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Observatorio de la Energía

La CNMC sigue investigando el apagón y no descarta abrir algún expediente muy grave más si recibe nuevos datos

La directora de Energía recuerda a los responsables de Redeia que son ellos (y no la CNMC) quienes deben denunciar irregularidades o exigir regulaciones.

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Las claves

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La CNMC ha abierto 66 expedientes sancionadores por el apagón, tres de ellos considerados muy graves, y no descarta iniciar más si surgen nuevos datos.

La mayoría de los expedientes afectan a instalaciones de Iberdrola, Endesa, Naturgy y Red Eléctrica, por incumplimientos normativos detectados en el apagón y en los dos años anteriores.

No se ha abierto expediente contra la central fotovoltaica de Núñez de Balboa, a pesar de las sospechas sobre su posible relación con el origen del incidente.

Se han introducido nuevas medidas regulatorias para aumentar el control de la tensión en todos los generadores, incluidas las renovables, con el objetivo de evitar futuros apagones.

La CNMC ha abierto ya 66 expedientes sancionadores para delimitar la responsabilidad del apagón, tres de ellos muy graves. Pero la investigación sigue adelante pendiente de recibir nuevos datos, sin que se descarte la apertura de nuevos expedientes si se considera necesario.

La mayor parte de los procesos que han sido notificados se centran en instalaciones y plataformas de Iberdrola, Endesa y Naturgy, junto con otros individuales, además de uno por falta muy grave a Red Eléctrica, el operador del sistema. En todos ellos se denuncia el incumplimiento normativo de la legislación eléctrica, tanto el día del apagón como en los dos años anteriores.

Pero de todo ese periplo han surgido casos de posibles irregularidades sobre las que se ha pedido más información a los implicados, para apuntalar bien los argumentos jurídicos y técnicos que los sustenten, en caso de que la infracción que se detecte sea por una causa muy grave.

La directora de Energía de la CNMC, Rocío Prieto, confirmó este lunes en la comisión del apagón del Congreso que la investigación sigue abierta y quedan 18 meses que puede durar la instrucción. La intención es cerrar este capítulo lo antes posible, pero no pueden descartar más aperturas.

La máxima responsable de la instrucción de los expedientes en la CNMC evitó hablar de casos concretos, dado el deber de sigilo que debe guardar. Pero sí admitió que no se ha abierto expediente alguno sobre la central fotovoltaica de Núñez de Balboa, en Badajoz, a la que se achaca generar las primeras oscilaciones que dieron origen al siniestro.

Prácticamente todos los grupos parlamentarios preguntaron por ese caso concreto, sobre todo ante las acusaciones que sobre ello ha lanzado la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, aunque nunca haya mencionado su nombre ni el de la compañía a la que pertenece.

Corredor compareció antes que Prieto ante la Comisión e intentó, de nuevo, eludir cualquier tipo de responsabilidad, sobre el cero total de abril del año pasado. Se escudó para ello en el origen multifactorial que todos los informes han marcado como causa de la falta de control de la tensión que hizo caer el sistema.

La presidenta de Redeia (matriz de Red Eléctrica) volvió a cargar contra el expediente que le ha abierto la CNMC, por basarse solo en indicios con poca fundamentación. Es más, llegó a colocar a la CNMC como responsable de supervisar, de motu propio, a quienes no cumplen con la normativa, como ocurrió el día del apagón.

Frente a ello, la directora de Energía recordó a los parlamentarios que la CNMC actúa expost, es decir después de que el operador le reclame el cambio de una normativa que no funciona (como el procedimiento operativo 7.4) o ante una denuncia de una conducta irregular o contraria a la ley.

Para los investigadores de la CNMC ha sido fundamental revisar la aplicación del procedimiento operativo de los últimos dos años. Es la forma de determinar que ha habido una posible práctica continuada por parte de muchos generadores de energía que debían estar conectados para controlar la tensión del sistema, y no lo hacían.

Una de las claves de ese proceso, que también se ha conocido en la fase final de las investigaciones, es el hecho de que esas instalaciones, que debían estar alerta para sostener el sistema, no recibían retribución alguna por ello. La normativa aplicable tampoco establecía penalizaciones en caso de incumplimiento.

No obstante, desde la CNMC advierten que aunque no se pagara por esa conexión para aportar energía síncrona en caso de que fuera necesaria, las centrales tenían la obligación de cumplir la normativa vigente y estar conectadas con la capacidad suficiente por si eran requeridas para ello.

Pero desde el sector recuerdan que ese hecho hacía más rentable acudir con las centrales de generación (ciclo combinado en la mayoría de las ocasiones) al mercado de restricciones técnicas, al que se recurre cuando no se puede cubrir toda la demanda diaria con la planificación prevista.

Poco a poco

Beatriz Corredor dejó muy claro que fueron esos incumplimientos de la planificación establecida junto a otra serie de factores los que provocaron el apagón. No obstante, siempre ha insistido en vigilar si las oscilaciones que se generaron media hora antes del incidente, pudieron ser una acción temeraria, penalizada por la ley.

La directora de Energía de la CNMC reiteró en sede parlamentaria que sus técnicos e investigadores se tomarán el tiempo que sea necesario para resolver todos los expedientes, tanto los que hay en marcha como los que se puedan abrir a partir de ahora.

Se resolverán de forma progresiva. Pero hasta que no se cierre la instrucción de todos ellos no se podrán determinar los posibles responsables del apagón ni marcar el grado en el que cada uno de ellos contribuyó a que España se quedara sin luz hace poco más de un año.

Mientras tanto, se han tomado las medidas regulatorias (nuevo procedimiento operativo 7.4) necesarias para que haya más control de la tensión en todo tipo de generadores, incluidas las renovables que no lo tenían como obligación.

A medida que el sistema coja estabilidad y desde Redeia puedan estar seguros de que nadie va a volver a incumplir lo establecido por la normativa, se retirará el modelo reforzado que se aplica ahora, que sale más caro para la factura de la luz, pero garantiza que hay control de la tensión.