Barras de oro. Europa Press
Un informe flojo sobre el mercado laboral de EEUU en julio, con 23.000 empleos perdidos y una revisión a la baja de 103.000 en los meses anteriores, dio alas al S&P 500, al Nasdaq y al oro (XAUUSD), ante la expectativa de que la Fed no suba los tipos de interés.
Los datos de inflación de julio tampoco decepcionaron: el IPC subió un 0,1% mensual, frente al -0,4% de junio, y el subyacente un 0,2%, tras mantenerse sin cambios en junio, en línea con lo esperado.
Entonces, ¿se abre la puerta a una bajada de tipos de la Fed?
Mientras sigan los riesgos inflacionarios, probablemente no, y de momento las esperanzas son pocas.
Empezando por la geopolítica, las negociaciones entre EEUU e Irán no parecen avanzar más allá de las declaraciones positivas de la Casa Blanca. Es más, hubo nuevos ataques contra buques comerciales en Ormuz y en el mar Rojo, incluido uno de los hutíes contra un carguero cerca de Bab el-Mandeb.
Las inversiones en IA no parecen frenarse: el gasto conjunto de las grandes tecnológicas superará los 730.000 millones de dólares este año
Por su parte, Washington atacó un carguero en el golfo de Omán, alegando que violaba el bloqueo de los puertos iraníes.
En cuanto a las guerras comerciales, una nueva ronda de aranceles del 50% sobre una serie de productos canadienses entrará en vigor el 19 de agosto.
Además, EEUU podría imponer aranceles del 100% a los países que son grandes compradores de petróleo y gas rusos.
Y, por último, las inversiones en IA no parecen frenarse: el gasto conjunto de las grandes tecnológicas superará los 730.000 millones de dólares este año, frente a los 700.000 millones previstos anteriormente.
Esto significa que la escasez de memoria y otros chips podría seguir encareciendo los ordenadores, smartphones, consolas y automóviles.
Ahora bien, si se resuelve el problema de Oriente Medio, las perspectivas mejorarán, pero hasta entonces no se puede descartar una subida de tipos este año por la Fed.
***Igor Kuchma es analista de Trading View.