Larry Ellison, fundador de Oracle, en el evento OCW 2024

Larry Ellison, fundador de Oracle, en el evento OCW 2024 Oracle

Mercados

¿Podrá Oracle recuperar impulso después de meses de castigo?

Sería prudente situar un stop loss en torno a los 110 dólares para limitar el riesgo ante un deterioro técnico más profundo.

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Yago Serrano Maristany
Publicada

Las claves

Oracle ha resistido mejor que otras tecnológicas la volatilidad reciente, gracias a su posicionamiento en inteligencia artificial y un backlog récord de 553.000 millones de dólares.

La compañía enfrenta riesgos por su elevado nivel de deuda, la dependencia de grandes clientes como OpenAI y posibles retrasos en la entrega de infraestructura.

El segmento cloud representa ya el 52% de los ingresos de Oracle, impulsado por el crecimiento exponencial de la demanda de cómputo para IA.

El consenso de analistas proyecta un potencial de revalorización del 59% para la acción, con soportes clave en los 135 y 119 dólares.

Por tercera semana consecutiva, todos los focos continúan puestos en los acontecimientos que se desarrollan en Oriente Medio. En momentos de alta volatilidad y tensiones geopolíticas, el capital rota con rapidez entre sectores en función de cómo puedan verse afectados o beneficiados, por cambios en los costes energéticos, revisiones de expectativas de crecimiento o posibles giros en la política monetaria.

En este contexto, las compañías de mayor riesgo han sufrido correcciones significativas. Sorprendentemente, uno de los nombres más castigados en el arranque del año ha logrado resistir mejor de lo esperado a la inestabilidad geopolítica: Oracle.

La compañía vivió en 2025 un ejercicio más propio de una montaña rusa que de un valor consolidado del S&P 500. Durante la primera mitad del año, Oracle se convirtió en uno de los títulos con mayor revalorización de la bolsa estadounidense, subiendo más de un 150% en apenas cinco meses gracias a su posicionamiento como proveedor líder de servicios de entrenamiento de modelos de inteligencia artificial y al crecimiento explosivo de su backlog.

Sin embargo, a partir de septiembre los analistas comenzaron a señalar varios focos de preocupación: dificultades para satisfacer la demanda prometida, un aumento exponencial de la deuda, deterioro de los flujos de caja y una dependencia elevada de grandes clientes como OpenAI. Estos factores provocaron una fuerte corrección, llevando a la acción a caer un 60% desde máximos.

Aun así, Oracle se mantiene como un pilar clave dentro de la cadena de valor de la inteligencia artificial y como uno de los proveedores esenciales de capacidad de cómputo. Su papel en el ecosistema la posiciona como una oportunidad de inversión con una relación riesgo‑rentabilidad elevada.

La métrica clave para entender el potencial de crecimiento de Oracle es su cartera de pedidos e ingresos diferidos (RPO), generalmente conocida como “Backlog”. Esta cifra alcanzó los 553.000 millones de dólares en el 3T26, lo que supone un crecimiento del 325% interanual y 29.000 millones más que el trimestre anterior. Para ponerlo en perspectiva, este backlog supera el PIB de Noruega en 2025.

Si comparamos esta cifra con los ingresos de Oracle en 2025, unos 57.000 millones de dólares, el backlog equivale a casi diez años de facturación al ritmo actual.

Por esta razón, si la compañía consigue satisfacer la demanda vinculada a la inteligencia artificial, el consenso de Bloomberg proyecta un crecimiento de ingresos del 30% en 2027 y del 46% en 2028, superando los 120.000 millones de facturación ese último año.

La clave de este crecimiento reside en el incremento estructural del gasto en IA, donde los hyperscalers y compañías como OpenAI juegan un papel determinante. La evolución de su inversión y el cumplimiento de los acuerdos firmados con Oracle moldean directamente la valoración de la compañía.

En este escenario, el pilar fundamental del negocio será el segmento cloud, que engloba tanto los servicios de infraestructura, la gran apuesta de Oracle para capturar el ciclo de IA a través de OCI, como los servicios de software, especialmente su negocio de ERP, uno de los motores más sólidos de generación de flujo de caja de la empresa.

En el Q3 FY2026, los ingresos de Cloud Infrastructure (excluyendo software) crecieron un 84%, hasta 4.900 millones de dólares, y representa el 52% de los ingresos totales de Oracle, frente al 37% en FY2024. Este cambio estructural en el mix de ventas es el que sostiene la tesis de crecimiento acelerado para los próximos ejercicios.

El mercado de entrenamiento de grandes modelos de inteligencia artificial arrastra un problema estructural que Oracle ha sabido convertir en ventaja competitiva: sus principales competidores (AWS, Azure y Google Cloud), compiten directamente con sus propios clientes.

Aunque Oracle también compite con ellos en ciertos segmentos del cloud, su posición es distinta. Al ocupar un pequeño espacio como proveedor cloud para su ERP y no tener un negocio relevante de modelos de IA propios, no entra en conflicto directo con las startups y empresas que pagan por cómputo.

La mayoría de hyperscalers desarrollan modelos propietarios, asistentes y herramientas de software que compiten con los mismos clientes que utilizan su infraestructura. Oracle, en cambio, ha optado por una estrategia similar a la de TSMC: convertirse en un proveedor neutral, sin modelos de IA propios. Esa neutralidad es probablemente lo que llevó a OpenAI, que compite directamente con Microsoft Copilot, a elegir Oracle para entrenar GPT en lugar de Azure, pese a que Microsoft es su principal inversor.

En cuanto a las relaciones estratégicas, destacan dos socios clave: OpenAI y NVIDIA. El contrato con OpenAI, valorado en 300.000 millones de dólares a cinco años, contempla el inicio de la provisión de capacidad de cómputo en 2027 y 2028, debido a los retrasos en la construcción de los nuevos data centers. A ello se suma la relación privilegiada con NVIDIA: Oracle fue uno de los primeros hyperscalers en desplegar los chips Blackwell GB200 a escala. Cada GPU instalada por Oracle genera ingresos para NVIDIA, creando un incentivo mutuo para mantener esta relación preferente.

Esta posición dominante en computación se refleja también en la velocidad de inversión en futuros leases. Durante el último trimestre de 2025, el volumen de inversión comprometido por Oracle en infraestructura destinada a satisfacer la demanda futura superó ampliamente al de cualquier otro hiperescalador, consolidando su papel como uno de los actores más agresivos en la expansión de capacidad para IA.

Conclusión: un gran potencial, pero no exento de riesgos

En conjunto, Oracle presenta un potencial de crecimiento extraordinario, pero ese mismo potencial viene acompañado de una serie de riesgos que conviene no pasar por alto.

  • El elevado nivel de deuda y su incremento reciente, reflejado en el repunte de los credit default swaps.

  • La dependencia de OpenAI y del contrato de 300.000 millones de dólares condiciona buena parte de las estimaciones de crecimiento. No hay que olvidar que OpenAI sigue siendo una empresa no rentable, inmersa en un mercado cada vez más competitivo, con modelos como Claude o Gemini ganando terreno.

  • El riesgo de un frenazo en la inversión en IA, ya sea por cambios macroeconómicos, por saturación temporal de capacidad o por retrasos en la entrega de infraestructura. A ello se suma la posibilidad de que parte del backlog no llegue a convertirse en free cash flow por cancelaciones de clientes o por cuellos de botella operativos.

Aun así, si Oracle consigue navegar estos vientos en contra y ejecutar su hoja de ruta sin desviaciones significativas, podría llegar a convertirse en una de las compañías más grandes de Estados Unidos.

Análisis técnico: niveles clave tras la corrección

El consenso sitúa el precio objetivo medio en 245 dólares, lo que implicaría un potencial del 59% a doce meses desde el precio actual de 154 dólares.

A nivel semanal, tras el desplome sufrido desde septiembre del año pasado, el precio ha rebotado en la línea de tendencia ascendente de largo plazo, situada en torno a los 140 dólares. Este punto coincidió además con un RSI cercano a 30, señal de sobreventa y de posible inicio de cambio de tendencia.

La última vez que la acción tocó esta misma zona, en abril de 2025, fue capaz de rebotar con fuerza y encadenar una revalorización superior al 150% entre abril y septiembre.

Análisis técnico de Oracle

Análisis técnico de Oracle

En cuanto a resistencias dinámicas, la media móvil de 200 periodos actúa como un soporte relevante que refuerza la idea de que, en caso de nuevas caídas, el valor podría mantenerse por encima de los 135 dólares. Si este nivel se perdiera, aún quedaría un último soporte crítico en torno a los 119 dólares, zona que históricamente ha servido como punto de giro.

En conclusión, por la parte baja la acción cuenta con tres niveles clave que podrían frenar caídas adicionales por debajo de los 119 dólares: la SMA de 200 periodos, el canal alcista de largo plazo y un soporte crítico testeado por última vez en abril de 2025.

Mientras el precio siga respetando el canal alcista, continúa existiendo una probabilidad razonable de rebote. Si, por el contrario, la acción perfora todos los soportes mencionados, sería prudente situar un stop loss en torno a los 110 dólares para limitar el riesgo ante un deterioro técnico más profundo.

*** Yago Serrano Maristany es analista de XTB.