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Observatorio de la Energía

Red Eléctrica pide a la industria, por cuarta vez este año, que pare este jueves su actividad para reforzar el sistema

La generación eólica se queda por debajo de las previsiones a las 18 horas.

Este mecanismo, el SRAD, nunca se había activado tantas veces en un año.

Más información: Red Eléctrica obliga a la industria a desconectarse de la red por la ola de calor y la falta de generación eólica

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Las claves

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Red Eléctrica ha activado por cuarta vez este año el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), pidiendo a la industria reducir su consumo eléctrico.

La medida busca mantener el equilibrio del sistema eléctrico ante insuficiencia de reservas y picos de demanda, especialmente durante noches calurosas.

El aumento de la generación renovable, junto a su variabilidad y la falta de recursos de almacenamiento, obliga a recurrir más frecuentemente a este mecanismo.

La repetición de estas activaciones refleja la necesidad de incorporar más flexibilidad al sistema, como baterías o mayor capacidad de interconexión.

Red Eléctrica, el operador del sistema, ha vuelto a activar este jueves, 20 de agosto, a las 18 horas, el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), por cuarta vez este año y tercera en lo que va de verano, un récord histórico.

El objetivo es pedir a determinados grandes consumidores industriales que reduzcan temporalmente su consumo eléctrico y contribuir así a mantener el equilibrio del sistema eléctrico.

Se trata de una cifra inédita desde la puesta en marcha de este mecanismo, diseñado precisamente para situaciones en las que el operador del sistema detecta una insuficiencia de reservas de regulación y necesita disponer de capacidad adicional para hacer frente a posibles desequilibrios.

La activación supone, en la práctica, que las industrias que participan en este servicio deben reducir su demanda cuando reciben la orden de Red Eléctrica.

A cambio, perciben una compensación económica. El mecanismo funciona como una especie de 'válvula de seguridad' del sistema.

Cuando la generación disponible no ofrece suficiente margen para responder con rapidez a un incremento de la demanda o a una menor producción de las renovables, el operador puede recurrir a consumidores flexibles para que disminuyan su consumo.

El SRAD fue creado en 2022 precisamente para hacer frente a situaciones de escasez de energía de balance.

¿Dificultades en la red?

La reiteración de estas activaciones vuelve a poner el foco sobre si hay dificultades que está afrontando el sistema eléctrico español durante este verano, marcado por las elevadas temperaturas y por noches con una demanda especialmente alta debido al uso de los sistemas de climatización.

A ello se suma la variabilidad de la generación renovable: cuando la producción eólica queda por debajo de las previsiones y la fotovoltaica deja de aportar electricidad al caer el sol, el sistema necesita disponer de otras tecnologías y recursos capaces de reaccionar con rapidez.

De hecho, expertos del sector han vinculado las últimas activaciones del SRAD precisamente a episodios de menor viento del previsto durante noches de elevada demanda.

La cuarta activación en un mismo verano constituye, por tanto, una señal de alerta sobre los márgenes de seguridad con los que está operando el sistema y sobre la necesidad de incorporar más recursos de flexibilidad.

El almacenamiento mediante baterías, una mayor capacidad de interconexión y una demanda industrial capaz de responder rápidamente son algunas de las herramientas que pueden aliviar estas situaciones.

El problema es que, mientras la potencia renovable crece con rapidez, la incorporación de recursos capaces de almacenar electricidad o desplazar el consumo no avanza al mismo ritmo.

La consecuencia es que, en momentos puntuales, Red Eléctrica tiene que recurrir cada vez con más frecuencia a una herramienta que obliga a la industria a reducir su actividad para garantizar la seguridad del suministro.