Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, en un desayuno informativo organizado por Fórum Europa en Madrid
Ribera aboga por regular los centros de datos para evitar subidas del precio de la luz y el rechazo social
"El modelo digital para la UE debe ser pensando en las personas".
"La materia prima más importante en un centro de datos es la energía".
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La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, ha abogado por abordar el debate y la regulación sobre el despliegue de los centros de datos.
El objetivo de prevenir "efectos negativos para el conjunto de la sociedad", tales como un incremento "muy notable" en el precio de la electricidad o un rechazo social hacia estas infraestructuras.
Durante su intervención en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, Ribera evitó pronunciarse sobre medidas legislativas concretas de los Estados miembros.
Es el caso de España, que ha publicado un borrador para regular los 'data centers', recordando una de las primeras máximas que aprendió a su llegada a Bruselas, aunque sí que planteó una "reflexión más de conjunto" sobre este desafío.
A este respecto, destacó que el proyecto europeo busca un modelo digital y de inteligencia artificial (IA) "centrado, pensado por y para las personas", aunque advirtió de que la gran cantidad de infraestructuras necesarias para sostenerlo requieren "mucha energía" y además "estable".
"La materia prima más importante en un centro de datos es la energía", afirmó, remarcando la paradoja de que, si bien la tecnología ayuda a una gestión más eficiente de las redes y del consumo, en sí mismo el sector exige un volumen de suministro muy elevado.
De esta manera, la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea apuntó la necesidad de aproximarse al fenómeno con una "visión integral".
En este sentido, recordó cómo en varios estados de Estados Unidos ya "se han adoptado moratorias prohibiendo la instalación de centros de datos" y que en diversos lugares existe "contestación" o "preocupación" debido a las dificultades para incrementar rápidamente la energía disponible.
Así, Ribera consideró que esta situación puede provocar fuertes tensiones en el mercado energético que acaben "o bien incrementando de forma muy notable el precio de la electricidad, tanto para los hogares como para la industria, o bien generando un rechazo que tampoco nadie desea".
De esta manera, estimó que el debate sobre cómo acompañar esta actividad de una dotación eléctrica adecuada "es una buena idea", recordando además que los propios desarrolladores planteaban inicialmente "utilizar las tecnologías más eficientes en consumo energético" y fórmulas de autoconsumo.
Sostenibilidad
Asimismo, señaló que este tema se encuentra "en el radar" de la política de competencia de la Unión Europea desde hace tiempo.
Citó un informe de la Autoridad Nacional de Competencia francesa publicado a finales de 2025 en el que se ponía de relieve que la elevada capacidad de negociación de estos grandes consumidores "les puede colocar en una situación privilegiada frente al potencial resto de consumidores".
Y abocaría al mercado a restricciones en la oferta o a subidas de precios.
Así, Ribera admitió que aún no existe una "respuesta concreta" desde las instituciones comunitarias, si bien señaló que Bruselas trabaja en propuestas para fijar un marco general.
"Todavía estamos trabajando un poco en el entendimiento, en las propuestas, de aproximación general de introducir criterios de sostenibilidad, tanto en consumo energético como en consumo de agua", concluyó.
Por otra parte, Ribera señaló como la energía se ha erigido en el actual contexto geopolítico en el principal problema de competitividad para Europa.
Así que ha defendido que la Unión Europea debe acelerar el despliegue de un sistema basado en los "recursos de proximidad", como las energías renovables, para garantizar su autonomía.
A este respecto, puso de relieve la alta vulnerabilidad del modelo energético actual de Europa frente a las crisis geopolíticas e internacionales, ya que no cuenta con reservas de gas y petróleo.
Por ello, abogó por profundizar en la transformación del sistema energético a través del impulso a la eficiencia y a la generación limpia como vector clave para la política industrial y el empleo.
"Significa electrificar, significa ser extraordinariamente eficiente, inteligente en el uso de la energía, significa gestionar el sistema de forma muy diferente, significa aprovechar los recursos de proximidad", dijo.
Asimismo, Ribera situó iniciativas como el Plan de Acción por la Electrificación, el refuerzo de las redes y el desarrollo del hidrógeno verde como herramientas clave para que Europa no dependa de crisis externas y pueda ganar en competitividad.
"Sabiendo que no tendremos a priori una idea clara sobre dónde puede ubicarse la siguiente crisis, pero si tenemos alternativas, estamos bien interconectados, podemos contar con las complementariedades", añadió.
Subrayó también la apuesta por construir "una Europa, un mercado" y profundizar en la cohesión de la Unión "también a través de la energía".