Farmacia.

Farmacia.

Observatorio de la sanidad

Miles de farmacias encaran su segundo año con un convenio caducado y sin visos de acuerdo entre patronal y sindicatos

Los salarios no marchan al mismo ritmo que la evolución del IPC.

Más información: Las farmacéuticas españolas incrementan un 40% su inversión en I+D en cinco años, hasta los 1.775 millones de euros

Publicada

Las claves

Miles de farmacias afrontan su segundo año sin convenio colectivo tras expirar en diciembre de 2024, sin avances significativos en la negociación.

Las diferencias entre patronal y sindicatos abarcan jornadas, salarios, bajas por incapacidad y guardias, y solo se ha acordado una subida salarial del 2% para 2025 y 2026.

Los farmacéuticos denuncian precariedad laboral y falta de reconocimiento, lo que está provocando fuga de profesionales a otros países y especialidades.

La Federación de Farmacéuticos No Empresarios ha convocado una concentración nacional el 15 de marzo ante el estancamiento de las negociaciones.

Miles de oficinas de farmacia encaran su segundo año consecutivo sin convenio, después de que finalizara su vigencia en diciembre de 2024. Y la situación parece que no va a resolverse a corto plazo.

Por ahora, las posturas entre la patronal y los sindicatos están bastante alejadas. La negociación "está pasando por un momento crítico", aseguran fuentes conocedoras del asunto a este diario.

Según ha podido saber este periódico, hay desencuentros en todos los puntos: jornadas, salarios, bajas por incapacidad temporal, guardias. Después de la última cita que tuvo lugar hace unos días, ambas partes (sindicatos y patronal) se volverán a reunir el próximo 10 de marzo. Aunque todo parece indicar que están lejos de cerrar un acuerdo.

"Los puntos están tan alejados porque al final se está viendo el convenio como un conjunto y aquí hay varios agentes implicados con diversos intereses", señalan fuentes cercanas a la negociación.

Por el momento, lo único que se ha conseguido es una subida salarial del 2% para 2025 y 2026. Y esto se ha producido porque el apartado 3.4 del convenio dicta que en periodo de ultraactividad se debe subir ese porcentaje los sueldos siempre que el PIB del año anterior esté por encima del 1%.

Sin embargo, para los farmacéuticos esto es insuficiente, ya que reclaman un incremento salarial de, al menos, el 6%. Sus sueldos no marchan al mismo ritmo que la evolución del IPC.

Los profesionales denuncian la falta de reconocimiento profesional y la precariedad laboral en el sector. Esto está provocando que muchos se marchen a otros países o incluso a otras especialidades como la farmacia hospitalaria, centros sociosanitarios o Atención Primaria.

"El problema de la fuga de talento es generalizado en todo el país. Nos consta que es algo que la patronal reclama y nosotros estamos de acuerdo, pero no acabamos de encontrar puntos de acuerdo en las razones de por qué se está escapando esos profesionales", aseguran fuentes sindicales.

Todo esto ha llevado a que los farmacéuticos decidan dar un paso más allá. Así, ante el hartazgo de más de un año de negociación han convocado una concentración nacional para el día 15 de marzo. Esta ha sido impulsada por la Federación de Farmacéuticos No Empresarios (Fefane).

Patronal

Por su parte, la patronal ha decidido no manifestarse al respecto y se encuentra a la espera de ver cómo se desarrolla la negociación.

"Nuestro objetivo es claro: lograr un convenio equilibrado, que aporte estabilidad a los equipos y, al mismo tiempo, garantice la viabilidad económica y el futuro de las oficinas de farmacia. Estamos en un contexto especialmente exigente, con un incremento sostenido de costes —en particular los laborales— y con un entorno de creciente regulación y carga burocrática que condiciona el día a día del sector", asegura Ana Oliver, presidenta de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE).

Así, desde la patronal siguen trabajando con responsabilidad para alcanzar un acuerdo. "Como es habitual en cualquier negociación colectiva, hay momentos más complejos y fases en las que las posiciones parecen más distantes, pero confiamos en la capacidad de todas las partes para acercar posturas con voluntad y sentido común, como se ha hecho siempre”, afirma Oliver.

Por el momento, ambas partes se encuentran a la espera de lo que sucederá en la próxima reunión. Aunque los sindicatos barajan recurrir a un proceso de mediación que deberían haber solicitado ya (al pasar un año) pero decidieron retrasarlo porque querían ver si podían conseguirlo por sus propios medios.