El petrolero Seaprincess frente al Golfo de Fos-sur-Mer, en Port-de-Bouc, Francia.

El petrolero Seaprincess frente al Golfo de Fos-sur-Mer, en Port-de-Bouc, Francia. Reuters

Mercados

Goldman Sachs cree que el petróleo llegará a 150 dólares y batirá los máximos de 2008 si la guerra en Irán se alarga

Califica esta crisis como el mayor choque de suministro de crudo registrado y espera que los precios se mantengan elevados, al menos, durante todo marzo.

Más información: Crece el miedo a una guerra larga: las reservas liberadas sólo cubren 20 días del suministro de petróleo que llega por Ormuz

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Las claves

Goldman Sachs prevé que el precio del petróleo podría alcanzar los 150 dólares por barril si la guerra en Irán se prolonga y mantiene deprimidas las exportaciones del Golfo Pérsico.

El banco estima que una interrupción de 21 días en los flujos por el estrecho de Ormuz llevaría el Brent a una media de 71 dólares y el WTI a 67 dólares en el cuarto trimestre de 2026.

Si el bloqueo se extiende a 60 días, el Brent podría alcanzar los 93 dólares y el WTI los 89 dólares, debido a la mayor prima de riesgo y la destrucción de demanda.

Desde el inicio del conflicto, el Brent ha subido un 36% y el WTI un 39%, acercándose ambos a los 100 dólares por barril.

Goldman Sachs Research ha revisado al alza su escenario para el petróleo ante una interrupción más prolongada de los flujos a través del estrecho de Ormuz.

El banco advierte de que el crudo podría superar los máximos históricos de 2008, lo que supondría alcanzar los 150 dólares por barril, si la guerra en Irán mantiene muy deprimidas las exportaciones del Golfo Pérsico.

El último gran récord del petróleo se registró a comienzos de julio de ese ejercicio, cuando tanto el crudo Brent, de referencia en Europa, como el West Texas Estadounidense (WTI) estadounidense se situaron en torno a los 147 dólares por barril.

Entonces, los precios se vieron impulsados por una demanda mundial muy fuerte, una oferta ajustada y una intensa entrada de dinero especulativo en el mercado del crudo.

En la entidad asumen ahora 21 días de flujos muy bajos de crudo por Ormuz, al 10% de los niveles normales, frente a los 10 días contemplados antes.

Después proyectan una recuperación gradual de 30 días, que implica un impacto estimado de 16,2 millones de barriles diarios en las exportaciones del Golfo.

A partir de ahí, el informe encadena varios escenarios de precios según la duración del bloqueo.

En su escenario base, con esos 21 días de fuerte interrupción y la posterior recuperación, Goldman pronostica para el cuarto trimestre de 2026 un precio medio de 71 dólares por barril para el Brent.

Para el WTI eleva su previsión a 67 dólares. Antes estimaba 66 y 62 dólares, respectivamente.

Si la interrupción se alarga a 30 días, la entidad calcula que el Brent rondaría de media los 76 dólares y el WTI los 72. En un escenario aún más adverso, con 60 días de bloqueo, las previsiones subirían a 93 dólares para el Brent y 89 dólares para el WTI.

Debido a la incertidumbre sobre la duración del que describen como el mayor choque de suministro de petróleo registrado, el banco prevé que los precios mantendrán una gran prima de riesgo durante marzo mientras los flujos por Ormuz sigan deprimidos.

Subida extra del 50%

A corto plazo, considera probable que el mercado exija precios más altos para forzar una destrucción de demanda preventiva y evitar que los inventarios caigan a niveles críticos si la interrupción se prolonga.

En su escenario central, en el que los flujos de crudo por Ormuz empiezan a recuperarse a partir del 21 de marzo, la entidad prevé que los países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) no llegarán a usar todos los 400 millones de barriles que tienen disponibles.

La razón son límites logísticos. Estiman que sólo pueden sacar unos 3 millones de barriles diarios y que esas ventas de emergencia se irán reduciendo a lo largo de unas cuatro semanas, hasta principios de junio.

En cualquier caso, el banco sigue viendo probable que el petróleo supere el pico de 2008 si los flujos del estrecho de Ormuz se mantienen muy deprimidos.

Una resolución más rápida del conflicto o una respuesta política más fuerte y persistente supondrían un riesgo a la baja para sus previsiones. También lo sería una decisión de Estados Unidos de poner fin a la acción militar, que reduciría de forma abrupta la prima de riesgo incorporada a los precios.

El Brent cotizaba en torno a 72,5 dólares antes del estallido del conflicto y ha subido cerca de un 36% desde entonces, hasta los 98,51 dólares de este jueves. Llegó a rozar los 120 dólares el lunes.

El WTI partía de unos 67 dólares y acumula ya un alza cercana al 39%, hasta los 93,40 dólares. Alcanzar los 150 dólares implicaría todavía una subida adicional de algo más del 50%.