App de Shein.

App de Shein. Monika Skolimowska / dpa

Mercados

El declive de Shein antes de salir a bolsa: pierde hasta el 78% de su valoración y prepara subidas de precios en España

La empresa reconoce que el alza de precios podría provocar una caída de la demanda.

Registró pérdidas de 85,8 millones de euros en el primer trimestre del año.

Más información: España seguirá siendo un oasis para Temu y Shein pese a la tasa de tres euros a paquetes de menos de 150 euros de la UE

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Las claves

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Shein ha perdido hasta el 78% de su valoración desde su máximo en 2022, situándose ahora entre 19.000 y 22.600 millones de euros.

La compañía afronta pérdidas y prevé subir precios en Europa, especialmente en España, para compensar el aumento de costes y la nueva regulación.

La entrada en vigor de tasas europeas y una regulación más estricta afectan especialmente a los pedidos de bajo valor, clave en el negocio de Shein.

Shein adapta su logística con un centro en Polonia, pero sigue enfrentando retos como la competencia, el cumplimiento normativo y posibles daños reputacionales.

Shein afronta su próxima salida a bolsa en uno de los momentos más complejos desde su creación.

El gigante de la moda online asiático, tiene previsto debutar en la Bolsa de Hong Kong el próximo 28 de agosto, según Reuters.

La tienda china, que llegó a alcanzar una valoración cercana a los 100.000 millones de dólares (86.700 millones de euros) en 2022, tendría ahora un valor de entre 22.000 y 25.000 millones de dólares (entre 19.000 y 22.600 millones de euros).

Es decir, una caída de hasta el 78% respecto a su máximo, según Bloomberg.

La pérdida de valor coincide con un deterioro de sus resultados. En concreto, la compañía registró pérdidas de 99 millones de dólares (85,8 millones de euros) en el primer trimestre de 2026.

Subida de precios

Shein ha presentado recientemente un documento ante la Bolsa de Hong Kong de cara a su debut. En este, la empresa china reconoce que los aranceles, los costes logísticos y el endurecimiento de la regulación amenazan la ventaja competitiva de sus precios bajos.

Con todo, la compañía advierte de que estos factores pueden reducir sus ventas y admite que podría adoptar distintas medidas para compensar el impacto, entre ellas subir los precios en Europa.

La empresa asegura que esta estrategia permitiría trasladar al consumidor una parte del incremento de costes, aunque también reconoce que podría provocar una caída de la demanda.

España se encuentra entre los países europeos más expuestos a este cambio porque las plataformas chinas han logrado una amplia penetración entre los consumidores.

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KESPIMA260814_1003744353236 Julien Mattia / Le Pictorium via Z / DPA

De hecho, AliExpress, Shein y Temu concentran un mercado de unos 10.670 millones de euros anuales en el país, según eCommerce Database.

AliExpress representa unos 4.699 millones de dólares, equivalentes a 4.072 millones de euros.

Por su parte, Shein alcanza 4.256 millones de dólares (unos 3.688 millones de euros) y Temu suma alrededor de 3.361 millones de dólares (unos 2.912 millones de euros).

Sin embargo, la compañía afronta un nuevo reto con la entrada en vigor, desde el 1 de julio, de la tasa europea para los paquetes de menos de 150 euros procedentes de terceros países. La Unión Europea aplica un recargo de tres euros por cada categoría de producto incluida en el envío.

Regulación más estricta

La medida rompe con la exención aduanera que durante años favoreció a las plataformas de comercio electrónico asiáticas y afecta especialmente a los pedidos de importe reducido, que constituyen una parte esencial del negocio de Shein.

El recargo puede tener un peso relevante en compras de pocos euros y reducir la diferencia de precio frente a las tiendas europeas. Además, la Unión Europea prevé avanzar hacia un sistema aduanero más amplio y definitivo para este tipo de importaciones.

Shein ya ha comenzado a adaptar su estructura logística. La compañía ha abierto un centro de distribución en Polonia para acercar parte de sus operaciones al mercado europeo y reducir la dependencia de los envíos directos desde Asia.

No obstante, el traslado de mercancías a almacenes comunitarios no elimina todos los costes derivados de la regulación, el transporte, la gestión aduanera y el cumplimiento de las normas europeas.

El folleto de la salida a bolsa también identifica otros riesgos: una regulación más estricta, las exigencias medioambientales, la protección de la propiedad intelectual, las condiciones laborales, la competencia de Temu y AliExpress y el posible daño reputacional asociado a la moda ultrarrápida.

El endurecimiento regulatorio coincide en un momento de ajuste para todo el comercio electrónico chino, cuya expansión puede ralentizarse si pierde parte de su ventaja en los productos más baratos.

Ante su debut bursátil, el reto ya no es únicamente crecer, sino convencer a los inversores de que su modelo puede seguir siendo rentable en un entorno de aranceles, regulación y consumidores menos protegidos frente al encarecimiento de los pedidos.