Uno de los vagones del tren Iryo que descarriló, a 20 de enero de 2026, en Adamuz, Córdoba, Andalucía (España).

Uno de los vagones del tren Iryo que descarriló, a 20 de enero de 2026, en Adamuz, Córdoba, Andalucía (España). Rocío Ruz Europa Press

Observatorio de la movilidad

La CIAF inicia las entrevistas a heridos del siniestro de Adamuz mientras espera que la jueza autorice el análisis del carril

Durante tres días, un equipo de investigadores está tomando declaración en Huelva a los heridos del accidente de tren.

Más información: La CIAF escoge dos laboratorios para analizar las muestras del accidente de Adamuz para evitar "suspicacias"

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Las claves

La CIAF está entrevistando presencialmente a los heridos del accidente ferroviario de Adamuz para avanzar en la investigación.

Las entrevistas se realizan principalmente en Huelva, ya que la mayoría de los pasajeros de los trenes accidentados Iryo y Alvia de Renfe eran de esa provincia.

El análisis de los tramos de carril afectados aún no ha comenzado porque falta la autorización judicial y el nombramiento de peritos.

El presidente de Adif justificó en el Congreso la retirada de material del lugar del accidente alegando comunicación verbal, aunque sin autorización escrita.

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) avanza en las pesquisas del accidente de Adamuz (Córdoba) con la toma de declaración a los heridos del siniestro que ocasionó la muerte de 46 personas.

Durante esta semana “se están realizando entrevistas a los afectados del accidente de forma presencial”, señalan fuentes de la investigación.

En concreto, los investigadores están realizando estos interrogatorios en Huelva, provincia de la que eran la mayoría de los pasajeros que viajaban en el tren de Iryo y en el Alvia de Renfe accidentados el pasado 18 de enero.

Las entrevistas arrancaron el lunes y finalizarán este miércoles. No se ha detallado el número de personas a las que se tomará declaración, pero sí que se está haciendo de forma voluntaria teniendo en cuenta lo emocionalmente difícil que resulta revivir el accidente.

Hablamos de que el siniestro dejó 46 muertos y cerca de 122 heridos hospitalizados. De hecho, algunos, muy pocos, no han sido dados de alta aún.

Desde el órgano investigador no han querido detallar tampoco las preguntas ni la información que están recabando. Pero sí que les ayudará a esclarecer mejor las causas del siniestro.

Este mismo órgano publicó la semana pasada en su web una encuesta abierta para recabar información de los afectados por el accidente.

Está dirigida a los trabajadores de los trenes accidentados de Iryo y Renfe y a personal involucrado o no en los días posteriores, a miembros de los servicios de emergencias, a pasajeros que viajaban en alguno de los dos trenes, a familiares de las víctimas y a vecinos de Adamuz.

En general, se centra mucho en los aspectos psicológicos, pero también se interesa por la existencia de rechazo o miedo a viajar en tren. También se quiere examinar la gestión de la atención médica y de otros apoyos a las víctimas y a sus familias.

Análisis del carril

Mientras que por un lado la investigación de la CIAF avanza con los testimonios de los afectados, por otro se encuentra encallada en el análisis de los tramos de carril.

Hablamos de cuatro muestras de soldadura, correspondientes al hilo derecho y al hilo izquierdo de la Vía 1 en el PK 318+479, y al hilo derecho e hilo izquierdo de la Vía 1 por vía directa en el PK 318+536.

La CIAF todavía está a la espera de que la jueza autorice a los dos laboratorios escogidos (uno privado y uno público) para analizar estos elementos de la vía.

En principio, se tienen que nombrar tres peritos judiciales y eso aún no ha ocurrido. Por lo que siguen a la espera porque es un tema de “burocracia”, señalan.

Esta situación coincide en el tiempo con el choque entre la jueza y Adif por la retirada de material del lugar del accidente en varias ocasiones sin permiso judicial.

Aunque el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, defendió ayer estos hechos durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados.

Alegó que sus trabajadores tenían la “comunicación verbal y tácita” de que los investigadores de la CIAF y de la policía judicial habían abandonado la zona, aunque reconoció que no tenía autorización por escrito.