Stefan Dräger, en la nueva sede de la compañía en España.

Stefan Dräger, en la nueva sede de la compañía en España. Cristina Villarino

Observatorio de la sanidad

Stefan Dräger, presidente de Dräger: "La autonomía europea no es posible pero hay que elegir bien a nuestros socios"

La compañía celebra 50 años en España inaugurando su nueva sede

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Las claves

Stefan Dräger, presidente de Dräger, afirma que una autonomía estratégica completa europea no es posible, pero insiste en la importancia de elegir cuidadosamente a los socios comerciales.

La compañía Dräger, con 137 años de historia, ha demostrado resiliencia superando grandes crisis como guerras mundiales y pandemias, y mantiene previsiones de crecimiento a pesar de la incertidumbre global.

Dräger, presente en España desde hace 50 años, destaca el valor del país como socio fiable y la importancia de la atención sanitaria ante el envejecimiento poblacional.

Stefan Dräger subraya que la regulación en dispositivos médicos es necesaria y beneficiosa, pero advierte sobre normativas europeas generales que pueden perjudicar la economía y el emprendimiento.

Cuando uno está al frente de una compañía con 137 años de historia, las cosas se ven de forma distinta. Así lo cree Stefan Dräger (Lübeck, Alemania, 1963) cuando le preguntan por la situación mundial.

Ciertamente, no son tiempos fáciles pero la compañía que lleva su apellido ya ha atravesado crisis económicas, pandemias y guerras mundiales.

El presidente de la junta directiva de Dräger, quinta generación de su familia al frente de la misma, se muestra optimista tanto por el futuro de su empresa como del mundo en general.

Sobre la primera, cree que las previsiones de crecimiento que lanzaron a principios de año no se verán perturbadas por la incertidumbre de la guerra en Irán.

Sobre el segundo, confía en que la apertura de fronteras y el libre mercado prevalecerán sobre los cantos de sirena proteccionistas. Y Europa seguirá siendo un referente.

Por eso apunta que, en un mundo interconectado, una autonomía estratégica completa europea no es posible, pero hay que elegir "cuidadosamente" con quién se puede hacer negocios.

Stefan Dräger ha pasado por España para inaugurar la nueva sede de la compañía especializada en tecnología médica y dispositivos de seguridad y protección química.

Stefan Dräger posa junto a uno de sus últimos respiradores.

Stefan Dräger posa junto a uno de sus últimos respiradores. Cristina Villarino

Son ya 50 años ligados a nuestro país, del que recuerda como un hito especial la donación de 50 respiradores en los momentos iniciales de la pandemia.

De hecho, la pandemia fue para Dräger una oportunidad para demostrar esa resiliencia de la que tan orgulloso se muestra su presidente.

Los creadores del primer respirador artificial (y del primer pulmón artificial del mundo) llegaron a cuadruplicar su producción para adaptarse a la acuciante demanda de aquellos momentos.

Stefan lleva 20 años al frente de Dräger, gigante de la tecnología sanitaria y de seguridad, presente en 190 países y con más de 16.500 empleados y 18 centros de desarrollo.

Factura 3.400 millones de euros anualmente -110 en España-, de los que 331 (aproximadamente el 9,9% de los ingresos) dedica a investigación y desarrollo.

Más allá de los dispositivos de ventilación mecánica, en el porfolio de Dräger hay incubadoras, estaciones de anestesia, sistemas de integración de datos, detectores de fugas de gases y dispositivos de seguridad química y biológica, así como de control de alcohol para la seguridad vial.

Las previsiones de Dräger para 2026 incluyen un crecimiento entre el 1% al 5% y un margen de beneficio del 5% al 7,5%, pero estas previsiones fueron hechas antes de la guerra de Irán. ¿Ha afectado la guerra?

No lo ha hecho. Alguna gente se ha quejado de que nuestras previsiones son demasiado amplias porque hemos tenido en cuenta las incertidumbres del mundo actual, incluyendo la situación actual en Irán y Oriente Próximo.

Un momento de la entrevista con Stefan Dräger.

Un momento de la entrevista con Stefan Dräger. Cristina Villarino

Nos atenemos al pronóstico de que esta situación no va a afectarnos mucho. Diría que hubo un fin de semana que nos hizo considerar el 'efecto Groenlandia', probablemente hubiera afectado más que la guerra en Oriente Próximo.

Estos últimos cinco años ha habido muchos eventos: la pandemia, la guerra de Ucrania, la amenaza de aranceles o la guerra de Irán. Para una compañía de más de cien años, ¿cómo es navegar a través de todos estos retos en un periodo tan corto de tiempo?

En nuestros 137 años de existencia hemos afrontado crisis mucho más graves, como la Gran Depresión y las dos guerras mundiales, peor que lo que estamos viviendo en los últimos cinco años.

Hacemos tecnología para la vida, es un gran propósito, y tenemos una gran diversidad, así que tenemos una gran resiliencia para navegar a través de las crisis.

Para nosotros, la pandemia fue más una oportunidad que una crisis. Fue una muy buena prueba, de muchas maneras distintas, de cuánto podemos servir a la sociedad y hacer una contribución para resolver una crisis sanitaria.

Precisamente, la pandemia y esta incertidumbre en el mundo han hecho que Europa sea más consciente de la importancia de la autonomía estratégica. ¿Cuál es el papel de Dräger para contribuir a esta autonomía?

Nuestra compañía se fundó y nuestra sede central está radicada en la ciudad de Lübeck, donde vivo. Tiene una gran tradición, de más de 800 años, de superar fronteras, creando riqueza a partir de la superación de fronteras.

Esto atrajo a socios de todo el mundo, que se asociaron a la Liga Hanseática, de la que Lübeck era la capital. La riqueza y el bienestar se consiguieron superando las fronteras, no cerrándolas. En aquel momento, por cierto, el estado de Lübeck tenía 19 embajadas en la Península Ibérica, probablemente no lo sepas, pero era la situación hace 800 años.

Hoy, sigo creyendo que superar las fronteras y el libre comercio es la fuente de bienestar y la riqueza. El mundo actual está tan interconectado y es tan interdependiente que no creo que la autonomía o la soberanía completa sean posibles ni tendrían sentido.

Debemos elegir cuidadosamente a quién confiamos y con quién hacemos negocios, podemos hacer equipo con los socios que todavía tenemos en todo el mundo y que se adhieran a nuestros estándares con el libre mercado, creo que ese es el futuro.

Parece el libre comercio está en peligro ahora mismo.

Sí, en el corto plazo puede haber algún efecto, pero yo creo en el largo plazo: colocar los recursos en el mejor sitio es la mejor contribución que todos podemos hacer para incrementar la riqueza y los estándares de vida en todo el mundo, disminuyendo el hambre.

Stefan Dräger, fotografiado en la sede madrileña de la compañía.

Stefan Dräger, fotografiado en la sede madrileña de la compañía. Cristina Villarino

Soy un firme creyente en que, finalmente, esto prevalecerá y alcanzará el éxito.

Es optimista.

Sí, y como ya he dicho, son tiempos distintos que no solo tienen retos sino también se presentan oportunidades de las que hacer buen uso.

Dräger está presente en España desde hace 50 años. ¿Es el nuestro un país fiable para la compañía?

Muy fiable. Se basa en los mismos valores y creencias que la Comunidad Europea. Cada nación tiene sus particularidades pero, en general, es un muy buen socio y un gran lugar para nosotros, para operar aquí, estar aquí y servirla.

Hoy en día tenemos más de 400 personas empleadas en España, más de 50 en Portugal, y la mitad de ellos hacen servicios para los clientes todos los días, asegurándose de que todo funciona correctamente.

Así que más de la mitad de los ingresos que generamos [en la Península Ibérica] no viene de los productos que proceden de otros lados sino de los empleos que se generan en España y Portugal.

¿Cuáles son los retos de Dräger en España?

Hay más oportunidades que retos en España, los retos son más para el resto de Europa y alrededor del mundo.

Pero en España… Me quedaría con el reto demográfico. Ajustar el cambio demográfico que ha vivido y su transformación en una sociedad envejecida tiene algunos retos, pero también oportunidades.

Por el lado de los negocios, hay una oportunidad en la atención médica, es más importante a medida que la población envejece, y es una oportunidad para aplicar nuestra experiencia y conocimiento en lograr un mayor bienestar en una sociedad envejecida.

¿Cuál sería el principal reto para Dräger a nivel internacional? Hay muchas voces que se quejan del exceso de regulación europea.

No creo que haya un exceso de regulación en el caso de los dispositivos médicos y de seguridad; es algo imprescindible por razones de seguridad.

Para nosotros no es motivo de queja sino mas bien algo beneficioso, ya que actúa como una barrera de entrada para nuevos competidores.

Sin embargo, existen algunas regulaciones generales, como el borrador de regulación sobre los PFAS, que resultan perjudiciales para el conjunto de la economía en Europa.

Diría que el mayor reto es no olvidar de dónde proviene la riqueza, de reconocer el valor del emprendimiento y los emprendedores.

La riqueza no va a provenir de los políticos en España o en Bruselas, la riqueza va a provenir de aquellas personas que se dedican a emprender, y que participan activamente en la economía. Debemos protegerlas y seguir valorando su contribución.