Mutuactivos
Mutuactivos: la bolsa resiste porque la base de crecimiento y beneficios empresariales es muy positiva
Los gestores estiman que, tras las correcciones recientes, los múltiplos han mejorado mucho.
Más información: Mutuactivos descarta un riesgo sistémico por la ola de reembolsos en los fondos de deuda privada
Las últimas semanas han estado marcadas por una elevada incertidumbre geopolítica. El conflicto en Oriente Próximo, donde las negociaciones están paralizadas, sigue siendo una de las mayores preocupaciones para los inversores.
Sin embargo, a pesar de este contexto incierto, las bolsas han mostrado una resistencia mayor de la esperada.
Tal y como explica Ignacio Dolz de Espejo, director de Soluciones de Inversión de Mutuactivos, una de las grandes preguntas en este momento es por qué los mercados han caído mucho menos que en episodios recientes de tensión, como ocurrió hace un año con los aranceles impulsados por Donald Trump. La respuesta, apunta, está en una combinación de factores macroeconómicos, de valoración y de expectativas.
Uno de los elementos clave es que “el escenario actual no es comparable, por ahora, a las grandes crisis energéticas del pasado”, apunta Dolz de Espejo. Aunque el cierre del Estrecho de Ormuz ha provocado una subida del precio del petróleo, el mercado no está descontando una interrupción prolongada del tráfico de crudo. El riesgo, eso sí, existe.
El experto de Mutuactivos advierte de que “si el estrecho de Ormuz sigue cerrado mucho tiempo, podríamos acabar en estanflación”, un entorno especialmente complejo para los mercados, caracterizado por una inflación elevada y un escaso crecimiento económico. No obstante, mientras ese escenario no se materialice, la lectura de fondo sigue siendo constructiva.
Fortalezas
Desde el punto de vista macroeconómico, el punto de partida es sólido, especialmente en Estados Unidos. Como subraya Dolz de Espejo, “el consenso sigue apuntando a un crecimiento cercano al 2,5%, incompatible con una recesión”. Además, el mercado laboral sigue fuerte y los beneficios empresariales mantienen un tono positivo: se prevé que crezcan en torno al 18% durante los próximos 12 meses.
Europa, por su parte, presenta un perfil más frágil, razón por la que ha sufrido mayores caídas. Aun así, el punto de partida también es razonablemente bueno. El crecimiento esperado supera ligeramente el 1%, apoyado en el plan fiscal de Alemania y el aumento del gasto en defensa en el conjunto de la Unión Europea.
Ambos factores están actuando como motores de resistencia, aunque los indicadores adelantados de actividad ya muestran cierto deterioro y una mayor sensibilidad a la subida del petróleo. La expectativa de crecimiento de beneficios empresariales ronda el 14%, que, si bien supone una mejora frente a 2025, sigue por debajo de la de Estados Unidos.
Otro de los pilares que explican la resistencia de las bolsas son las valoraciones. Tras las correcciones recientes y la mejora en las expectativas de beneficios, los múltiplos se han ajustado de forma significativa. En Estados Unidos, el mercado cotiza en niveles cercanos a su media histórica, alrededor de 18 veces beneficios, mientras que en Europa lo hace en torno a 14 veces. “No es una señal de compra, pero sí actúa como freno a las caídas si no hay un deterioro claro de los fundamentales”, explica Dolz de Espejo.
A todo ello se suma el potente ciclo de inversiones en tecnología e inteligencia artificial. El volumen de CAPEX comprometido por las grandes compañías de infraestructuras digitales es muy elevado y, aunque se pueda debatir sobre su sostenibilidad a largo plazo, en el momento actual está aportando una parte relevante del crecimiento de beneficios y del PIB y está contribuyendo a estabilizar el conjunto del mercado incluso en un entorno de elevado ruido geopolítico.
Desde Mutuactivos apuntan, no obstante, que si la guerra en Oriente Próximo y el cierre del Estrecho de Ormuz se prolongan en el tiempo, la situación empeoraría. En ese caso, el riesgo pasaría de una simple desaceleración cíclica a un entorno de estanflación, con implicaciones mucho más profundas para los mercados.