Estrecho de Ormuz.

Estrecho de Ormuz. Milla Nissi Reuters

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El estrecho de Ormuz se ha reabierto: ¿bajará la inflación?

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En parte, ya lo ha hecho.

La inflación anual de la eurozona bajó en junio del 3,2% al 2,8% por el abaratamiento de la energía, cuyo crecimiento pasó del 10,8% en mayo al 8,7% en junio. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía por ser los componentes más volátiles, también descendió, aunque de forma más moderada: del 2,6% al 2,4%.

Ahora bien, incluso si la situación en Oriente Medio no vuelve a deteriorarse y el estrecho permanece abierto, los efectos sobre los precios tardarán meses en desaparecer.

Tomando España como ejemplo, el coste del petróleo y su refinado representa entre el 38% y el 45% del precio de un litro de combustible; el resto corresponde a impuestos, costes de distribución y márgenes comerciales.

En cuanto a los primeros, las ayudas fiscales que aún persisten irán reduciéndose gradualmente si los mercados energéticos siguen estabilizándose, lo que limitaría el efecto de la caída del petróleo sobre el precio final.

La reapertura del estrecho de Ormuz y la caída del petróleo alivian la presión sobre la inflación, pero no bastan para llevarla rápido al objetivo del BCE del 2%

En cuanto a los últimos, el combustible que hoy se vende en las gasolineras fue producido a partir de petróleo comprado hace varias semanas, por lo que los minoristas podrían ajustar los precios a la baja más lentamente para recuperar las pérdidas.

También hay que tener en cuenta que muchas empresas ya incorporaron el aumento de los costes energéticos en sus precios y rara vez los reducen con la misma rapidez con la que los subieron. Las aerolíneas, por ejemplo, todavía están absorbiendo el impacto del encarecimiento del combustible, por lo que es poco probable que los billetes bajen de forma significativa en el corto plazo.

A todo esto se suman otros factores, como el déficit de chips por el auge de la IA, que encarece toda la tecnología.

Resumiendo, la reapertura del estrecho de Ormuz y la caída del petróleo alivian la presión sobre la inflación, pero no bastan para llevarla rápido al objetivo del BCE del 2%. De ahí que el mercado descuente al menos otra subida hasta octubre, limitando la caída del par EURUSD.

***Igor Kuchma es analista de Trading View.