Un quiosco de helados con la marca Nestlé.

Un quiosco de helados con la marca Nestlé. JuanjoMartin EFE

Distribución

Pablo Isla trocea Nestlé: acelera la venta de los negocios de vitaminas y de helados tras deshacerse del 50% del de agua

Esperan reducir 3.200 millones hasta 2027.

También han puesto en marcha el despido de 16.000 empleados en el mundo.

Más información: Detrás de los despidos de Nestlé, Bimbo o Azucarera

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Las claves

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Pablo Isla, presidente de Nestlé, impulsa la venta de divisiones poco rentables como las de vitaminas, minerales y suplementos, y parte del negocio de helados.

Nestlé acaba de vender el 50% de su negocio de agua a Platinum por 3.000 millones de euros, creando la joint venture Peranel.

La empresa busca centrarse en sus áreas más rentables: café, cuidado de mascotas, nutrición y snacks, que representan el 70% de su facturación global.

El programa de ahorro de costes de Nestlé ya ha alcanzado 1.828 millones de euros, acercándose al objetivo de 2.150 millones para 2026.

Pablo Isla aterrizó en Nestlé con el mandato de reducir costes en hasta 3.200 millones para 2027. Primero anunció el despido de 16.000 empleados en todo el mundo (incluida España) y, después, ha ido metiendo la tijera en algunos negocios poco rentables, bien con la venta total o con la entrada de un socio.

Con esa premisa acaba de vender el 50% a Platinum por 3.000 millones para crear junto a esta empresa la joint venture Peranel que gestione este negocio.

La nueva compañía contará con más de 30 marcas y productos vendidos en 120 países, incluyendo S.Pellegrino, Source Perrier y Acqua Panna.

Y ahora el plan es centrarse en dar salida a otros negocios. En concreto, las divisiones de vitaminas, minerales y suplementos (VMS, por sus siglas en inglés) y de helados también están a la venta.

En el primero de los casos, el paquete incluye dar salida a marcas como Nature's Bounty, Osteo Bi-Flex y Puritan's Pride.

Y para el segundo, el plan es distinto. Nestlé tiene claro que el helado se ha convertido en una “distracción” comercial, pero no quiere perderlo del todo.

Así que quiere vender a Froneri la parte que gestiona de forma independiente en regiones como Asia, Canadá y partes de Latinoamérica.

Edificio de Nestlé en Suiza.

Edificio de Nestlé en Suiza. Nestlé.

Froneri es su propia joint venture creada junto al fondo PAI Partners en 2016.

Eso implica dejar de tener el control directo sobre marcas como D'Onofrio, Real Dairy, Parlour y Lafrutta, además de las versiones en helado de KitKat y Coffee Crisp.

Nestlé se siente cómoda gestionando algunos negocios con socios estratégicos a través de estas fórmulas.

Además, sigue la misma tendencia del mercado que su gran rival, Unilever, que también ha decidido escindir su propia división de helados.

Recortes

Desde la entrada de Pablo Isla como presidente y de Philipp Navratil como CEO este tipo de operaciones de desinversión se han convertido en una estrategia vital para la suiza.

En España, por ejemplo, Nestlé vendió a Casa Tarradellas el 40% del negocio de carnes envasadas Herta Foods.

Con esta operación -llevada a cabo a finales de 2025- puso fin a la empresa conjunta creada en 2019, cuando Nestlé vendió la primera participación de Herta Foods a Casa Tarradellas.

Este año también vendió su participación mayoritaria en Blue Bottle Coffee a Centurium Capital (accionista principal de Luckin Coffee).

La idea es centrarse en el café (Nespresso/Nescafé), el cuidado de mascotas (Purina), la nutrición y los alimentos y aperitivos, que representan cerca del 70% de la facturación global, y que la empresa considera sus motores de crecimiento a medio plazo.

Y, por tanto, quiere reducir parte de su peso en determinados negocios que habían alcanzado un tamaño muy grande. Cuando Pablo Isla entró de presidente, la compañía contaba con 2.000 marcas en 180 países, algunas poco rentables.

De momento, la estrategia está dando sus frutos.

Según los resultados de la compañía suiza, el ahorro acumulado en costes del programa Fuel for Growth (plan de ahorro de costes y eficiencia) asciende ya a 1.828 millones de euros y está en camino de alcanzar el objetivo de 2.150 millones para 2026.

Eso quiere decir que ya han conseguido ahorrar la mitad de los costes de los 3.200 millones que Pablo Isla y su escudero Philipp Navratil tenían en previsión.

Pero también se traduce en que es necesario dar salida a algunos de los negocios a la venta. Así que el de helados o vitaminas pueden ser los próximos.