Estación de tren de Jadraque (Guadalajara).

Estación de tren de Jadraque (Guadalajara). Ayuntamiento de Jadraque.

Observatorio de la movilidad

Los pueblos de Guadalajara, sin tren: los robos de materiales retrasan casi a 2027 la apertura de la línea Madrid-Zaragoza

La previsión inicial de Adif era terminar las obras a finales de 2025.

Pero se han producido actos vandálicos en la catenaria y señalización.

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Las claves

Las claves

Los pueblos de Guadalajara seguirán sin servicio de tren hasta finales de 2026 o principios de 2027 debido a retrasos en las obras por robos y actos vandálicos.

Adif ya completó la obra civil y la renovación de vía, pero los trabajos de catenaria y señalización son los más afectados por los robos.

Renfe ha licitado un servicio alternativo de autobuses entre varias estaciones, pero este transporte es más lento, menos frecuente y menos cómodo para los habitantes afectados.

La falta de tren impacta especialmente en personas mayores y favorece el éxodo rural, mientras la línea se adapta para el tráfico de mercancías con una inversión de 265 millones de euros.

Jadraque, Espinosa de Henares, Carrascosa… Son sólo tres de los muchos pueblos de la llamada España vaciada en Guadalajara que siguen aislados por tren desde el 1 de abril de 2025. Y así continuarán hasta finales de 2026 o principios de 2027 por culpa de unas obras que se han demorado en exceso.

Aunque inicialmente Adif había planificado que el corte durase algo más de ocho meses (con previsión de reapertura a mediados de diciembre de 2025), lo cierto es que los trabajos en la línea convencional Madrid–Zaragoza se están alargando.

¿La razón? “Las obras están muy avanzadas, pero sufrieron retrasos importantes por robos y actos vandálicos en la catenaria y sistemas de señalización, especialmente en la zona de Arcos de Jalón”, señalan fuentes de Adif a EL ESPAÑOL-Invertia.

La empresa pública asegura que se está haciendo un importante esfuerzo por parte de la Dirección de Seguridad y Autoprotección y las empresas contratistas, en coordinación con la Guardia Civil, para prevenir nuevos robos y minimizar su impacto sobre el desarrollo de las actuaciones.

Según el administrador de infraestructuras, ya se completó la obra civil y la renovación de vía. Ahora se ultiman los trabajos de catenaria y, sobre todo, la nueva señalización.

La previsión de Adif es finalizar la infraestructura en el último cuatrimestre del año, siempre que no ocurran nuevos incidentes que puedan afectar a la programación.

No obstante, la previsión de Renfe supera a la de Adif. La empresa ya ha licitado un nuevo concurso público para ofrecer un servicio de transporte alternativo de viajeros por carretera entre las estaciones de Zaragoza-Guadalajara, Madrid Chamartín-Soria y Sigüenza-Guadalajara por el corte de la vía.

Obras en la línea Madrid-Zaragoza.

Obras en la línea Madrid-Zaragoza. Adif.

Este contrato tiene una duración de cinco meses: entre el 1 de agosto y el 31 de diciembre de 2026.

Por lo que Renfe asume que las obras se alargarán hasta final de año y es probable que el restablecimiento de los servicios ferroviarios sea ya en 2027.

Pueblos aislados

Aunque Renfe presta y prestará un servicio especial de autobuses para cubrir esta ruta, lo cierto es que la pérdida del tren convencional supone un impacto brutal entre los pueblos de Guadalajara y de la comarca de Calatayud en Aragón.

Y no sólo hablamos de aquellos con parada de tren en la línea, también de las decenas de núcleos rurales que como Pinilla de Jadraque necesitan igualmente este servicio para desplazarse.

El autobús alternativo tarda bastante más, tiene menos frecuencias y es menos cómodo. Esta pérdida de conectividad acelera el éxodo rural.

Además, en estas poblaciones suele haber personas mayores, muchas de las cuales dependen del tren para acudir a consultas médicas especializadas u hospitales de referencia.

A esto hay que sumar una contradicción relacionada con estas obras: no se entiende que los pueblos asuman las molestias y el aislamiento durante más de un año y medio para que los trenes de mercancías crucen la península, mientras los ciudadanos se queden sin el servicio básico de tren.

Cabe recordar que la actuación en la línea convencional Madrid–Zaragoza tiene por objeto adaptarla a los servicios de autopista ferroviaria, con una inversión de 265 millones de euros y mejoras en túneles, pasos superiores, vías, electrificación y señalización.