Ángel Escribano, presidente de Indra.

Ángel Escribano, presidente de Indra. Europa Press

Mercados

De caer un 8% a subir un 3%: así reacciona Indra en bolsa a la renuncia de Escribano a la presidencia

Antes de que trascendiera la noticia, la compañía se revalorizaba un 4,9%.

Más información: Ángel Escribano convoca por sorpresa al consejo de Indra en el que se espera que presente su dimisión

L. Piedehierro
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Las claves

Las acciones de Indra pasaron de caer casi un 8% a cerrar con una subida del 3% tras la dimisión de Ángel Escribano como presidente.

La salida de Escribano se produjo tras semanas de presiones del Gobierno, a través de la SEPI, por un conflicto de interés relacionado con la posible integración de EM&E en Indra.

Indra ha experimentado gran volatilidad bursátil en marzo, perdiendo casi una cuarta parte de su valor por la incertidumbre sobre la presidencia y la operación con EM&E.

A pesar de las recientes caídas, Indra venía de cinco años consecutivos de fuertes subidas en bolsa, situándose entre los grandes ganadores del mercado español.

El mercado reacciona a la dimisión de Ángel Escribano como presidente de Indra. Los títulos de la compañía han pasado de caer cerca de un 8% a terminar la sesión con una subida del 3%. La salida del directivo se ha conocido en el mediodía de este miércoles y se ha producido durante la celebración de un consejo de administración extraordinario.

Antes de que trascendiera la noticia, Indra se revalorizaba un 4,87% y llegaba a marcar un máximo intradía de 49,54 euros.

Sin embargo, la confirmación de la dimisión provocó una inmediata oleada de ventas que hundió las acciones hasta los 43,49 euros, lo que suponía un desplome cercano al 8%.

Poco después, el mercado comenzó a moderar las pérdidas y los títulos redujeron el recorte hasta el 1,25%, en torno a los 46,6 euros.

Finalmente, la reacción se dio completamente la vuelta y la compañía cerró en positivo, con un avance del 3,13%, hasta los 48,72 euros.

La dimisión de Escribano

La decisión de Escribano se produce después de varias semanas de presiones por parte del Gobierno, canalizadas a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), para que abandonara la dirección de la compañía tecnológica y de defensa.

El Ejecutivo busca así resolver el conflicto de interés surgido ante la posible integración de EM&E —empresa de la familia Escribano— en Indra.

La dimisión se produce después de que los hermanos Ángel y Javier Escribano, propietarios de EM&E, renunciaran a la operación que se estaba negociando entre ambas compañías y tras la petición de Sepi para resolver las incompatibilidades.

El relevo del presidente venía sobrevolando desde el consejo de administración del pasado 25 de marzo, una cita doble —extraordinaria y ordinaria— marcada por la tensión y de la que no trascendió información oficial.

En aquel consejo, Sepi, principal accionista con cerca del 30% del capital, no pidió su destitución. Tampoco Escribano mostró entonces intención alguna de abandonar.

De hecho, hace poco más de una semana había trasladado a su entorno que no contemplaba dimitir, convencido de que contaba con el respaldo del Consejo y de la Junta General.

Escribano controla más del 14% del capital de Indra y es, por tanto, su segundo accionista de referencia, por detrás del Estado.

En el órgano de administración de la compañía se sientan quince consejeros, entre ellos el propio Escribano; el consejero delegado, José Vicente de los Mozos; y el también hermano de Escribano y representante de EM&E, Javier Escribano.

También figuran representantes de otros socios relevantes como Amber Capital —el fondo fundado por Joseph Oughourlian, presidente de Prisa— y Sapa Placencia.

Indra y la bolsa

Los fuertes movimientos en bolsa no son una novedad para Indra, que en marzo perdió casi una cuarta parte de su valor en el parqué, en paralelo al choque entre la familia Escribano, el Gobierno y la Sepi por la fallida integración de EM&E y el futuro de la presidencia.

El cambio en su cotización se empezó a notar a mediados de mes, en plena ofensiva del Estado para que se despejara el conflicto de interés en torno al presidente.

Solo en una jornada, la del 19 de marzo, sus títulos se hundieron un 12,3% después de que el mercado empezara a descontar la ruptura de la operación con EM&E y la creciente incertidumbre sobre la continuidad de Escribano.

Desde entonces, las acciones se mueven en una horquilla de entre 43 y 47 euros, mientras cada gesto del Gobierno y del propio presidente de Indra se traslada casi de inmediato al precio en bolsa.

Estas últimas caídas en bolsa han provocado que Indra acumule en el año un descenso del 2,1%. El tropiezo llega después de un rally excepcional, con subidas del 184% en 2025, del 22% en 2024, del 31,5% en 2023, del 11,9% en 2022 y del 36,4% en 2021.

Se trata de cinco años consecutivos de fuertes revalorizaciones que habían situado a la compañía entre los grandes ganadores del mercado español.