El vicepresidente económico del Gobierno, Carlos Cuerpo.

El vicepresidente económico del Gobierno, Carlos Cuerpo.

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Cuerpo prepara el relevo de Cani Fernández en la CNMC con la 'patata caliente' de los expedientes del apagón

El cargo exige una alta capacidad técnica y jurídica para solventar asuntos muy complejos, y resiliencia para soportar las presiones empresariales y políticas.

Más información: Cani Fernández asegura que nunca hubo un vacío normativo que pudiera afectar al apagón.

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Las claves

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El Gobierno, liderado por Carlos Cuerpo, prepara un relevo rápido de la presidenta de la CNMC, Cani Fernández, cuyo mandato termina el 30 de junio.

El nuevo presidente de la CNMC tendrá que gestionar los polémicos expedientes abiertos por el apagón eléctrico, que afectan a grandes eléctricas y a Redeia.

Junto a la presidencia, se renovarán tres consejeros del pleno de la CNMC, en un contexto de alta tensión con las empresas del sector energético.

El relevo busca asegurar una gestión alineada con el Gobierno antes de las elecciones, en un órgano clave para la regulación de sectores estratégicos y bajo presión política y empresarial.

El vicepresidente económico del Gobierno, Carlos Cuerpo, ya prepara el relevo de la presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández, cuyo mandato vence el próximo 30 de junio. Todo apunta a que va a ser una transición rápida, dada la importancia de los temas que el organismo tiene sobre la mesa.

El más polémico de todos los asuntos que tendrá que instruir la persona que proponga Cuerpo para el cargo son los expedientes abiertos para dirimir la responsabilidad del apagón. Una patata caliente que tiene a las grandes eléctricas y a Redeia en el punto de mira y que otorga a este nombramiento un cariz especial.

La labor de la CNMC como supervisor y regulador de los grandes sectores económicos requiere una gestión independiente y autónoma, capaz de llegar a los asuntos de mayor complejidad técnica y de manejarse entre las presiones políticas y empresariales más enrevesadas.

Si bien desde el Ministerio de Economía no se hacen comentarios sobre este proceso, fuentes cercanas y conocedoras de la situación aseguran que la maquinaria está en marcha para revisar todos los perfiles técnicos más cercanos a Cuerpo en busca de la persona idónea.

Su reciente nombramiento como vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía es clave para controlar ahora el relevo en la CNMC, al igual que lo hiciera su antecesora en ese cargo, Nadia Calviño, cuando propuso a Cani Fernández con el apoyo de Moncloa.

La labor de la CNMC engloba áreas de muchos de los ministerios económicos del Gobierno, sobre todo si se trata de actividades reguladas. Desde la digitalización de los nuevos negocios hasta la energía, pasando por la formación de cárteles de todo tipo, la liberalización de sectores como el ferroviario o el audiovisual, y todo tipo de situaciones de abuso y concentración de mercado.

Tener el respaldo de la Vicepresidencia económica del Gobierno siempre es bueno para dirimir posibles situaciones muy polémicas, en las que están implicados tanto ministerios como grandes empresas del Ibex. Incluso cuestiones de alcance europeo, en las que la CNMC tiene potestad para buscar el aval de sus homólogos comunitarios.

Aunque no siempre ha sido así. Basta recordar el enfrentamiento velado entre Carlos Cuerpo y la CNMC en el asunto de la opa de BBVA sobre Banco Sabadell. Pese a tener una resolución por unanimidad del Pleno del organismo, el Ministerio promovió una consulta pública inédita y planteó unos criterios más que dudosos sobre el interés general de la operación para enmendar la labor de la CNMC.

El relevo de Cani Fernández, tras seis años en el cargo, se produce en un momento muy tenso con las empresas eléctricas y con el operador del sistema, a quienes se han abierto más de sesenta expedientes por la caída total de abril del año pasado.

Dos de esos expedientes (Red Eléctrica y Almaraz) son por falta muy grave y pueden tener consecuencias duras para las compañías. De hecho, en el caso de Redeia (matriz de Red Eléctrica), debe ser el propio Gobierno, a través del Ministerio de Transición Ecológica, quien proponga una sanción, en caso de que la instrucción del expediente ratifique su responsabilidad.

Ese proceso administrativo inicial puede durar más de un año, con lo que es fundamental para el Gobierno dejar zanjado, antes de las elecciones generales y para los próximos seis ejercicios, el nombramiento de una persona de su elección en el cargo.

Fuentes cercanas a ese proceso advierten que, en el caso de los expedientes del apagón y demás decisiones de regulación que se deben tomar sobre ámbitos como las redes eléctricas, el gas o las petroleras (control del precio de los carburantes), será clave el alcance del cambio de dirigentes que se plantea en la CNMC.

Junto a la presidenta deben ser renovados tres consejeros, de los ocho que tiene el pleno del organismo: Pilar Sánchez, Josep María Salas y Carlos Aguilar. La primera dimitió hace unos meses y los dos últimos pertenecen a la Sala de Supervisión Regulatoria, que controla el vicepresidente, Ángel García Castillejo, y que es la encargada de dar el visto bueno previo a todos los temas energéticos, incluidos los expedientes.

Técnicos del Estado

Las funciones de instrucción y decisión en la CNMC están regladas y respetan la autonomía de cada estamento de forma tajante. Pero fuentes cercanas al organismo advierten que, en caso de cambio en la presidencia y varios consejeros, siempre pueden producirse movimientos en cargos intermedios aguas abajo que hay que tener en cuenta.

El Ministerio de Economía plantea el candidato, normalmente con el respaldo del Gobierno. Pero el puesto debe ser ratificado por la Comisión de Economía del Congreso, lo que obliga a negociar previamente el apoyo suficiente para que no sufra un bloqueo parlamentario.

En el caso de la CNMC, la presidenta saliente y los tres consejeros que deben ser renovados sólo deben dejar el cargo cuando se haya ratificado a la persona que les sustituya. Pero las fuentes consultadas aseguran que en este momento, la idea es que no haya un freno a la labor de la institución por este relevo, de forma que se tendrá listo a tiempo.

El responsable de Economía ha cambiado a prácticamente todos los responsables de los organismos y los entes públicos que dependen de su Ministerio desde que tomara las riendas, en diciembre de 2023.

Cuerpo pertenece al grupo de técnicos comerciales y economistas del Estado, por lo que todo apunta a que será alguien muy cercano al vicepresidente y a ese colectivo de élite en la Administración quien ocupe la presidencia de la CNMC, señalan varias fuentes consultadas en su entorno.

Hay que contar, no obstante, con las presiones que desde los socios nacionalistas del Ejecutivo (PNV, JUNTS y ERC) se puedan ejercer, dado que las decisiones que a futuro tome la CNMC pueden afectar a muchas empresas y sectores clave a nivel autonómico.