Marc Murtra, presidente ejecutivo de Telefónica, en el Capital Markets Day (CMD) de 2025

Marc Murtra, presidente ejecutivo de Telefónica, en el Capital Markets Day (CMD) de 2025 Telefónica

Tecnología

Murtra cierra su primera operación de Telefónica en Europa con la vista puesta en Alemania y España

La operadora de telecomunicaciones pone el primer ladrillo de su estrategia global de crecimiento tras cerrar la venta de sus filiales en Latinoamérica

Más información: Telefónica cierra la compra de la británica Netomnia por 2.300 millones

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Las claves

Telefónica, bajo la presidencia de Marc Murtra, ha cerrado la compra de Netomnia en Reino Unido por 2.300 millones de euros, su primera gran operación europea.

La operación en Reino Unido se ha realizado con un impacto mínimo en la caja de Telefónica, ya que la mayor parte de la financiación la asumen sus socios Liberty e Infravía.

Telefónica se plantea nuevos movimientos de consolidación en Alemania y España, donde estudia la compra de 1&1 y la integración con Vodafone, aunque enfrenta retos financieros y regulatorios.

La compañía ha completado su salida de Latinoamérica con la venta de activos en Colombia y Chile, acumulando 3.000 millones de euros para reforzar su expansión europea.

El presidente de Telefónica, Marc Murtra, cerró la primera gran operación de la española en Europa. Y lo hizo un año después de que anunciara su intención de ser un actor clave en la consolidación del mercado de las telecomunicaciones.

La compañía anunció la compra de Netomnia en Reino Unido por 2.300 millones una semana antes de la presentación de sus resultados de 2025, a pocos días de cerrar la venta de Colombia y anunciar la de Chile con unos ingresos acumulados de 3.000 millones en Latinoamérica.

Estratégicamente, se ha completado la salida de este continente y se pone el primer ladrillo de la prometida expansión y crecimiento en Europa, con Alemania y España como los próximos países donde buscará consolidaciones.

Murtra y su equipo lograron además que la operación en Reino Unido generase un impacto mínimo en la caja de apenas 85 millones de euros, ya que el resto de los 2.200 millones serán financiados por sus socios, Liberty e Infravía.

De esta manera, se cumplen dos de los principales objetivos del plan estratégico, Transform & Grow: poner una bandera para convertirse en una de las 'consolidadoras' dentro de Europa y mantener la disciplina financiera.

Es verdad que no es la operación que esperaba el mercado, ese gran movimiento integrador y disruptor que elimine a un actor relevante en un mercado estratégico. Sin embargo, los analistas también coinciden en que es un primer paso y que, además, se ha cerrado sin gran impacto en la caja.

Una operación que consolidará a Telefónica y sus socios en el mercado de Reino Unido, donde la sociedad de fibra resultante tras la integración de Netomnia podrá competir de igual a igual con BT y engordar su cartera de clientes mayoristas.

La compra pone además el primer ladrillo en una hoja de ruta que Murtra planteó hace un año con un crecimiento en el Viejo Continente a base de compras, pero que no concretó en la presentación del plan estratégico en noviembre.

De hecho, buena parte de la tibieza con que el mercado recibió la hoja de ruta se atribuyó a que no se presentó ninguna gran operación de adquisición en sus principales mercados: España, Reino Unido, Brasil y Alemania.

Es así como ahora -con una primera operación sobre la mesa ya cerrada- la compañía se centrará en abordar las operaciones pendientes que tiene en el resto del mundo. Y en este sentido, la primera opción es Alemania, seguida de España y también de Brasil.

La más avanzada es la primera, donde la compra de 1&1 comenzó a negociarse en el último trimestre del año pasado. Las informaciones hablan de una adquisición de unos 5.000 millones que significaría pagar una prima del 15% sobre los 4.300 millones que actualmente vale la alemana en bolsa.

La operación tiene la ventaja de que Telefónica podría recuperar el contrato mayorista de 1&1 que le arrebató Vodafone en 2024 y que le permitiría ganar peso para superar a los británicos como el segundo operador, después de Deutsche Telekom.

El problema es que no sería fácil de ejecutar desde el punto de vista financiero ni regulatorio. En 2024 Telefónica ya invirtió 1.483 millones de euros para adquirir hasta el 93% de la filial germana y asegurarse su control.

Es por ello que no será fácil financiar 5.000 millones, un montante que la compañía no podría asumir con su propia caja, ni siquiera con los 3.000 millones de las ventas en Latinoamérica.

Esto abre la puerta a realizar una ampliación de capital que está acordada con sus principales socios -la SEPI, Criteria, STC, BBVA y Blackrock- cuando sea necesaria. Pero también a un préstamo bancario.

La segunda gran operación que está sobre la mesa es la de Vodafone en España. La compañía fue adquirida por Zegona hace dos años por 5.000 millones, pero los bancos de inversión le atribuyen un potencial de crecimiento importante con una valoración de hasta 7.000 millones, sin deuda.

No obstante, este movimiento está mucho más retrasado y las negociaciones no son formales, como sí ocurre en Alemania. Con todo, a diferencia del mercado germano, los problemas de integración con Vodafone son mayores.

Hay redes e infraestructuras que pueden quedar duplicadas y la suma de las dos operadoras puede generar distorsiones de competencia en todos los mercados, tanto minoristas como mayoristas. Con todo, la integración gusta en Telefónica, pero las dificultades son mayores que en el resto de operaciones similares.

La 'teleco' también debe tener en cuenta la regulación de Bruselas ya que todo el sector está pendiente de la flexibilización de la norma de fusiones de la Unión Europea, actualmente en trámite.

El sector espera nuevas directrices que relajen la serie de condiciones y ventas de infraestructuras que se piden en las integraciones, pero hasta la fecha no hay nada decidido y no se espera tener claridad hasta avanzado el 2026.

Esto obliga a Telefónica a ser más cauto en Alemania y España ya que operaciones en estos países pasarían necesariamente por el escrutinio de Bruselas que -durante este año- puede llevarles a largos meses de trámites de la burocracia europea.

¿Y Brasil? Las fuentes consultadas por este diario apuntan a que se está avanzando en identificar operaciones y que durante este año podría tenerse claridad, pero que todavía no hay ninguna negociación en firme.