De izda. a dcha.: Pablo Crespo, José Carmelo Albillos, Luis Concepción, Ignacio López (Fundación Signo) y Javier López

De izda. a dcha.: Pablo Crespo, José Carmelo Albillos, Luis Concepción, Ignacio López (Fundación Signo) y Javier López Cedida

Observatorio de la sanidad

Uno de cada tres equipos de imagen médica quedará obsoleto en 7 años si no aumenta la inversión pública

En los últimos dos años solo se adquirió el 24,5% de los equipos necesarios para renovar el parque tecnológico.

Más información: La inteligencia artificial en medicina logra diagnósticos más tempranos y precisos

Publicada
Actualizada

Las claves

El 70% de los equipos de imagen médica del Sistema Nacional de Salud quedarán obsoletos en menos de una década si no se aumenta la inversión pública.

La Sociedad Española de Radiología Médica propone una tasa de renovación anual del 11% para evitar el envejecimiento de los equipos médicos.

En los últimos dos años solo se renovó el 24,5% de los equipos necesarios, afectando la calidad diagnóstica y el pronóstico de los pacientes.

La creciente demanda de pruebas de imagen y la falta de un registro nacional de tecnología médica complican la toma de decisiones y aumentan la presión sobre el sistema sanitario.

De no aumentar la inversión en equipos de imagen médica, el 70% de los equipos del Sistema Nacional de Salud quedarán obsoletos para principios de la próxima década.

Así lo refleja un informe realizado por la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM), que propone una tasa de renovación del 11% anual para evitarlo.

El Plan Inveat renovó por completo la tecnología médica de la sanidad pública hace unos años pero el problema subyacente sigue existiendo: la renovación de equipos está muy por debajo de lo necesario y necesita de inyecciones extraordinarias.

Mientras tanto, se siguen usando equipos menos precisos y que consumen más energía y recursos, entre otras cosas.

Un ejemplo: la tasa de renovación establecería que en los dos últimos años, el Sistema Nacional de Salud debería haber adquirido 320 nuevos equipos de imagen médica, contando solo máquinas de TAC, resonancia magnética y angiógrafos.

Pero solo se renovaron 86 equipos: 32 TAC, 35 resonancias y 19 angiógrafos, el 24,5% de lo que hubiera sido necesario.

"Los pacientes que se hacen pruebas diagnósticas en equipos obsoletos tienen peor pronóstico que los que lo hacen en equipos nuevos", ha recordado Pablo Crespo, secretario general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), en la presentación del informe.

"La pregunta no es cuánto cuesta invertir [en nuevos equipos] sino cuánto supone no hacerlo en términos de impacto clínico y económico", ya que adquirir nuevos equipos "va a permitir generar eficiencias" como ahorro energético o mejor desempeño.

Luis Concepción, vocal de asuntos profesionales de la SERAM y autor principal de la guía, ha destacado que el Plan Inveat tuvo muchas ventajas más allá de las obvias, pues facilitó y unificó los procesos administrativos.

Pero también evidenció que la carencia de datos propios –"En España no existe un registro de tecnología médica"– hizo más complicada la toma de decisiones sobre qué equipos adquirir y dónde.

Porque no se trata de comprar "Ferraris" sino de hacer una adquisición inteligente: hay centros que necesitarán mejores equipos y antes por su alta utilización, mientras que en otros hospitales no será necesaria una inversión tan alta.

Por otro lado, "al cambiar las resonancias se generan muchas más imágenes, por lo que las redes informáticas de los hospitales se resienten al gestionar más datos", un cuello de botella que también hay que solventar.

El aumento de la población y su progresivo envejecimiento hace que no sea suficiente con mantener la capacidad diagnóstica de los equipos sino que hay que ampliarla.

"Desde hace 20 años, el incremento de solicitudes de pruebas de imagen está en el 5%", explica Concepción. "Esto quiere decir que la carga de trabajo sube un 50% en una década".

En la presentación del informe ha participado Javier López, subdirector general de Asuntos Generales y Económico-Presupuestarios. Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), que ha destacado que, cuando pase el ciclo de vida de los equipos renovados gracias al Plan Inveat, "pasaremos de tener un parque tecnológico muy nuevo a un nivel de obsolescencia muy elevado".

Las imágenes se van a disparar

El Ingesa ya ha puesto en marcha los acuerdos marco para la adquisición de distintas máquinas de imagen médica. El primero de ellos es el de tomografías computarizadas y se va a publicar el martes que viene.

A ellos se pueden sumar las comunidades autónomas que así lo deseen y se plantean varias posibilidades, desde la compra directa al alquiler con o sin opción a compra, "en función de las necesidades del hospital".

El presidente de la SERAM, José Carmelo Albillos, ha puesto énfasis en la necesidad de establecer un plan de renovación de equipos, pues con la llegada de los medicamentos modificadores de la progresión de la demencia, la demanda de pruebas de imagen se va a disparar.

"No podemos cuantificar económicamente lo que supondrá, pero no podemos poner en marcha programas de tratamiento con estos fármacos si no hay programas para ampliar las resonancias magnéticas".