Marco Patuano, CEO de Cellnex, junto a Meinrad Spenger, CEO de Masorange, en el Spain Investors Day.

Marco Patuano, CEO de Cellnex, junto a Meinrad Spenger, CEO de Masorange, en el Spain Investors Day. Estudio de Comunicación

Tecnología

Cellnex, American Tower y las torreras de Vodafone y Orange ya se plantean fusiones tras la nueva norma de Bruselas

Las renovadas reglas de la Unión Europea dan esperanzas a un sector atomizado y con problemas para seguir creciendo.

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Las claves

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Cellnex, American Tower, Totem y Vantage Towers consideran fusiones tras la nueva normativa de Bruselas que flexibiliza las reglas para estas operaciones.

La Comisión Europea busca facilitar fusiones para crear campeones europeos, evaluando no solo precios, sino también innovación, calidad, privacidad y sostenibilidad.

El sector de torreras en España está fragmentado, con cuatro grandes actores y más de 36.000 torres gestionadas entre ellos.

Las torreras, a diferencia de las telecos tradicionales, son empresas de capital privado con fondos de inversión como accionistas, lo que facilita las operaciones de integración.

Los gestores de torres de telecomunicaciones móviles con presencia en España ya se plantean fusiones e integraciones de la mano de la nueva norma de Bruselas que flexibiliza las reglas para completar estas operaciones.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL-Invertia estamos ante una etapa muy preliminar y no hay conversaciones formales hasta tener mayor claridad respecto de las nuevas directrices que oficialmente se empezarán a aplicar antes de finalizar el año. Pero hay acercamientos.

Es así como los principales operadores de España como Cellnex, American Tower o las filiales Totem (propiedad de Orange) y Vantage (de Vodafone Reino Unido) han entrado en una nueva fase en la que las integraciones asoman como inevitables.

Y por ello -con la nueva norma ya sobre la mesa- se comenzarán a explorar operaciones concretas para reducir un mercado extremadamente fragmentado que, solo en el caso de España, tiene hasta cuatro grandes actores.

Este viernes se publicó el primer borrador de las merger guidelines, un documento que busca facilitar las fusiones entre empresas europeas para ganar tamaño, escala y tener más capacidad inversora.

El borrador -que fue adelantado días antes por este diario- indica que ahora la Comisión Europea evaluará factores que no solo tendrán que ver en el impacto de los precios en los servicios, sino que también en la innovación, la calidad, la capacidad, la privacidad de datos, la resiliencia y la sostenibilidad.

Esto supone un giro en la actual política de fusiones que privilegiaba la presencia como mínimo cuatro actores relevantes en cada país para asegurar la competitividad de los servicios y los precios.

Una norma que -si sale adelante y si se atenúan los muchos condicionantes que ha impuesto- beneficiará claramente a sectores como las operadoras de telecomunicaciones, la defensa, el sector bancario y el energético.

Pero también en las conocidas como torreras, empresas que administran los emplazamientos de telecomunicaciones y que en el último lustro se han hecho fuertes gracias a que las telecos tradicionales se desprendieron de estas infraestructuras.

Un sector -que, al igual que el de las telecos-, lleva años pidiendo facilidades para fusionarse. En España, el mayor actor es American Tower, que en verano de 2021 compró 11.300 torres a Telefónica. Actualmente tiene unos 12.500 emplazamientos.

Le sigue la española Cellnex con cerca de 8.800 emplazamientos prestando servicio a los cuatro grandes operadores: Telefónica, Vodafone, Orange y Digi.

Completan el mercado, Vantage Towers, que cuenta con aproximadamente 8.300 torres de telecomunicaciones en España, todas para dar servicio a Vodafone; y Totem, con entre 7.000 y 8.000 torres, destinadas a MasOrange.

Si se mira al futuro del mercado, el que lo tiene más fácil es American Tower porque tiene asegurado a Telefónica como cliente principal; y Totem, porque no perderá a MasOrange, en especial tras la vuelta de Orange a España con el control total de la compañía.

Cellnex y Zegona

Más complicado lo tiene Cellnex -por su carácter multivendor y por no tener un gran operador detrás; y Vantage, que en 2028 termina su contrato con Vodafone España, ahora en poder de Zegona.

Desde hace varios meses, Zegona viene presionando para bajar los precios que debe pagar a Vantage (Vodafone Reino Unido) guardando bajo la manga la posibilidad de contratar el servicio con alguna de las otras tres torreras.

¿Fusiones? En el sector hay convencimiento de que las oportunidades existen en el mercado español, pero hay mucho mayor recorrido a nivel europeo.

Y el mejor ejemplo es Cellnex. El operador español tiene negocios en España, Francia, Italia, Polonia y el Reino Unido. Y en este contexto las posibilidades de integración son muchas.

Operaciones europeas

La operadora tuvo un crecimiento fulgurante antes de la pandemia, pero en los últimos dos años frenó su avance y comenzó a reducir el perímetro para centrarse en pagar deuda.

Actualmente sus opciones de ganar tamaño son escasas y todo lo que sea involucrarse en operaciones de M&A (fusiones o adquisiciones) pasa necesariamente por fusiones, en lo posible transeuropeas.

Integraciones que en el caso de las torreras tienen dos ventajas en relación a las telecos. La primera es que todas son de capital privado y no tienen a los Estados dentro de su accionariado.

Telefónica, Orange y Deutsche Telekom tienen a sus Gobiernos como accionistas mayoritarios lo que les obliga -en el caso de fusiones- a incluir condicionantes políticos en estas operaciones.

Fondos de inversión

Pero las torreras no solo son privadas -y ésta es la segunda ventaja- sino que además tienen en sus accionistas a fondos de inversión, que buscan rentabilidad a medio plazo y, por tanto, no ven con malos ojos operaciones de integración.

Por ejemplo, Deutsche Telekom creó GD Towers, que gestiona más de 40.000 sitios en Alemania y Austria y en 2022 vendió el 51% de esta división a los fondos Brookfield y DigitalBridge.

Vantage es propiedad de Oak Holdings, una sociedad conjunta formada por Vodafone y el consorcio de inversores KKR y Global Infrastructure Partners (GIP).

Y Cellnex está controlada por Edizione (la familia Benneton) con un 10%, TCI con otro 10%, GIC con un 7% y BlackRock con un 5%.