Adiós al filete de ternera

Adiós al filete de ternera

Consumo

Adiós al filete de ternera: las legumbres vuelven al centro del menú para sustituir a la carne y el pescado por su encarecimiento

Lentejas, garbanzos o tofu se posicionan como el sustituto de la proteína animal más económico y accesible.

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Las claves

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El consumo de legumbres en España ha aumentado como alternativa a la carne y el pescado debido a la subida de precios de estos productos.

Las legumbres ofrecen un alto valor proteico y son considerablemente más económicas: 100 gramos de proteína cuestan solo 18 céntimos si se consumen en conserva.

El tofu también se presenta como un refugio económico, aunque el coste de obtener 100 gramos de proteína es mayor que con legumbres.

Las familias con menores ingresos son las más afectadas por el encarecimiento, habiendo alcanzado el límite de su presupuesto destinado a alimentación.

Las familias españolas vuelven a poner las legumbres en el centro de sus menús. El consumo de estos alimentos ha crecido significativamente y no es casualidad.

Su alto valor proteico las convierte en el perfecto sustituto de la carne y el pescado, la fuente tradicional de proteínas.

Ambos han sufrido un importante repunte en sus precios. El coste de la carne se ha incrementado un 33% en los últimos cinco años y el del pescado, algo más de un 30%.

Ante este panorama, las legumbres cobran un papel esencial en la dieta mediterránea. No sólo han sufrido en menor medida el golpe de la inflación, sino que también parten de una base de precios más baja. Es decir, que ya eran más baratas.

No son la única alternativa para paliar el incremento de los precios de la cesta de la compra. El tofu también se convierte en un refugio económico

Para obtener 100 gramos de proteína, las legumbres en conserva son la opción más económica. Suponen sólo 18 céntimos.

Si se obtienen por legumbres secas, el grano directo, la cuenta asciende algo, hasta los 29 céntimos. Pero, igualmente, ambas opciones son bastante baratas en comparación con la carne.

Con el tofu, los 100 gramos de proteína se elevan a 85 céntimos.

Si se suple la misma cantidad con ternera, la cuenta asciende a 1,33€ y a 1,47€ con el cordero.

Los sustitutos artificiales de la carne -los llamados plant based- son otra alternativa en países como Reino Unido o Alemania. Allí su precio llega a ser incluso menor que el de la carne, pero en España sigue siendo elevado.

Estos repuntes afectan más a las familias de menores ingresos, que tienen que dedicar más parte de su presupuesto a la alimentación.

Sin embargo, hay un dato que llama la atención. Según el informe de la organización internacional Madre Brava -centrada en la defensa del clima y la sostenibilidad de la industria alimentaria- y los datos del propio INE, el quintil de renta más bajo ha llegado al tope de lo que puede dedicar a alimentación.

El peso que dedican estas familias a la cesta de la compra es el único que ha disminuido desde 2016, lo que señala que han alcanzado el límite de lo que pueden dedicar a la comida.