Plante de maquinistas al presidente de Renfe en Barcelona este miércoles.

Plante de maquinistas al presidente de Renfe en Barcelona este miércoles.

Observatorio de la movilidad

Los maquinistas que van a la huelga llevaban meses bajando la velocidad por decisión propia ante el mal estado de las vías

En la zona en la que se produjo el accidente de Adamuz los conductores de tren circulan por debajo de 250 km/h.

Más información: Los descarrilamientos ya son la tercera causa de accidente en España tras multiplicarse por dos en una década

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Las claves

Los maquinistas llevan meses reduciendo la velocidad en ciertos tramos por el mal estado de las vías, aunque no existan limitaciones oficiales de Adif.

El sindicato Semaf ha convocado huelga para exigir mejoras en la seguridad ferroviaria tras los recientes accidentes en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona).

En algunos trayectos, los maquinistas detectan vibraciones y toman medidas para evitar riesgos, como circular a menor velocidad que la permitida.

El aumento del tráfico ferroviario por la liberalización del sector ha incrementado el desgaste de la red de alta velocidad, generando más reclamaciones y alertas sobre el estado de las vías.

El sindicato de maquinistas Semaf ha anunciado la convocatoria de una huelga los días 9, 10 y 11 de febrero para exigir medidas de seguridad ferroviaria tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). Dichos siniestros han puesto en entredicho el estado de la red.

Aunque, desde hace tiempo, es un secreto a voces que su estado no es el mejor. Prueba de ello es que muchos maquinistas deciden reducir la velocidad en algunos tramos por iniciativa propia.

Es decir, no porque Adif limite la velocidad, sino porque ellos mismos son conscientes del peligro de pasar a la velocidad máxima en un determinado tramo.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL-Invertia, en el tramo de Adamuz, donde se produjo el trágico accidente el domingo 18 de enero, los maquinistas reducen aún más la velocidad ya limitada a 250 km/h.

De hecho, en el momento del accidente el tren de Iryo circulaba a 205 km/h cuando descarriló y el Alvia de Renfe a 210 km/h. Es decir, los dos estaban por debajo de la velocidad máxima.

Lo hacen porque saben que algo no va bien y porque notan vibraciones. Unas vibraciones que en algunos trayectos llegan a provocar la caída de equipajes.

De esto ya dio parte el sindicato de maquinistas. En verano, Semaf pidió bajar la velocidad a 250 km/h en las líneas que conectan Madrid con Sevilla, Valencia y Barcelona, así como entre Córdoba y Málaga.

Y la respuesta del Gobierno fue rechazar esa petición, alegando que el escrito de los maquinistas “no aporta argumentos técnicos para fijar exactamente ese límite, en lugar de 160, 270 km/h, etc.”.

Así queda recogido en la contestación que el Ejecutivo dio al PP en el Senado en octubre del pasado año y a la que ha tenido acceso este diario.

Pero no es el único caso. Según ha podido saber este periódico, hay un tramo entre Ourense y Santiago de Compostela en el que los maquinistas reducen la velocidad (limitada a 300 km/h) a 220 km/h.

Lo hacen por el estado de la vía y por iniciativa propia. Es decir, una medida que los conductores de tren toman por seguridad.

La red de alta velocidad en España ha sufrido un desgaste importante debido al aumento de trenes que circulan por ellas.

Ya no sólo son los trenes AVE de Renfe, sino que la liberalización ha puesto sobre los raíles a Ouigo, Iryo y Avlo (Renfe) aumentando la oferta y el tráfico.

Nerviosismo

Las reclamaciones de los maquinistas parecen que empiezan a calar en Adif tras el accidente. El pasado martes, 20 de enero, Adif limitó la velocidad a 160 km/h en un tramo entre Madrid y Calatayud porque los maquinistas habían reportado baches.

Tras ser revisada la vía por la noche, la limitación se levantó este miércoles. Aunque horas después volvía a hacer lo mismo con otro tramo.

Mismo procedimiento es el que llevó con la línea Madrid-Valencia, donde limitó en tres tramos la velocidad por las alertas de los maquinistas.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, detalló que Adif recibió sólo el martes 25 avisos, mientras que en toda la semana hubo sólo ocho.

Lo que denota el nerviosismo que hay también en el colectivo de maquinistas, quienes han convocado huelga general para protestar por el mal estado de la red de tren.