Nuestro sector tiene un modelo, una distribución maravillosa que no lo hay en Europa donde tenemos establecimientos de diferentes tipos y tamaños", añade.

Tras los desencuentros de la última cita, según los sindicatos, ambas partes pactaron volver a reunirse en septiembre. Las organizaciones ya han celebrado varias concentraciones y han amenazado con intensificar las movilizaciones si la patronal no mueve ficha y cambia de postura.

Por su parte, la secretaria general de FEFE incide en que el diálogo todavía sigue abierto y que, "en ningún momento", la patronal ha aplazado ninguna cita. De hecho, hace un llamamiento a los sindicatos para no dejar atrás las reuniones y cerrar cuanto antes un acuerdo.

"Es un tema para mí super importante. Nunca hemos cerrado la negociación, ni hemos puesto fecha para atrasarla. Quien quiera llamarme me tiene con la puerta abierta, hasta septiembre no voy a estar cruzada de brazos. Queremos que cuanto antes dialoguemos y lo hagamos donde hay que hacerlo".

"Nuestra propuesta está muy clara y ha estado encima de la mesa desde el minuto uno", termina.