Viajeros en el vestíbulo de la estación de trenes de Santa Justa de Sevilla esperando la salida de su tren.

Viajeros en el vestíbulo de la estación de trenes de Santa Justa de Sevilla esperando la salida de su tren. Francisco J. Olmo Europa Press

Observatorio de la movilidad

Renfe creará una empresa de autobuses para hacer frente a los cortes y averías de tren

La empresa pública busca un socio para tener ahorros entre 9 y 13 millones de euros al año.

Más información: Renfe invertirá más de 1.000 millones en el mantenimiento de trenes para reducir las averías y retrasos en la red

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Las claves

Renfe creará una empresa de autobuses para gestionar los Planes Alternativos de Transporte (PAT) por carretera ante cortes y averías en la red ferroviaria.

La nueva sociedad será participada en un 49% por Renfe y en un 51% por el adjudicatario, permitiendo mayor autonomía y rapidez en la prestación del servicio.

El modelo busca optimizar costes, asegurar disponibilidad de flota y conductores, y mejorar la respuesta ante imprevistos, con un ahorro anual estimado de entre 9 y 13 millones de euros.

La iniciativa responde al aumento de obras en la infraestructura y a las dificultades del modelo de licitación tradicional para garantizar la calidad y cobertura del servicio alternativo.

Renfe ha aprobado la licitación pública de una sociedad participada que tendrá como objeto social la realización de los Planes Alternativos de Transporte (PAT) por carretera. 

Estos son los que la compañía lleva a cabo para sortear las suspensiones del servicio provocadas por obras en la infraestructura o incidencias sobrevenidas que imposibilitan la realización de un viaje en tren.

Con esta nueva empresa, Renfe, la única compañía ferroviaria que establece PAT por carretera en caso de no poder realizar el viaje, ya no tendrá que depender de la disponibilidad de empresas externas. 

De esta manera, podrá dar una respuesta más ágil a los viajeros con una atención más personalizada y un servicio mejor integrado.

El modelo propuesto consiste en la licitación de un contrato marco a largo plazo: 10 años más 5 de prórroga a instancia de Renfe Viajeros.

A lo que se suma la prestación de los PAT a través de una sociedad participada al 49% por Renfe y 51% por el adjudicatario. Es decir, Renfe busca un socio.

Esta estructura permitirá a Renfe disponer de una flota estable de autobuses, personal de conducción suficiente, optimización de costes y mayor profesionalización de la gestión. 

Además, asegurará la disponibilidad de recursos incluso en momentos de alta demanda, así como una respuesta más ágil ante situaciones imprevistas o de urgencia.

"Esta solución garantizará a Renfe la prestación del servicio en todo el territorio y reducirá la dependencia del mercado externo", detalla en un comunicado la empresa pública.

Además, mejorará la capacidad de respuesta y contribuirá a mantener la calidad del servicio público de transporte en un periodo de intensa actividad en la infraestructura de la red ferroviaria.

El coste estimado será de 61,5 millones de euros, lo que permitirá un ahorro en el gasto de PAT de entre el 10 y el 15%, lo que se traduce en un ahorro de entre 9 y 13 millones de euros al año. Con la nueva sociedad, Renfe se consolida como grupo empresarial que cubre de manera integral todos los servicios asociados a su operación.

Incremento de obras

La empresa pública ha realizado un análisis exhaustivo de la situación actual de los PAT y de las perspectivas de futuro ante el crecimiento sin precedentes de las obras de mejora en la infraestructura. 

A raíz de ello, la empresa pública ha planteado un nuevo enfoque para asegurar la cobertura y calidad de los servicios alternativos en los próximos años.

Hasta el momento actual, la forma de contratar autobuses para realizar PAT es a través de contratación pública.

Cuando se dispone de la información con la antelación suficiente (cortes programados de tramos o de líneas por obras) o mediante contratación directa de empresas cuando la urgencia hace imposible la licitación pública (situaciones sobrevenidas y no programadas, causas naturales...).

En este sentido, Renfe ha llegado a la conclusión de que el modelo tradicional de licitación resulta insuficiente para responder a la magnitud del escenario previsto.

Entre otros motivos por la escasez de autobuses disponibles, la falta de conductores, la baja concurrencia en las licitaciones y la dificultad de movilizar recursos suficientes en un mercado con recursos comprometidos en servicios regulares y más estables en el tiempo.