César Hernández, director general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia.

César Hernández, director general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia. Alejandro Ernesto.

Observatorio de la sanidad

Precios dinámicos, techos de gasto, pagos condicionales... Sanidad revoluciona cómo se financian los medicamentos

El Ministerio ha puesto en audiencia pública la actualización del sistema de fijación de precios de los fármacos en España.

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

Sanidad presenta un borrador de real decreto que introduce precios dinámicos, techos de gasto y pagos condicionales para la financiación de medicamentos en España.

El sistema de precios dinámicos ajustará los precios de los fármacos según la competencia y cuota de mercado, especialmente para genéricos y biosimilares.

Se prevé financiación provisional de medicamentos con eficacia aún no demostrada, obligando a los laboratorios a devolver el sobrecoste si no cumplen los requisitos.

La reforma incluye techos de gasto y acuerdos de riesgo compartido, además de plazos administrativos estrictos: seis meses para nuevos fármacos y 30 días para genéricos y biosimilares.

El Ministerio de Sanidad ha revelado uno de los proyectos más esperados por el sector farmacéutico español. Se trata del borrador del real decreto de financiación de medicamentos, un texto que introduce numerosas novedades y que revoluciona cómo se fijan los precios de los medicamentos en España.

Para ello el documento, que está en audiencia pública, recoge nuevas fórmulas de financiación. Y se define el esperado sistema de precios dinámicos que Sanidad venía diseñando.

Con él, Sanidad busca "reforzar la competencia entre los medicamentos" en "mercados en los que haya competidores" y, sobre todo, "a partir de la entrada de medicamentos genéricos y biosimilares", indican desde el departamento.

"Este sistema tiene en cuenta que la capacidad de los medicamentos competidores para ofrecer precios más bajos depende también del volumen que alcancen en el mercado", añaden los de Mónica García.

Por ello, "permitirá ajustar los precios de forma progresiva conforme aumente la competencia real y la cuota de mercado".

El régimen dinámico se aplicará desde la entrada del primer competidor hasta la incorporación del medicamento al sistema anual de precios de referencia.

Por otro lado, se prevé la aplicación de mecanismos correctores y ajustes de precio en fármacos críticos que tengan un precio muy bajo. "El objetivo es garantizar la seguridad del suministro, evitando que estos medicamentos desaparezcan por falta de rentabilidad económica", apuntan desde Sanidad.

Dentro de la revolución que quiere poner en marcha el departamento, está la financiación condicionada y provisional de medicamentos.

Con ella, la sanidad pública costeará medicamentos aunque haya dudas sobre su eficacia a largo plazo. Se financiarán productos de forma temporal mientras el laboratorio genera nuevas pruebas de su efecto o impacto.

Sin embargo, si finalmente la Administración decide que la susodicha terapia no cumple los requisitos para ser financiada o que lo puede ser pero a un precio inferior, la empresa que lo comercialice deberá devolver la diferencia para que "el Estado nunca pague un sobrecoste por esa incertidumbre".

Desde Sanidad indican que también habrá techos de gasto, una fórmula que se utilizó temporalmente en la estrategia contra la hepatitis C de hace 10 años.

Esta modalidad de financiación establece una cuantía máxima total que la sanidad pública pagará por la financiación de un medicamento específico durante un periodo determinado.

En caso de que el volumen de utilización supere el impacto presupuestario pactado, se activan automáticamente mecanismos de devolución o compensaciones económicas por parte del laboratorio, "garantizando que el gasto sea siempre predecible y no comprometa la viabilidad y sostenibilidad del sistema".

Plazos

El borrador de real decreto también recoge los acuerdos de riesgo compartido. El funcionamiento es simple: si el medicamento no logra los resultados de salud medibles y verificables que se acordaron, el laboratorio asume parte del coste de la terapia.

La reforma de la financiación incluye una de las principales demandas de las compañías farmacéuticas: plazos administrativos estrictos y fijos para las decisiones de financiación.

En términos generales, estos procesos se tendrán que resolver en un plazo máximo de seis meses desde la admisión a trámite de la solicitud.

Para los genéricos y biosimilares este plazo se reduce a 30 días, para facilitar su entrada rápida al mercado.