Juan Antonio López-Pitalúa, presidente de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME)

Juan Antonio López-Pitalúa, presidente de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME)

Observatorio de la sanidad

López-Pitalúa, 'jefe' de la Medicina Estética: "El mercado negro de lo que hacemos es comparable con el narcotráfico"

"Esto está disparando el intrusismo en nuestro país hasta tal punto que se adquieren autoinyecciones por internet".

Más información: Alarma en la medicina estética: la población confía por igual en las redes sociales que en los médicos para informarse

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La medicina estética también tiene su mercado negro y "la venta ilegal de estos productos ya es comparable con el narcotráfico". Así lo indica Juan Antonio López-Pitalúa, presidente de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), en una entrevista con este periódico.

El especialista advierte del boom de fármacos falsos (de ácido hialurónico o el bótox) que se están comercializando en el mercado negro a precios más bajos que los de los productos originales. Esto está disparando el intrusismo en nuestro país hasta tal punto que se adquieren autoinyecciones por internet.

"Ahora mismo la autoinyección está de moda. Tanto pacientes como personal que no cuenta con una formación médica inyectan estos productos sin ningún tipo de seguridad clínica. Los propios vendedores te mandan la inyección con pautas, hasta te indican cómo debes pincharte", denuncia.

Además, el auge del intrusismo en el sector está teniendo un efecto colateral preocupante: "Ha aumentado la presencia de delincuentes que aprovechan este contexto para entrar a robar en clínicas de medicina estética. Y no se llevan material informático, ni mobiliario, ni láseres, sino consumibles (ácido hialurónico y toxina botulínica)".

Esto es algo que ya se ha demostrado en la reciente operación Kalopsia, en la que la Guardia Civil ha desmantelado una red de 24 clínicas repartidas por España (Alicante, Málaga, Madrid, Cádiz, Murcia, Córdoba y Sevilla). Estas realizaban tratamientos de medicina estética con sustancias ilegales.

El auge del intrusismo en el sector está teniendo un efecto colateral preocupante: "Ha aumentado la presencia de delincuentes que aprovechan este contexto para entrar a robar en clínicas de medicina estética

Empleaban toxina botulínica y otras sustancias importadas de Corea sin pasar por los debidos controles sanitarios de seguridad en Europa y España. Así, entre los compradores de estos productos se encontraban diversas clínicas de estética legalmente establecidas y otras clandestinas, además de personas que ejercían este tipo de labores de medicina sin titulación oficial.

"Y esto es algo que todavía se está investigando. Se está descubriendo que probablemente en ese mercado negro haya hasta médicos implicados", precisa el presidente de la SEME.

Negligencias

Con todo, el incremento del intrusismo laboral está provocando como consecuencia un aumento de las denuncias por negligencias sanitarias.

Según datos recientes proporcionados por la SEME, un 65% de los procedimientos estéticos son realizados por personas sin formación médica y el 20% de estos se llevan a cabo en peluquerías, centros de estética o incluso en domicilios sin autorización para ello.

"Esto ha provocado que el 15% de las primeras consultas sean por efectos adversos provocados por la administración de este tipo de tratamientos de manera inadecuada y por personas que no son médicos".

Este porcentaje es bastante elevado. Y supone también un incremento del gasto de la sanidad pública. Además, supone un riesgo para la seguridad del paciente que puede sufrir un cuadro agudo y, a veces, una secuela en su aspecto físico o funcional. Hay casos extremos que han sufrido una necrosis, una especie de infarto que les ha provocado la muerte al no haber actuado a tiempo cuando la infección se estaba generando", denuncia López-Pitalúa.

El 15% de las primeras consultas son por efectos adversos provocados por la administración de este tipo de tratamientos de manera inadecuada y por personas que no son médicos

Así, el especialista señala que los cuadros más frecuentes son "las inflamaciones crónicas, bultos, nódulos, granulomas o los enrojecimientos en la zona del rostro".

En las consultas de medicina estética todo está bastante protocolizado para que no ocurran estas cosas. Hay unidades asistenciales específicas para ello. Además, "antes de someterse a cualquier tratamiento, se le facilita al paciente un informe para que conozca a lo que se expone y qué tipo de producto se le está administrando", señala.

Negocio

El sector de la medicina estética no para de aumentar. De hecho, es un negocio que crece de media un 8% anual. Actualmente, según el presidente de la SEME, más del 40% de la población se somete a este tipo de tratamientos. En los últimos años, ha aumentado un 20% el número de pacientes jóvenes y un 38% en personas mayores de 45 años.

En 2021 (datos más recientes), había alrededor de 8.000 centros, estos generaron un volumen de negocio de casi 4 millones de euros. Así, según las estimaciones de la Sociedad de Medicina Estética, se espera que en estos años la facturación se eleve un 26%.

Debido al aumento de tratamientos, la especialidad de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora es tradicionalmente una de las primeras en agotar sus plazas en el MIR. Pero, según López-Pitalúa, muchos de los facultativos que la eligen llegan a ella después de haberse formado primero en otra. Es decir, que no se suelen decantar por ella en un primer momento.

"La mayoría son médicos de Familia, de urgencias, anestesistas, oftalmólogos o ginecólogos que eligen esta especialidad para tener un sueldo extra ante la inestabilidad de la administración a la hora de garantizar un puesto de trabajo a muchos profesionales sanitarios", denuncia.

Y termina: "Esta precariedad, este maltrato del médico, hace que necesite muchas veces complementar sus ingresos con otra actividad como es el caso de la medicina estética y que va en aumento. Pero, esto realmente no juega a nuestro favor, aunque es perfectamente entendible porque la situación no va mejor y se está viendo que el Ministerio de Sanidad no actúa".