Una sesión grupal de constelación familiar.

Una sesión grupal de constelación familiar. MujerDespiertaec

Observatorio de la sanidad

Risoterapia, Kundalini yoga y constelaciones familiares, por el camino de la homeopatía: los informes que las desmontan

La Red de Evaluación de Tecnologías Sanitarias ha revisado seis intervenciones 'alternativas' y concluye que tienen profundos sesgos y ciertos peligros.

Más información: "Debería perseguirse": por qué hay médicos y farmacéuticos que apoyan la homeopatía pese a que no tiene eficacia

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Las claves

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Informes oficiales desmontan la eficacia de terapias como risoterapia, Kundalini yoga y constelaciones familiares, destacando estudios de baja calidad.

Las revisiones muestran que estas terapias ofrecen mejoras pequeñas o no significativas y advierten sobre el riesgo de sustituir tratamientos médicos probados por pseudoterapias.

Las constelaciones familiares presentan problemas de seguridad, con reacciones adversas emocionales y deterioro del bienestar en algunos participantes.

La equinoterapia muestra ciertos beneficios como terapia complementaria, especialmente en parálisis cerebral y autismo, pero no reemplaza tratamientos convencionales y los efectos a largo plazo son inciertos.

Si la publicación del informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios sobre homeopatía daba carpetazo a, quizá, la terapia 'alternativa' más polémica de todas, bien es cierto que quedan muchas otras cuya eficacia está, como mucho, en un limbo.

En 2018, el Gobierno impulsó una campaña, CoNPrueba, que buscaba desmontar la panoplia de tratamientos alternativos o, directamente, pseudoterapias que campaban a sus anchas y, en el mejor de los casos, no hacían nada a los pacientes.

En el peor, en cambio, podían hacer daños irreparables, sobre todo cuando se abandonan los tratamientos que sí están probados científicamente.

Después de un fuerte impulso de salida, con varios informes sobre Reiki, aromaterapia o sanación espiritual, la pandemia los dejó a un lado.

La insistencia de profesionales que luchan contra las pseudoterapias llevó a retomarlos, sobre todo porque no había aparecido todavía el relativo a la homeopatía.

La consideración de ésta como medicamento y su venta en farmacias la hacían una de las pseudoterapias más peligrosa, pues daba apariencia de científica.

Coincidentes en el tiempo con la publicación del informe sobre la misma, la Red de Evaluación de Tecnologías Sanitarias ha publicado seis revisiones de otras tantas terapias que estaban pendientes.

Estudios de baja calidad

Se trata del Kundalini yoga, la terapia de polaridad, la terapia craneosacral, la asistida con caballos, la risoterapia y las constelaciones familiares.

Cada una tiene un informe individual donde se repasa la calidad de los estudios que han buscado evaluarlas.

Por lo general, esta calidad es similar: baja.

Se trata de estudios con problemas metodológicos, como la falta de un grupo comparador, de una asignación aleatoria de los participantes a uno u otro grupo, la falta de cegamiento (que la persona no sepa si le ha tocado el brazo experimental o el de comparación), muestras pequeñas, un alto riesgo de sesgos en la medición de los resultados o un tiempo demasiado corto como para realizar aseveración alguna.

La gama de indicaciones es amplia, si bien muchas de estas terapias están relacionadas con trastornos de ansiedad y depresión, insomnio, dolor crónico o migraña, entre muchas otras.

Las eficacias suelen ser pequeñas y no significativas (es decir, no es descartable que la diferencia entre un grupo y otro se deba al azar) y tienden a desaparecer con el tiempo.

Por ejemplo, en la risoterapia para tratar la depresión se apuntan a ligeras mejoras inmediatamente después de las intervenciones, pero suelen desaparecer a medio plazo.

Además, los investigadores advierten un factor de confusión: es posible que esa mejora se deba más al beneficio social de reunirse en grupo para hacer una actividad conjunta que a un efecto terapéutico real.

En la terapia de polaridad (un tipo de 'medicina energética' que se basa en la creencia de un flujo de energía natural que se mueve por el cuerpo de una polaridad positiva a otra negativa), se observó una reducción del estrés en cuidadores de pacientes con demencia frente al grupo que hacía de control.

Sin embargo, esto no afectó a la calidad del sueño o al propio nivel de ansiedad de la persona, que permaneció invariable.

Las mismas carencias relativas a la eficacia se observaban al analizar la seguridad de estas intervenciones.

Por lo general, se consideran inocuas, si bien la risoterapia no se recomienda en personas recién operadas o con comportamientos agresivos.

El peligro de las constelaciones

Hay casos excepcionales, como un practicante de Kundalini yoga que tuvo neumotórax espontáneo causado por las técnicas de respiración forzada empleadas en esta terapia.

El mayor peligro es el abandono de terapias probadas científicamente, que son sustituidas por otras que no tienen ninguna garantía de efectividad.

Hay un caso aparte. Las constelaciones familiares sí tienen problemas de seguridad.

En esta pseudoterapia psicológica (se hace en grupo, donde el resto interpreta ciertos roles) se ha observado entre un 5% y un 8% de acontecimientos adversos leves y moderados.

Además, se han documentado episodios de reagudización de enfermedades mentales, malestar emocional, confusión, deterioro subjetivo del bienestar, incremento de la psicopatología, alteración de las relaciones personales, sentimientos de soledad e incluso de acoso.

De esta tanda de seis intervenciones publicadas por la Red de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, la que sale mejor parada es la terapia asistida con caballos o equinoterapia.

Aunque la calidad metodológica de los estudios es baja, puede considerarse una técnica coadyuvante o complementaria prometedora, pero sin llegar a sustituir los tratamientos habituales.

Usada en personas con parálisis cerebral, estas mostraron mejoras significativas en la función motora gruesa y en dimensiones puntuales como tumbarse, sentarse o estar de pie.

En pacientes de esclerosis múltiple se observó efectos positivos en el equilibrio, la reducción de fatiga y la espasticidad.

Por otro lado, en individuos con trastorno del espectro autista mejoraba la interacción social, la motivación y las habilidades de comunicación.

La equinoterapia se basa en la interacción con caballos para mejorar la salud física, emocional y cognitiva de las personas.

Montar, cuidar el caballo o interactuar con él lleva a ejercitar funciones que afectan a estas dimensiones.

Con todo, se desconocen si los efectos observados se mantienen en el largo plazo.