La aventura de EEUU en Oriente Medio empieza a salirle cara a Europa: con el petróleo y el gas al alza, los mercados apuestan por más subidas de tipos del BCE.
Sumado a ello, los problemas fiscales de Europa vuelven a estar en el punto de mira después de que la deuda pública de EEUU superara los 40 billones de dólares, aunque Trump había prometido reducirla.
En particular, preocupa Francia, cuya deuda ha pasado del 114% del PIB en 2020 al 117% en 2026, con un déficit superior al 5% y un gasto que crece más rápido que los ingresos, por lo que se teme que no logre estabilizar su deuda y déficit a largo plazo ni controlar la inflación y que otros países tengan que echarle una mano.
De ahí que las rentabilidades de los bonos de Francia, Italia, España y Alemania se hayan disparado.
¿Y si todo sigue a peor?
El fin de la guerra en Oriente Medio no resolverá todos los problemas, pero sí aliviaría la situación
Para los mercados, la subida de las rentabilidades encarece la deuda y la (re)financiación de gobiernos y empresas, y no todas podrán asumir ese coste.
Además, si los bonos empiezan a pagar más que las acciones, parte del dinero puede salir del S&P 500, Nasdaq, etc., hacia la renta fija.
Para las familias, esto puede afectar a las hipotecas, cuyos tipos dependen de la inflación y de lo que haga el BCE.
Además, los gobiernos podrían recortar el gasto social o subir los impuestos.
El fin de la guerra en Oriente Medio no resolverá todos los problemas, pero sí aliviaría la situación.
El problema es que, aunque se acercan las elecciones de medio mandato en EEUU y la popularidad de Trump cae, la paz no parece más cerca. Es más, las guerras comerciales también vuelven a calentarse.
En momentos así, diversificar es clave para limitar las pérdidas.
***Igor Kuchma es analista de Trading View.