Roberto Beitia, presidente de Sarenet, en la inauguración de su centro de datos en Zamudio.

Roberto Beitia, presidente de Sarenet, en la inauguración de su centro de datos en Zamudio. A.I.

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El centro de datos de Sarenet en Derio abre sus puertas con 3 MW operativos y la vista puesta en los grandes integradores

La empresa vasca culmina una inversión de 20 millones de euros con la que planta cara a los hiperescalares desde el Parque Tecnológico de Euskadi, con energía 100% renovable y capacidad para escalar hasta 6 MW.

Más información: Así se construyó el centro de datos de Sarenet en Bilbao, la ofensiva vasca contra los gigantes de la nube

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Las claves

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Sarenet ha inaugurado su nuevo centro de datos en Derio con una inversión de 20 millones de euros y una potencia operativa inicial de 3 MW, con capacidad de escalado hasta casi 8 MW.

El centro destaca por su eficiencia energética, uso de free cooling, energía 100% renovable y compromiso con la certificación LEED Oro y la neutralidad climática.

La ubicación estratégica en el Parque Tecnológico de Euskadi ofrece baja latencia gracias a la cercanía con cables submarinos transatlánticos y posiciona a Derio como un nodo clave de conectividad en el norte de España.

El centro refuerza la soberanía digital europea, garantiza la privacidad de los datos bajo normativa comunitaria y está preparado para proyectos de inteligencia artificial y avanzados servicios de ciberseguridad.

Hace poco más de un año, entramos en el centro de datos de Sarenet en Derio cuando todavía era una promesa de hormigón y andamios en el Parque Tecnológico de Euskadi: muelles de carga esbozados, pasillos de fibra a medio trazar, depósitos de gasoil aún sin instalar. Este jueves, la empresa vasca ha inaugurado oficialmente esa infraestructura, convirtiendo una apuesta de 20 millones de euros en realidad (de los que 15 ya se han ejecutado), una que ya está recibiendo las cargas de sus clientes migradas desde otros centros de datos propios.

Han sido tres años y medio de trabajos desde que Sarenet se hiciera con una antigua nave vandalizada y decidiera convertirla en su centro de datos de referencia. "Entre pedazos de cristales rotos, celebrábamos entonces que este edificio, que habíamos visto deteriorarse desde una instalación donde teníamos alquilado espacio para nuestros equipos. Tuvimos que decidir si seguir alquilando o comprar, como les sucede a muchas parejas jóvenes. Y así hemos llegado hasta hoy".

La ubicación en el Parque Tecnológico de Euskadi no es casual. A pocos kilómetros, en la playa de Sopelana, amarran varios cables submarinos transatlánticos de primer nivel, entre ellos el Marea -impulsado por Microsoft y Meta- y el Grace Hopper de Google. Esa conectividad directa con los grandes nodos intercontinentales permite a Sarenet ofrecer latencias que no dependen de intermediarios y posiciona a Derio como uno de los puntos de mayor densidad de fibra del norte de España.

Una posición privilegiada que también ha llevado a la compañía a no descartar que, en el futuro, algún gran integrador tecnológico con interés en abrir un nodo en el norte de España se aloje en sus instalaciones. Mientras Beitia confía en el tejido empresarial mediano para cubrir sus planes de crecimiento, pero otras fuentes de la compañía no descartan a este medio que "cubrir toda la superficie disponible únicamente con clientes del mercado minorista será difícil", lo que deja abierta la puerta a acuerdos con actores de mayor escala.

Eso sí, por el momento, el foco está en trasladar a esta nueva instalación las cargas de sus actuales clientes en otros centros de datos propios, que representa un 20% del total esperado. A principios del próximo año se encarará la siguiente fase de evolución, con la que alcanzar en torno al 50% del despliegue final.

3 MW iniciales con la eficiencia en el centro

La instalación arranca con una potencia eléctrica de 3 megavatios y capacidad para 340 racks, aunque según ha podido saber DISRUPTORES - EL ESPAÑOL se contempla escalar esa cifra hasta casi 8 MW en fases sucesivas.

La disponibilidad garantizada supera el 99,98%, un estándar equiparable a un Tier III, y la infraestructura está diseñada bajo los principios de redundancia n+1 en todos los elementos críticos. El PUE estimado se sitúa en 1,3, aunque Sarenet ha preferido no confirmar el dato definitivo hasta que las instalaciones operen a pleno rendimiento.

Uno de los elementos que distingue este centro de datos de otros proyectos comparables es su apuesta por la eficiencia energética desde el diseño. La refrigeración en las dos primeras fases se resuelve mediante sistemas de free cooling que aprovechan las condiciones del aire exterior -una solución que en el País Vasco, donde los veranos son moderados, resulta especialmente rentable- combinados con unidades CRAC que distribuyen el aire frío desde el suelo técnico elevado, a 65 centímetros, hacia los pasillos fríos encapsulados.

Para las fases 3 y 4 están ya preparadas las explanadas exteriores donde se instalarán enfriadoras por agua si la densidad de carga lo exige.

A esto se suma una instalación fotovoltaica propia y el compromiso de operar con energía 100% renovable. La infraestructura está en proceso de obtener la certificación LEED Oro y Sarenet forma parte del Climate Neutral Data Centre Pact, la iniciativa europea que agrupa a operadores comprometidos con la neutralidad climática.

Puntal de soberanía digital

La inauguración llega en un momento en que la soberanía digital y la autonomía estratégica son más importantes que nunca. Sarenet lleva años trabajando ese argumento, pero ahora lo respalda con infraestructura propia. Así pues, el nuevo centro está diseñado para garantizar que la información de los clientes permanezca bajo jurisdicción europea, gestionada directamente por la compañía y protegida por la normativa comunitaria.

Roberto Beitia, presidente de Sarenet, explicó en la inauguración del centro de datos que “Europa lo tiene difícil, porque somos una sociedad del bienestar pero muy acomodada. Y el liderazgo norteamericano en la arena digital es abrumador, por lo que tenemos que concienciarnos de que los datos empresariales y personales deben estar custodiados por entidades que garanticen la privacidad. Y sólo la legislación europea garantiza esa privacidad”. Punto de partida para reivindicar que “tenemos que apostar por lo cercano, que puede ser muy potente”.

Interior del nuevo centro de datos de Sarenet en Zamudio (Bilbao).

Interior del nuevo centro de datos de Sarenet en Zamudio (Bilbao). A.I.

A su vez, Ainara Basurko, diputada foral del Departamento de Promoción Económica, recogió el guante al defender este nuevo edificio como una “pieza estratégica para la competitividad del territorio, una infraestructura que responde a los desafíos actuales de las empresas, como la soberanía del dato, ciberseguridad, nube, IA o contar con soluciones tecnológicas cercanas, personalizables”.

En sus palabras, “desde Bizkaia no sólo queremos consumir tecnología, sino construirla y demostrar que podemos competir con propuestas tecnológicas de alto nivel”.

Más allá del alojamiento tradicional, la compañía ha diseñado el centro con capacidad para ejecutar proyectos de inteligencia artificial en un entorno controlado. La propuesta de Sarenet apunta a empresas que quieren aprovechar los modelos de lenguaje sin que sus datos salgan de un perímetro seguro; un nicho que los grandes hiperescalares no pueden cubrir con sus condiciones estándar y que la firma vasca ha identificado como uno de sus vectores de crecimiento más claros.

Hay más: la nueva instalación también incorpora capacidades avanzadas de ciberseguridad: segmentación dinámica de redes, protección frente a ataques DDoS y servicios de seguridad gestionada. Un paquete que responde a la demanda creciente de las pymes, que ya generan el 12% de los ingresos de la compañía en ese apartado.

Treinta años con 28 millones de ingresos

Sarenet cerró 2025 con ingresos superiores a los 28 millones de euros y un crecimiento de la rentabilidad superior al 6%. La plantilla ha crecido hasta los 140 profesionales y la red de partners supera los 400 distribuidores en todo el territorio nacional, que ya generan cerca del 40% de los ingresos de la compañía, un dato que habla de un modelo de negocio que ha apostado por crecer hacia afuera sin perder el control del servicio.

La inversión en I+D+i alcanzó los dos millones de euros en 2025, equivalente al 6% de la facturación y un nuevo récord histórico para la empresa. Asimismo, el 85% de la facturación es recurrente y el tiempo medio de vida de sus 4.500 clientes roza los 14 años.