Oficina de Webster Bank en EEUU.
Santander estima para Webster más de 300 M€ de sinergias de costes por tecnología y 400 millones por servicios centrales
Ana Botín ha descartado nuevas adquisiciones complementarias, "al menos en los próximos años".
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Santander lanza un órdago por el mercado estadounidense con el acuerdo de compra por Webster Bank por 12.200 millones de dólares (10.300 millones de euros). La adquisición se justifica, según Ana Botín, presidenta del Banco Santander, en que "el noreste de Estados Unidos, donde se enmarca la actividad de Webster, es una economía del tamaño de Reino Unido".
El grupo cántabro ha adelantado unas sinergias de costes de 800 millones de dólares (676 millones de euros) con la operación y, tal y como ha concretado Botín en una conferencia con analistas, más de 300 millones de euros de las sinergias provendrán por tecnología y otros casi 400 millones corresponderán a servicios centrales y sedes complementarias en el país norteamericano.
Webster Bank tiene sus oficinas y sucursales concentradas en el noreste de EEUU, principalmente en cuatro Estados: Connecticut, Nueva York, Massachusetts y Rhode Island. "Mantendremos las cinco sedes principales de Webster, y la de Connecticut, su sede histórica, será muy importante".
La adquisición "nos convierte en un banco retail and commercial en EEUU como en todos los países".
Como ha defendido la presidenta del Santander, y pese a la incertidumbre geopolítica desatada por la Administración Trump y la depreciación del dólar, "si uno no está en EEUU, no puede ser un banco global".
Respecto a la integración de Webster, Botín ha contextualizado en rueda de prensa que el banco norteamericano le aportará al Santander un crecimiento local más rápido en los segmentos de financiación al consumo y automóviles (dado que el 80% del negocio de Webster es banca comercial), mientras que, por el contrario, Santander le ayudará a él a potenciar su negocio de banca corporativa y de inversión, donde está menos presente.
Santander ha hecho una doble apuesta por EEUU con Webster -que le añadirá dos millones de clientes generales, y cuatro millones de clientes extra en otro negocio paralelo de depósitos y salud- y por Reino Unido con TSB -adquirido al Banco Sabadell y pendiente de cierre- porque "eran los dos únicos mercados donde nos faltaba escala, y ahora ya la tenemos".
Recompras de acciones
En suelo estadounidense, por el momento se mantendrán las tres marcas del grupo -Santander, Openbank y Webster-, si bien Santander será la punta de lanza. Y la adquisición del banco americano no implicará cambios en el consejo de administración del Grupo Santander.
En adelante, la hoja de ruta del Santander pasa por priorizar el crecimiento orgánico y, después, retribuir al accionista. En este sentido, el grupo cántabro ha puesto sobre la mesa recompras de acciones de, al menos, 10.000 millones de euros con cargo al ejercicio 2025-2026. El primer tramo de 5.000 millones, ya aprobado, comenzará este miércoles.
Más concretamente, 6.700 millones serán en recompras de acciones, y los otros 3.300 millones procederán de la retribución ordinaria y el exceso de capital generado, ejecutable en el segundo semestre de 2026 y primer semestre de 2027.
Por otro lado, la presidenta del Santander ha adelantado que "no va a haber más adquisiciones bolt-on o complementarias, al menos en los próximos años". Héctor Grisi, CEO del Santander, ha aseverado sobre Webster que "esta es la última pieza del puzle que nos faltaba para elevar nuestro perfil al siguiente nivel".
Asimismo, en la conferencia de analistas, Botín ha planteado que su estrategia de One Transformation -la nueva estrategia por la que el grupo se rige por negocios globales y no por países- se ralentizará como mínimo un año en términos globales, ya que las integraciones de Webster en EEUU y TSB en Reino Unido llevarán dos años, y el despliegue de One Transformation se focalizará en mercados como Brasil, México o Chile.