Alfonso Tolcheff, CEO de ING España y Portugal, en la presentación de resultados de 2025.

Alfonso Tolcheff, CEO de ING España y Portugal, en la presentación de resultados de 2025. Imagen cedida.

Banca

Singular Bank, Goldman Sachs TFI y Van Lanschot Kempen: el camino de ING para defenderse de los neobancos

ING ha acordado adquirir un 40% del banco privado que dirige Javier Marín.

Busca mayores y más estables comisiones y diversificar sus negocios.

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Las claves

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ING refuerza su posición frente a los neobancos mediante adquisiciones estratégicas como Van Lanschot Kempen, Goldman Sachs TFI y Singular Bank.

La entidad holandesa lidera un consorcio para adquirir el 84,5% de Singular Bank, ampliando su presencia en el mercado ibérico y la gestión de altos patrimonios.

Estas operaciones permiten a ING diversificar ingresos hacia la gestión patrimonial y banca privada, sectores de mayor crecimiento y rentabilidad.

Scope Ratings valora positivamente la estrategia de ING, destacando la baja exposición al riesgo y el fortalecimiento de su rentabilidad a largo plazo.

Cuando ING entró en el mercado español en 1999, el banco disruptivo frente a la gran banca tradicional era él. Primero llegó la banca telefónica, después la banca online. Pero 27 años después, la entidad holandesa sufre una fuerte competencia por su derecha: los neobancos.

Desde 2012 y hasta nuestros días, numerosos neobancos han surgido en todos los rincones de Europa: bunq, N26, Revolut, Monzo, Trade Republic… Y pugnan con una tecnología digital y productos financieros low cost igual que el banco del león.

Es más, sus estructuras nativas más pequeñas les hacen ser más rápidos a la hora de testar y sacar nuevos productos al mercado.

Este contexto ha hecho que ING se quedase atrapado en mitad de un sándwich bancario, entre la gran banca tradicional y los neobancos. Con el paso de los años, perdió su ventaja competitiva, porque las grandes entidades lanzaron filiales digitales de sus bancos y mejoraron sus propias plataformas, mientras que los neobancos alcanzaron a ING desde atrás.

Ante esta amenaza, desde Ámsterdam se tomó una decisión. Sin perder su esencia digital y su principal rasgo de sencillez a la hora de vender sus productos financieros, ING tenía que dar un paso adelante mediante más presencia física en los territorios, productos de más valor añadido y comisiones fuera de balance -sobre todo, en inversión- más suculentas y estables.

Y es ahí donde comenzó su camino de operaciones inorgánicas en gestión de activos y patrimonios. ING completó en julio de 2025 la compra de una participación adicional del 17,6% en la gestora de patrimonio independiente holandesa Van Lanschot Kempen, que opera en Países Bajos y Bélgica, sumando un control total del 20,3% del capital de la firma.

Sin ir más lejos, la actual responsable global de Banca Privada, Gestión Patrimonial e Inversiones de ING, Anneka Treon, proviene de Van Lanschot Kempen, donde ocupó diversos puestos de responsabilidad entre 2008 y 2024.

Meses más tarde, ING Bank Slaski llegó a un acuerdo para adquirir el 55% restante de la gestora polaca de activos Goldman Sachs TFI, propiedad de Goldman Sachs Asset Management. La filial polaca del banco ya poseía un 45%, así que se hizo con el 100% y la renombó como ING TFI.

Ahora, el órdago ha sido por el sur de Europa y, más concretamente, por España y el mercado ibérico. ING ha liderado con un 40% un consorcio de inversores que va a hacerse con el 84,5% de Singular Bank, el banco privado capitaneado por Javier Marín, exCEO del Santander, y que estaba controlado en su mayoría por el fondo americano Warburg Pincus, que desinvierte toda su posición.

En el consorcio le acompañan ProA Capital (15%), Actinver (8%) y los family offices de los Bhavnani, los Ruiz Lafita y los Comenge, que sumarán un 21,5%.

En realidad, ING ha acordado comprar un 44% de Singular, que cuenta con casi 19.500 millones de euros de altos patrimonios. Pero Marín y su equipo ampliarán capital para retener un 15,5%, por lo que ING bajará al 40% anunciado.

Buena acogida

Con Van Lanschot Kempen, Goldman Sachs TFI y Singular Bank, ING empieza a jugar en las grandes ligas de la inversión; acelera frente a los neobancos, y diversifica sus negocios en Centroeuropa, Europa del Este y el sur de Europa.

Su intención es aprender poco a poco y ofrecer a sus clientes nuevos servicios de gestión activa, fondos de mercados privados, asesoramiento financiero, créditos lombardos o planificación fiscal-patrimonial. Y, como deslizó la propia Treon, el grupo está abierto a nuevas compras en Europa y España de entidades de banca privada.

Además, en el caso de Singular Bank, su primera adquisición en España desde su aterrizaje, se ha reservado una opción de compra para hacerse con una mayoría a medio plazo.

La agencia Scope Ratings ve la transacción de Singular con buenos ojos. Su analista Milya Safiullina asevera que "esta operación resulta estratégicamente atractiva, conlleva un riesgo de ejecución limitado y es positiva desde el punto de vista de la franquicia para ING".

"La operación aumenta la exposición de ING a actividades de gestión patrimonial y banca privada, que presentan un mayor crecimiento y generan comisiones, y favorece la diversificación de los ingresos al tiempo que mantiene una gestión prudente del capital. España es un mercado atractivo para esta expansión", según Scope.

Y añade la agencia: "ING está ganando escala en la gestión patrimonial mediante inversiones selectivas. Esto favorece la diversificación de los ingresos más allá de la banca tradicional y ya está dando buenos resultados. No esperamos que la operación tenga ningún efecto adverso significativo sobre los fundamentos crediticios de ING".

Como calcula Scope Ratings, "a medida que ING continúe expandiéndose de forma selectiva en la gestión patrimonial y otros negocios de mayor rentabilidad y menor intensidad de capital, su perfil de beneficios debería diversificarse y volverse más resistente, lo que reforzará la sostenibilidad de la rentabilidad para los accionistas a largo plazo".