Hace dos años, el euro se cambiaba a 1,23 dólares. Hace un año, a 1,13 dólares. Y ahora lo hace a 1,087 dólares, su cambio más bajo contra el 'billete verde' desde mayo de 2017. 

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Esta secuencia manifiesta la evolución del cruce entre las principales divisas del mundo en los dos últimos años. Si a comienzos de 2018 el euro tocó incluso los 1,25 dólares, actualmente no llega ni a los 1,10 dólares y amenaza con nuevos descensos. Como trasfondo, la mayor robustez de la economía estadounidense, con unos tipos de interés más altos y un mayor atractivo para los inversores, una situación que contrasta con la debilidad que acompaña a la Eurozona. 

Y como trasfondo, también, otro ingrediente: Donald Trump. La última vez que el euro descendió hasta estos niveles, entre finales de agosto y septiembre del año pasado, el presidente de EEUU recrudeció sus presiones sobre la Reserva Federal (Fed), el banco central norteamericano, para que bajara más los tipos como mecanismo para detener la escalada del dólar. 

"El euro está cayendo contra el dólar como un loco, dándoles a ellos [a Europa] una gran ventaja manufacturera y exportadora... ¡y la Fed no hace nada!", criticó. "Nuestro dólar es ahora el más fuerte la historia", continuó. "No tenemos un problema de aranceles, tenemos un problema con la Fed", remató.

CON LAS ELECCIONES EN MENTE 

Cinco meses después, el euro vuelve a aquellos cambios, para poner a prueba la paciencia de un Trump que este aspira a la reelección y quiere hacerlo, precisamente, con la economia a su favor. Por este motivo, y dada la experiencia acumulada desde su llegada a la Casa Blanca, la debilidad del euro y la fortaleza del dólar difícilmente escaparán del radar del republicano. 

Sobre todo, porque el esperado rebote del euro en los últimos meses no termina de producirse. Ni siquiera se ha apreciado contra el dólar tras los tres recortes de los tipos aplicados por la Fed en julio, septiembre y octubre, neutralizados a su vez por un nuevo paquete de medidas expansivas decretado por el Banco Central Europeo (BCE) en septiembre

Por ahora, ni la Fed ni el BCE tienen previsto modificar su estrategia actual. La entidad presidida por Jerome Powell pretende mantener los tipos todo el año en el 1,50-1,75% en EEUU, aunque el mercado sí descuenta al menos un recorte este año, y graduar las compras de letras del Tesoro que viene realizando en el mercado desde octubre, a un ritmo de 60.000 millones de dólares al mes. Por su parte, la institución comandada por Christine Lagarde tampoco tiene intenciones de bajar más los intereses, con los de la facilidad de depósito en el -0,50%, ni de alterar las compras netas de activos en el mercado, con las que viene inyectando 20.000 millones de euros al mes. 

Con esta perspectiva, el consenso de mercado que recoge Refinitv arroja un cambio medio para el euro de 1,13 dólares a seis meses, con previsiones extremas entre los 1,07 y los 1,20 dólares. A un año vista, sitúa al euro en los 1,15 dólares, con pronósticos comprendidos entre los 1,05 y los 1,25 dólares.