Joseph Oughourlian, presidente del grupo Prisa.

Joseph Oughourlian, presidente del grupo Prisa. Arte EE

Empresas OPA HOSTIL

Moncloa y el presidente de Prisa cierran un pacto de no agresión hasta las elecciones generales

'El País' ha rebajado en tono contra el Gobierno en las últimas semanas.

Sánchez y su equipo confían que el grupo sea un aliado en campaña electoral.

Más información: Sánchez se reúne en Moncloa con Oughourlian para acercar posiciones un año después del fallido asalto a Prisa

Publicada
Las claves

Las claves

Pedro Sánchez y el presidente de Prisa, Joseph Oughourlian, han alcanzado un pacto de no agresión mediática hasta las próximas elecciones generales.

El acuerdo llega tras meses de tensiones y acercamientos, incluyendo reuniones y gestos públicos de distensión entre Moncloa y Prisa.

Moncloa garantiza no apoyar intentos hostiles de control sobre Prisa, mientras el grupo mediático modera sus críticas al Gobierno.

El pacto incluye también la continuidad del apoyo institucional y publicitario, y tranquilidad sobre la línea editorial de la Cadena Ser tras cambios recientes.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sorprendió al mundo mediático al publicar el pasado 19 de julio una columna en el diario El País titulada El Mundial de nuestras vidas.

La sorpresa no vino por el contenido del artículo, que no dejaba de ser más que un triunfalista relato de su propia experiencia viendo los mundiales y de la unidad que genera la Selección Masculina de Fútbol (que pocas después terminaría ganando su segunda Copa del Mundo).

La sorpresa vino por la tribuna elegida. No es normal que el líder del Ejecutivo escriba en un periódico, por eso de no generar celos ni desconfianza en sus competidores.

Y menos que lo haga en el diario del grupo Prisa, con cuyo presidente, Joseph Oughourlian, lleva enfrentado desde que en febrero del año pasado. A partir de entonces, el franco-armenio expulsó a directivos afines a Moncloa como José Miguel Contreras, Pepa Bueno o Montserrat Domínguez.

Desde esa fecha Pedro Sánchez sólo había publicado dos obituarios en la cabecera. El de Guillermo Fernández Vara el 5 de octubre de 2025 y el del ex embajador, Carlos Westendorp, el 30 de marzo de 2026.

Por ello la columna del pasado domingo ha generado tanta sorpresa. En especial, porque se publica en el mismo periódico en el que Oughourlian escribió el 17 de marzo de 2025 una columna haciendo una férrea defensa de su independencia editorial y una dura crítica a Sánchez.

Entre otras cosas vino a comparar el asalto que estaba en marcha -ejecutado por Global Alconaba, Diego Prieto, Adolfo Utor, Contreras y patrocinado por Moncloa- con la época del dictador Francisco Franco.

"Sería inaceptable que, cuando estamos recordando que hace ya 50 años murió el dictador Francisco Franco, alguien cayera en la tentación de tratar de adueñarse de un medio de comunicación independiente desde el poder, bien directamente, bien utilizando alguna empresa estatal como instrumento".

Disparó contra Sánchez, contra los rebeldes del grupo Prisa y también contra Telefónica, empresa de la que el Estado tiene el 10% y que por esas fechas se situó como uno de los instrumentos del Gobierno para asaltar a la editora de El País.

¿Qué ha cambiado en los últimos 16 meses para que el presidente del Gobierno escribiera en el mismo diario en el que se le llegó a comparar por Franco por su voracidad para querer controlar medios de comunicación?

Un lento y meticuloso proceso de acercamiento entre el Gobierno y Oughourlian con sus primeras tomas de contacto a comienzos de este año.

El primero en dar el paso fue el presidente de Prisa que buscó contactar con Moncloa y limar asperezas. Entonces, ya tenía el control del grupo totalmente atado tras sofocar el ataque de los rebeldes.

Pero buscaba tranquilidad absoluta para asegurarse que los asaltos se acababan y que cualquier intento hostil por comprar una Prisa con severos problemas económicos, no fuese apoyado por Moncloa.

Oughourlian entendió que por mucho que mantuviese un enfrentamiento con el Gobierno, éste no puede durar en el medio y largo plazo, aunque Sánchez tenga serias dificultades para revalidar el Gobierno en las próximas elecciones.

Prisa, El País y la Cadena Ser son el altavoz natural de los gobiernos socialistas y entrar en una guerra editorial alejados de Moncloa es una estrategia económica condenada al fracaso.

Primeros acercamientos

Más en el actual ecosistema mediático en el que la gran mayoría de los legacy media y los nuevos medios digitales ya tienen una línea muy crítica con el Gobierno.

Sánchez todavía tiene un importante núcleo de votantes a su izquierda e incluso socialistas y simpatizantes del partido alejados del presidente del Gobierno que no no ven con buenos ojos que el diario El País se enfrente al Ejecutivo.

Dicho esto, a comienzos de año Sánchez todavía tenía reticencias. Es sabido en Moncloa que la columna que le dedicó Oughourlian en marzo no sentó nada bien en el presidente. Pero el empresario franco-armenio buscó formas de acercarse.

Una de ellas fue el Spain Investors Day (SID) realizado a primeros de enero. En él, el presidente de Estudio de Comunicación y organizador del evento, Lalo Azona, le incluyó en una de las mesas que antecedieron la intervención de clausura de Sánchez.

Reunión en Moncloa

Azcona -cercano al presidente de Prisa- le aseguró además un sitio privilegiado al lado del presidente. Dependiendo de las fuentes consultadas hay quien dice que lograron charlar unos minutos y otros que quedaron de reunirse posteriormente.

Un par de meses después (en Semana Santa) Oughourlian votó a favor de la candidatura de Ángel Simón en Indra. Moncloa intentó cerrar la crisis designando al ex CEO de Criteria, pero necesitaba los votos del consejo de administración. Y ahí estuvo el empresario dando su apoyo.

Finalmente, como informó este diario y tras varios intentos y llamadas de Prisa a Moncloa, Sánchez y Oughourlian se reunieron en abril para limar asperezas.

Un encuentro en el que se produjo una primera toma de contacto, pero en la que no se cerraron acuerdos concretos. La reunión fue posible porque el jefe de Gabinete de Sánchez, Diego Rubio, convenció al presidente de que había que tender puentes.

Accionistas de Prisa rebeldes

El análisis que se hace en Moncloa es que en los meses que quedan de legislatura no pueden estar divorciados de Prisa y mucho menos a las puertas de unas elecciones generales y de una campaña electoral bronca. Con TVE, y la futura Séptima, no es suficiente.

Pocos días después, Sánchez hizo el primer gesto felicitando a El País por su 50 aniversario en su cuenta en X. Algo totalmente impensable un año antes.

"El País celebra 50 años. Cinco décadas siendo testigo y narrador de la historia reciente de nuestro país, con rigor, compromiso y vocación de servicio público. Gracias por contribuir a la democracia, al debate plural y a una sociedad más informada", escribió el pasado 4 de mayo.

Ya en julio, las fuentes consultadas indican que el acercamiento es total. Oughourlian ha conseguido garantías de Moncloa de que no intentarán asaltar el grupo y de que no apoyarán nuevas intentonas rebeldes. Por el momento.

Operaciones de asalto

También se ha trasladado al equipo de Global Alconaba que cesen cualquier intento de control de Prisa y que se centren en la nueva cadena La Séptima.

Por otro lado, hay ciertas garantías de que el Gobierno no apoye alguna otra intentona de grupos extranjeros para hacerse con el control de Prisa y pujar por el 29% que tiene Oughourlian en la compañía.

Y aquí se incluye el plan de Blas Herrero de hacer una ampliación de capital, recortar costes y traer un socio industrial de fuera de España.

El franco-armenio confía también en que en el medio plazo el Ejecutivo no se oponga a que él busque fórmulas para desprenderse de activos y poder rentabilizar su inversión en Prisa.

Elecciones generales

Pero hay un último beneficio. Las fuentes consultadas apuntan a que también hay voluntad de Moncloa de seguir favoreciéndoles en el reparto de publicidad institucional y de mantenerles como el primer receptor de estos recursos públicos.

¿Y qué gana Sánchez? El Gobierno confía en que este pacto de no agresión sirva para que Prisa baje el nivel de críticas al presidente y a su entorno. Un apoyo clave en momentos en los que se juegan muchas causas judiciales en el terreno mediático.

Un buen ejemplo de esta cercanía se ha vivido en las últimas semanas con el tratamiento del caso Zapatero. El País ha contado los hechos, pero editorialmente ha confiado en la presunción de inocencia del ex presidente del Gobierno.

Del mismo modo, el apoyo de los medios de Prisa es clave en una eventual campaña electoral que deberá llegar necesariamente en 2027. Los apoyos de Moncloa son pocos y tener al principal grupo mediático de centro izquierda a su lado podría marcar la diferencia.

Nueva Cadena Ser

En este sentido, se ha tranquilizado al Gobierno respecto de la nueva Cadena Ser que empezará a rodar en septiembre. Después de la salida de Àngels Barceló y la llegada de Aimar Bretos a Hoy por hoy había cierta intranquilidad por la nueva línea editorial.

Pero desde Prisa indican que nada cambiará y que -pese a que habrá una mayor diversidad ideológica de tertulianos- sería una locura que la emisora más escuchada diese un giro hacia la derecha.

En cualquier caso, hablamos de un pacto que -por el momento- se asegura solo hasta las elecciones. Nadie sabe qué pasará después, ni si habrá un cambio de ciclo político. Pero hasta entonces debería haber paz. Una palabra difícil de digerir y que hasta asusta en el grupo Prisa.