El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Reuters

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¿Se viene lo más intenso en la geopolítica?

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La era de los cambios parece entrar en una fase crítica. Como si el mundo no tuviera ya suficientes conflictos en Europa del Este y en Oriente Medio, ahora el foco de tensión podría desplazarse también al hemisferio occidental, con Estados Unidos a la cabeza, apelando nuevamente a la Doctrina Monroe del siglo XIX.

Su idea podría definirse como: “América para los americanos”.

En la práctica, supone que los países que se alinean con Washington obtienen ventajas, mientras que quienes se resisten quedan expuestos a presiones políticas, económicas o incluso militares. Y no se trata sólo de los vecinos directos de EEUU, sino de toda América Latina, el Caribe y, ahora, podría ser Groenlandia.

No se trata sólo de los vecinos directos de EEUU, sino de toda América Latina, el Caribe y, ahora, podría ser Groenlandia

El tipo de presiones ya se vio en la historia: Nicaragua y El Salvador a finales de los 70 y principios de los 80, y entre lo más reciente, la operación de EEUU en Venezuela, en la que sacaron a Nicolás Maduro y a su esposa, y ahora ponen ultimátums a la nueva presidenta para cooperar o enfrentar consecuencias.

Aunque algunos países han rechazado esta política y solicitado una sesión de la ONU, por ahora nadie parece dispuesto a un enfrentamiento directo con el hegemón. Esto también incluye a China y Rusia. 

Por ahora nadie parece dispuesto a un enfrentamiento directo con el hegemón

Ambos países han invertido mucho en Venezuela, y una pérdida de influencia allí supondría un golpe económico y estratégico, razón por la cual se especula que su aparente silencio podría deberse a negociaciones de fondo.

En el caso de China, por ejemplo, Estados Unidos podría seguir suministrando petróleo y tolerar ciertas ambiciones geopolíticas de Pekín, siempre que China no utilice las tierras raras como arma y acepte el regreso de Venezuela a la esfera de influencia de EEUU. En cuanto a Rusia, podría estar el tema de Ucrania.

Estados Unidos podría seguir suministrando petróleo y tolerar ciertas ambiciones geopolíticas de Pekín, siempre que China no utilice las tierras raras como arma

Queda por ver si esto es cierto. Por ahora, el alza del S&P 500 y del Dow Jones indica que los inversores no ven una amenaza real para Estados Unidos.

Sin embargo, si la situación sigue agravándose y los países comienzan a ver a Estados Unidos no como un garante de la seguridad, sino como una amenaza, podríamos asistir a un cambio acelerado de los activos denominados en dólares hacia alternativas como el yuan chino y, por supuesto, el oro (XAUUSD).

***Igor Kuchma es analista de Trading View.