El presidente de Telefónica, Marc Murtra, durante la Junta General de Accionistas de 2026

El presidente de Telefónica, Marc Murtra, durante la Junta General de Accionistas de 2026 Telefónica

Tecnología

Telefónica pone en pausa las fusiones a la espera de que Bruselas resuelva la integración a tres bandas de SFR en Francia

La operación debería aprobarse por la UE a comienzos del año 2027.

La compañía española se focalizará en reducir el apalancamiento.

Más información: Murtra celebra el "giro de prioridades" de la UE aunque advierte que no se debe perder el foco en la simplificación

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Las claves

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Telefónica ha pausado posibles fusiones durante al menos un año, aguardando la resolución de integraciones en Francia bajo el nuevo marco regulatorio europeo.

La compañía prioriza actualmente la reducción de deuda y la mejora de su calificación crediticia, antes de abordar nuevas operaciones corporativas.

El sector observa con atención la compra de SFR en Francia, ya que su desenlace marcará el futuro de otras consolidaciones en Europa, incluida Telefónica.

En Alemania, Telefónica mantiene abiertas opciones de consolidación, mientras que en España y Reino Unido las oportunidades a corto plazo son menos probables.

Telefónica ha puesto en pausa cualquier integración y movimiento de concentración, al menos durante los próximos doce meses y a la espera de que se resuelvan las primeras fusiones europeas bajo las nuevas reglas publicadas a finales de abril.

En la compañía española confían en que el primer trimestre de 2027 se aprueben las primeras fusiones bajo este nuevo marco normativo (merger guidelines) que es, a priori, más favorable para el sector y que debería reducir considerablemente los tiempos.

A partir de ahí, en el sector hay certeza de que Telefónica volverá a retomar las operaciones que tiene pendientes, en especial la de 1&1 en Alemania o un potencial acercamiento con Vodafone que, en estos momentos, está en punto muerto.

Con todo, desde la teleco española ponen paños fríos a cualquier movimiento corporativo, ni inminente ni a corto plazo. "No es el momento", agregan desde diferentes bancos de inversión.

Las declaraciones de hace un año del presidente Marc Murtra y su interés de ser protagonista en futuras consolidaciones, primero en España y luego en Europa, pusieron a Telefónica en el punto de mira del mercado.

Sin embargo, las declaraciones de Murtra buscaron presionar a la Comisión Europea para que flexibilizara las condiciones para facilitar estas fusiones (con sus merger guidelines) antes que abordar operaciones de manera inmediata.

Es verdad que se hicieron exploraciones en todos los mercados y se cerró la compra de Netomnia en Reino Unido por 2.300 millones, pero en Alemania y España solo se produjeron movimientos muy preliminares.

Estas conversaciones solo cuajarían si hay una oportunidad atractiva que no parece que se vaya a producir en el corto plazo. Ni en Alemania, ni menos en España.

Los informes más recientes de los bancos de inversión también apuntan a que el objetivo inmediato no es abordar fusiones sino la gestión de su deuda.

El análisis de Bank of América (BofA) recuerda las declaraciones del CFO de la compañía, Juan Azcue, respecto de la prioridad de la operadora es el desapalancamiento.

La compañía no solo quiere defender, sino también mejorar sus calificaciones crediticias. Y tiene como objetivo de su plan estratégico alcanzar un objetivo de 2,5 veces su apalancamiento, después de arrendamientos.

Por otro lado, Telefónica ha modificado su política de remuneración al accionista, pasando de un dividendo fijo a uno basado en el flujo de caja libre (FCF) excedente, una vez cubiertas las inversiones y la reducción de deuda.

Es así como el plan de empresa se apoya en la mejora del capital circulante, impulsada en parte por las desinversiones en la región de Hispam y en la optimización de sus estructuras de arrendamiento como la reciente venta de su edificio histórico de la Gran Vía de Madrid.

Para BofA esto facilita la reparación del balance y preserva la capacidad de aprovechar oportunidades de fusiones y adquisiciones (M&A) que surjan de manera orgánica.

Por posicionamiento por mercados, otro informe del Banco Santander indica que el mercado español doméstico sigue siendo un gran bastión para Telefónica, con una segmentación eficaz y un mayor poder de fijación de precios.

Destaca especialmente el segmento corporativo (B2B) donde tiene más del 55% del mercado. No obstante, el informe de Santander advierte que el panorama competitivo español sigue siendo uno de los principales riesgos para la compañía.

Pero ningún informe ve clara una fusión con Vodafone en España, una operación regulatoriamente compleja incluso en el nuevo escenario de la Comisión Europea.

En Reino Unido (VMO2) la telefonía móvil se mantiene estable, pero la banda ancha fija es un reto por la agresiva competencia en precios de las redes alternativas.

A corto plazo, el acuerdo con Netomnia les proporciona escala en fibra, pero a largo plazo, la creación de valor dependerá de transformar la infraestructura de VMO2 (pasando de cable a fibra), ampliar el negocio mayorista y reducir su nivel de endeudamiento.

Opciones en Alemania

Por su parte, en Alemania es donde se ven oportunidades para que Telefónica consolide. Están abiertos a operaciones corporativas -incluso financiadas con acciones- y son flexibles en la estructura (empresas conjuntas, acuerdos comerciales o adquisiciones), aunque siempre preferirían mantener el control.

En este sentido, la operación que está en el punto de mira de todo el sector es la compra de la francesa SFR por parte de Bouygues Telecom, Free (Iliad) y Orange por 20.350 millones de euros.

La adquisición que propone reducir de cuatro a tres los grandes players en Francia está dividida en tres expedientes por cada una de las compañías compradoras.

El regulador local, la Autoridad de la Competencia de Francia (ADLC), recibirá los expedientes de Bouygues Telecom y Orange y Bruselas el de Iliad, empresa que tiene intereses por todo el continente. Aunque todos terminarán convergiendo en la UE.

Consolidación en Francia

Las estimaciones que se hacen en el sector apuntan a que todo podría estar resuelto al comenzar 2027 lo que sería en sí mismo una señal para que el resto de las telecos (entre ellas Telefónica) se atrevan a dar el paso.

Recordemos que la última gran fusión que aprobó la UE fue la de Orange y MásMóvil, un trámite que se extendió por más de dos años. Todo lo que sea reducir a menos de un los plazos en el caso de Francia será un triunfo para las telecos.

La operación de Francia y los remedies que se le impongan será también la hoja de ruta a seguir por el sector. Es la histórica demanda de Telefónica y de las grandes telecos europea y significa una compra a tres bandas en que se repartirán los activos de SFR a partes casi iguales.

Un modelo que podría aplicar al mercado alemán, pero en especial al español, en el caso de que se negocie una compra de Vodafone incluyendo también a MasOrange e incluso a Digi.