Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, durante su comparecencia en la Comisión de Investigación del apagón en el Senado.

Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, durante su comparecencia en la Comisión de Investigación del apagón en el Senado. Matias Chiofalo EP

Observatorio de la Energía

Beatriz Corredor, contra las cuerdas: la CNMC expedienta por falta "muy grave" a REE por operar mal la red en el apagón

El expediente choca con los intentos de Redeia de achacar la responsabilidad sobre las eléctricas y acusar a una fotovoltaica de originar el siniestro.

Más información: La CNMC ve a Red Eléctrica como responsable del apagón aunque expedienta también a Iberdrola, Endesa y Naturgy.

Publicada
Las claves

Las claves

La CNMC ha abierto un expediente sancionador a Redeia (Red Eléctrica) por una infracción "muy grave" en la gestión del apagón eléctrico del 28 de abril del año pasado.

El informe de la CNMC acusa a Redeia de mala planificación y de tomar decisiones que empeoraron el apagón, desmintiendo así las explicaciones de su presidenta, Beatriz Corredor.

Redeia podría enfrentarse a una multa administrativa de hasta 60 millones de euros y a posibles demandas por daños y perjuicios derivados del apagón.

El Senado concluyó que Redeia fue el causante directo del apagón, atribuyéndolo a una fragilidad estructural conocida previamente y no a un accidente imprevisible.

El expediente sancionador que la CNMC ha lanzado este viernes sobre Redeia por una "infracción muy grave" en el apagón pone en entredicho el papel que hasta ahora ha jugado su presidenta, Beatriz Corredor, negando toda responsabilidad en el siniestro.

Los técnicos del área de energía del organismo parecen tener muy claro que fue el operador del sistema quien hizo una mala planificación el 28 de abril del año pasado. Y no sólo eso, todo apunta a que se tomaron una serie de decisiones desacertadas que incluso empeoraron la situación.

La gravedad de los hechos que plantea la CNMC choca frontalmente con los intentos de la presidenta de Redeia para evadir culpas. Primero acusó a Competencia de no tener la nueva regulación de las renovables a tiempo. Y luego apuntó a una planta fotovoltaica como causante.

Las cuatro funciones sobre las que el expediente plantea un supuesto incumplimiento de la Ley del Sistema Eléctrico engloban la base de su funcionamiento. Básicamente, casar demanda y oferta del sistema eléctrico y, ante posibles incidencias, operar con los medios disponibles.

Esa es precisamente la encomienda de gestión que desde el Gobierno se le hace a Redeia, empresa privada que cotiza en bolsa y controlada por el Estado con un 20% del capital.

A falta de conocer las alegaciones que desde la entidad se van elevar para frenar la gravedad de los hechos que se le achacan, la conclusión inicial a la que llega la CNMC apunta a que Redeia falló de forma muy grave en cumplir la función que el Gobierno le había encomendado.

Fuentes técnicas consultadas advierten que la valoración que hace la CNMC establece una clara gradación entre la implicación que tuvo Redeia en el cero eléctrico total, y la que se achaca a las grandes distribuidoras.

No sólo eso. Desde el punto de vista jurídico, es clave que esa supuesta infracción (en el ámbito administrativo) pudo tener perjuicio para el conjunto del sistema y para terceras personas, físicas o jurídicas.

Frente a ello, al resto de las eléctricas, implicadas en varios expedientes cada una, se les achaca una supuesta infracción grave, pero sin riesgo para la garantía de suministro o para generar daño a terceros.

Seis años de presidenta

Corredor, que llegó a Redeia cuando todavía era sólo Red Eléctrica, en enero de 2020, afronta ahora una de las situaciones más complicadas de los últimos seis años.

Siempre se le achacó no conocer nada del sector energético ni la distribución eléctrica, tras una carrera de 25 años como registradora de la propiedad. En su paso por la vida política llegó a ser ministra de Vivienda en el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

Fuentes cercanas a su entorno aseguran que es una persona muy concienzuda que siempre ha luchado por sacar adelante sus postulados. En este caso va a tener que lidiar con unos hechos muy graves, que causaron perjuicio a todos los españoles durante un día sin luz.

En el último año tras el apagón, su enfrentamiento contra las eléctricas ha sido patente. Llegó a acusar como causa original del apagón a las oscilaciones generadas por una planta fotovoltaica concreta de una de ellas. Ahora habrá que ver si se decide a incluirla en las alegaciones que haga al expediente que se le ha incoado desde la CNMC.

También acusó a la propia CNMC de no tener a tiempo la regulación que debería aplicar estabilidad a la generación de las fotovoltaicas. El famoso procedimiento operativo 7.4.

Frente a ello, tanto el supervisor español como el europeo le recordaron, en sus informes de recomendación, que contaba con un procedimiento suficiente y los medios necesarios para evitar el apagón, como hasta ese momento había hecho.

La CNMC entiende ahora en sus expedientes que el apagón lo generaron un cúmulo de factores distintos, pero en los 20 abiertos solo hay uno (el de Redeia) al que se le añade la capacidad de tirar abajo el sistema.

Hay un plazo de 18 meses para terminar el expediente de Redeia. Pero el hecho de haberlo puesto en marcha, abre la puerta a que los jueces de lo civil que reciban demandas por daños y perjuicios del apagón puedan buscar culpables en el ámbito administrativo.

Redeia afronta una posible multa administrativa de hasta 60 millones de euros. Pero quedarían por dilucidar posibles responsabilidades contractuales posteriores en los juzgados, si finalmente se cargan sobre la compañía parte de los daños reclamados en demandas posteriores.

El informe de la comisión de investigación del Senado ya concluyó en que Redeia era el causante directo del apagón. "No fue un accidente imprevisible, sino el desenlace de una fragilidad estructural conocida con antelación", señaló el documento presentado esta misma semana.